Connect with us

Actualidad Política

Partido Liberal Libertario, su historia

La memoria juega sus traiciones, por lo que trataré de ser lo fiel a los datos objetivos. Sepan soportar imprecisiones en torno a los momentos. Trataré de enfocarme en la evolución del proyecto del Partido Liberal en relación a su dinámica y no tanto en hechos puntuales o personajes puntuales.

1. El Comienzo del Partido Liberal

Allá por fines del 2008, en una reunión del Foro Republicano donde estaban presentes Marcelo Jaroslavsky y Ricardo López Göttig entre otros, surgió la idea de conformar un partido liberal en la Argentina. Dicha iniciativa dio a lugar a la creación del grupo en Facebook “Queremos que se forme un partido liberal en la argentina”, que luego se convirtió en el grupo “Partido Liberal Argentino” y trás la escisión fue del “Partido Azul”.

En febrero del 2009, fui a visitar a Agustín Etchebarne a fin de pedirle consejo en el armado de una ONG que estaba encarando (Summa) junto con un amigo. Agustín me sugirió que ya había demasiadas ONGs y que no servían para transformar al país, al menos no sin representación política. Me instó a que lo acompañase esa misma tarde a una reunión en la Biblioteca Nacional (en el Café del Lector) para sumarme al grupo fundador de dicha iniciativa.

Cuando llegué claramente era sapo de otro pozo (dado que por aquella época yo era socialista), pero entendí los motivos para fundar un partido de este tipo y decidí quedarme a dar una mano. En esas primeras reuniones estaban Marcos Hilding Ohlsson (que luego se abrió para enfocarse en su trabajo zonal), Martín Frangioli, Ruy Gonzalo Martinez Allende, aparecieron apartidarios como Luis Meisen, gente de otras fuerzas como Diego Goldman, gente traida de reuniones en otros espacios como Leandro Kanemann y otros personajes interesantes como Vicente Posse o Enrique Aramburu (que venían de no recuerdo que proto-proyecto de partido liberal).

Ese grupo dio en sentar las bases partidarias del nuevo proyecto liberal, con un empeño de trabajo envidiable. Logramos con bastante celeridad darle forma a los documentos partidarios, reuniendo las mejores ideas del republicanismo y el liberalismo. Eran buenas épocas, había muchas ganas de trabajo en el aire y el proyecto iba en expansión.

2. ¿Cuál es tu nombre?

La segunda etapa arranca quizás con la tertulia del nombre del Partido (aunque este proceso se corría en paralelo al de formación partidaria). Durante las reuniones iniciales se votó 3 veces el nombre. Generándose acaloradas discusiones sobre la necesidad de dejar de pedir perdón por ser liberal, sacarse la vergüenza y asumir que somos el Partido Liberal.

Claro que yo no era liberal, por lo que voté las 3 veces contra el nombre y su alternativa (el Partido Federal Republicano) quedó superada en 3 ocasiones. Tras la insistencia de su principal promotor, Agustín Etchebarne, convenimos en hacer un último showdown con el tema del nombre. Convocando a una votación abierta orientada a nuestros círculos cercanos con la intención de legitimar al proyecto y de sumar nuevas personas a la iniciativa.Ya por estos tiempos, en el grupo de facebook, aparecían personas nuevas como Franco Amati y Gonzalo Blousson teniendo distintas participaciones en un comienzo.

La votación se llevó adelante usando el sistema VUT, se enviaron las propuestas a los interesados y Luis Meisen y yo fuimos los fiscales de la votación. La sorpresa surgió cuando los mails dirigidos a la votación iban dirigidos a ciertas personas que habían estado trabajando activamente para persuadir a otros de que voten su nombre (inclusive, apoyándose en bases de datos institucionales). Si bien esto es política y hoy viéndolo en perspectiva hizo lo que se tenía que hacer, creo que hubo un pequeño abuso de confianza o de estiramiento de interpretaciones dado que ninguno de los presentes consideró que ese tipo de accionar fue el que habíamos convenido tener.

La votación dio Partido Federal Republicano 52% contra Partido Liberal 48%. En el día de la votación presencial y el recuento de votos, al saberse el resultado, surgió la discordia y se sugirió realizar otra votación (aludiendo a las anomalías antedichas). Ante la negativa de los vencedores de revisar la decisión (ironía de que ya se había votado 3 veces Partido Liberal), Marcelo Jaroslasvky haciendo alarde de su caracter tan peculiar, tuvo la genial idea de que los que queríamos formar un Partido Liberal, formásemos un Partido Liberal. Y así las cosas, el 95% de los miembros activos formamos el “Partido Liberal”, dejando abandonado al grupo que sostenía el Partido Federal Republicano, que luego mutó en el Partido Azul, que luego murió por falta de compromiso y participación.

3. Purismo, principistas y separaciones

Tras el abandono del proyecto republicano, los que quedamos (casi todos) decidimos empezar a darle forma al tema organizacional. Se definió la junta promotora (creo que nuestro mayor error fue negarlo como órgano político, evitando así darle real poder de armado y definición). El proyecto avanzaba rápidamente y pronto nos vimos presentando al Partido en el hotel Rochester

(Invitamos a quienes comparten los ideales de la Libertad, a la reunión de presentación del Partido Liberal, que tendrá lugar en el HOTEL ROCHESTER, Esmeralda 542, (CABA) , el día miércoles 10 de junio de 2009, a las 18.30hs.)

El lanzamiento trajo muchas caras nuevas y la fidelización de otras. Quizás el punto más interesante fue la aparición de los puristas, de los principistas, de esa gente que quería ser más papista que el papa. Esta gente supo entrar al Partido y comenzó una caza de brujas contra todos los liberales impuros (por aquella época yo era ordo-liberal o social-liberal por lo que era un blanco predilecto). Influyendo en la dinámica del Partido, infectando cada reunión de discusión y mala onda, perdimos una gran cantidad de tiempo, se desaceleró el crecimiento y perdimos a grandes cuadros por hincharse las pelotas.

Finalmente varios logramos hacer cuerpo común (Duclos, Amati, Blousson, Largente y yo) y desplazamos a la junta promotora (que se había vuelto un órgano títere) y pudimos empezar a tratar de ponerle un poco de orden a las cosas. Quizás los 2 hechos relevantes de esta época fue la expulsión de Carca por apoyar a los militares sin deslindar la imagen partidaria y el rechazo a quienes me hicieron un putsch (Dubove, Kanemann, Pippia, Carca y los Caprav) desbancándome de la comisión de acción política en una suerte de acto revolucionario infantil sin otra intención que la de llevar adelante sus cazas de brujas contra quienes ellos no consideraban liberales de pura cepa.

Durante esta etapa se intentó trabajar en comisiones, pero lo cierto es que dieron lugar a que se infectasen los distintos espacios de trabajo por pequeñas redes de influencia. La ausencia de una dirigencia fuerte y de disciplina partidaria, permitió que el pelotudismo ampliase sus tentáculos y trabase la voluntad real de trabajo. También por esta época, como ya eramos tantos (antes de las peleas) decidimos irnos del Café del Lector a Bakano (donde apareció por primera vez Amneris Fernández Pondal tras nuestra participación en un evento de Roberto Cachanosky, invitada junto a Ilya Kotov, por Fito González Alemán, quienes no se integraría hasta mediados del 2011), luego fuimos a The Coffee Store y también estuvimos mucho tiempo en el subsuelo del petit colón en la calle libertad.

4. Nombres impugnados, nuevos rumbos.

Resulta que los turros del Partido Liberal de Corrientes nos impugnan el nombre y nos arrojan al problema de tener que redefinirlo. Esto lleva a otra votación (que se da en la etapa con mayoría circunstancial anarcoliberal) y termina ganando Partido Liberal Libertario. Recuerdo que yo estaba bastante caliente y que me parecía una pelotudez y creo que fue la única vez que sostuve la posibilidad de irme del Partido de forma real. Pero bueno, a falta de alternativas mejores, seguí.

El Partido poco a poco fue tomando orden bajo la dirección de la triada Blousson, Duclos y Amati, luego del intento fallido de nombrar otras autoridades. Y luego había otro nivel decisorio en el cual nos sumábamos Largente, Dubove, etc. Sin embargo el núcleo duro estaba consolidado en esa época con estos nombres y de a poco fueron marcando el rumbo del proyecto. Para esta época, empiezan a verse las bajas en serie de los fundadores (Kanemann, Goldman, Meisen, etc.) . Esto en parte se dio porque reinaba un poco la desconfianza sobre los procesos en la toma de decisiones y empezaba a notarse cierta intolerancia a visiones alternativas. Quizás lo más desgastante fue la ausencia de reglas claras de juego, que daban lugar a que muchas cosas se interpretasen de mala manera. Esto fue, si no me falla la memoria, a fines del 2010.

En esta nueva etapa empezaban a figurar nuevas caras también como eran Santiago Drangosch, Cecilia Olive, entre otros.

5. Crecimiento y consolidación de un proyecto

El 2011 fue el año donde el PL terminó de definirse como un Partido de Principios (whatever that means en términos prácticos). Más concretamente, fue hacia fines del 2011 cuando se consolidó el proyecto liberal libertario. Tuvimos grandes momentos como el Día de Liberación de Impuestos, La marcha por la legalización de la marihuana, la protesta frente a canal 7 para que dejen de financiar propaganda política (como es 678) con nuestros impuestos, participamos de distintos actos como Libertad Querida! y logramos sumar un buen nivel de aceptación mediática y posicionarnos bastante. También hay que rescatar la clausura de la AFIP en el día de la liberación de impuestos.

Sin embargo, el PL no creció a las tasas que podía haber crecido principalmente por cuestiones de orden interno, poco liderazgo y falta de estructura. En términos prácticos, el proyecto creció como instrumento de difusión de ideas y se fue debilitando como organismo político (digamos que se especializó). La falta de dirigentes para el armado político y la negación a la Realpolitik fueron llevando al PL a convertirse en una suerte de santuario de la libertad.

En julio del 2011, presenté mi visión estratégica que implicaba un doble approach (entrismo-autonomismo) por mail, sugiriendo que teníamos que cuidar ambas vías (la proclamación de principios a la par que garantizábamos dar un camino para aquellos liberales que querían ir a los bifes).

Allá por octubre del 2011, un poco cansado de todo el año que viví, sugerí que me iba a tomar unas pequeñas vacaciones y que iba a evaluar la posibilidad de abrir una linea interna en el PRO, dado que sabía que había varios liberales viendo esa alternativa y me parecía acertado ayudar a coordinar el esfuerzo político.  Mi salida temporal habría de consolidarse en enero del 2012.

6- Un nuevo orden

2012 arrancó con un planteo de mi parte proponiendo armar una linea interna orientada a impulsar la acción política directa y a la ampliación del Partido. Por motivos personales y de diferencias con la forma en que se manejó este planteo resolví dedicarme a otros proyectos políticos (creando ABC y analizando las posibilidades de entrismo en el PRO y en el PD).

Ya por fines del 2011, Gonzalo Blousson tomó efectivamente el liderazgo que estaba vacante en el PL y comenzó a orientar el trabajo en mira del objetivo central: conseguir las 4.000 afiliaciones necesarias para poder constituirnos como partido.

Con campañas exitosas como la venta de dólares en Florida y Lavalle cuestionando el corralita cambiario, o la propuesta de intercambio de tarjetas SUBE para eludir al monitoreo estatal, el Partido Liberal logró posicionarse en los medios con nuevas fuerzas y una estética consolidada. En este marco, resolvimos junto con Carlos Maslatón y quienes nos estaban acompañando políticamente, sumarnos al PL. Sin embargo, las diferencia en relación a las prioridades políticas del momento y la estrategia política a seguir harían que un grupo se retirase a buscar nuevos horizontes políticos en donde poder encabezar la resistencia contra el autoritarismo creciente.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualidad Política

La razón del Estado. Respuesta a Javier Milei

El jueves 17 de enero, como todas mis mañanas, ingreso a la web del diario El Cronista, y en sus primeras líneas había una nota, escrita por Javier Milei, cuyo título llamó mi atención y decidí leer.

Antes de comenzar a explayar esta respuesta, es importante aclarar que quien escribe es un gran admirador de Milei, porque gracias a él y a otros economistas más, en los últimos tiempos la sociedad argentina viene despertando y dándose cuenta de que el gran problema de Argentina es el tamaño del Estado, y que gran parte de la sociedad vive para sostener no sólo a otra parte de la sociedad (por medio de subsidios y planes sociales), sino también a una élite (aunque no me gusta usar esa palabra) política parasitaria, que vive de los impuestos de los demás y que (lamentablemente) no tiene idea alguna sobre cómo manejar la economía del país, como así tampoco se decide a hacer cambios radicales para asegurar el crecimiento sostenido de nuestra economía, ya que esos cambios radicales constarían de atentar contra sus propios intereses (por ejemplo, eliminando cargos políticos, bajando la cantidad de asesores, eficientizando el funcionamiento del Estado, transparentando la política). En ese sentido, agradezco a Javier Milei el hecho de que ilumine a muchas personas, y (hablando en términos platónicos) los haga salir de “la caverna” y ver la realidad (que todo lo que el Estado gasta, lo pagamos los ciudadanos que trabajamos en blanco).

La nota mencionada se titulaba Sobre la naturaleza del Estado, y en ella, el autor utiliza como sustento lo escrito por varios autores, conduciendo luego la estructura de su escrito hacia una opinión totalmente personal, que es la de que el Estado es el enemigo del individuo. Y es por esta conclusión que este humilde servidor ha decidido realizar una respuesta a la nota, y (si se quiere) iniciar un debate, ya que del debate formal y respetuoso es de donde se obtienen las buenas conclusiones e ideas.

Vayamos al quid de la cuestión. Javier Milei titula a su nota Sobre la naturaleza del Estado, pero no explica la naturaleza del Estado. Es decir, el autor no responde al porqué del nacimiento del Estado, sino que trata, por argumentos que son posteriores a la creación del Estado, de decirle al lector que el Estado nace única y solamente para robar, y que por lo tanto es “nuestro enemigo” (de los individuos). Por lo tanto, y al utilizar argumentos que cronológicamente no tienen conexión lógica con una proposición, la proposición final (el Estado es nuestro enemigo porque nace para robarle al individuo) se anula por sí misma.

¿Cuál es el argumento de Milei? Utilizando a Franz Oppenheimer, informa que solo hay dos medios para obtener riqueza: los “medios económicos” (crear la riqueza por medio de la producción y el intercambio comercial) y los “medios políticos” (captura de bienes o servicios de otros por medio de la fuerza o la violencia –a lo cual podría agregarse que no sólo se puede capturar el bien o servicio, sino la riqueza generada por ello-). Según Milei, este es un acto de confiscación unilateral o robo de la propiedad de otro.

Como el Estado no produce bienes o servicios (y por lo tanto no genera riquezas), la forma de obtener riquezas del Estado es la de los “medios políticos”. Así, y como para todo libertario el Estado es un aparato que roba, Milei propone que el Estado nace para robar.

Es posible ver, entonces, que el argumento de Milei no es sostenible porque sencillamente no explica la causa del nacimiento del Estado. No explica el porqué. Milei dice que el Estado no genera riquezas (con toda la razón del mundo), sino que las confisca, las roba. Y afirma que como las roba, nace solamente con esa finalidad. Así, es posible ver que, efectivamente, no explica cómo nace el Estado. No explica la finalidad que tiene el Estado. El autor toma una concepción posterior (la herramienta para el financiamiento del Estado, que son los impuestos) para explicar un hecho anterior (nacimiento del Estado). Así, su argumento se cae.

En uno de los párrafos de la nota, el autor afirma que “…el Estado nunca ha sido creado mediante ´contrato social´ alguno y siempre ha nacido mediante la conquista y la explotación”. Allí, nuevamente habla sobre la creación del Estado (bajo una concepción libertaria), pero no trata el porqué de su creación.

Ahora bien, para descifrar la naturaleza del Estado, hay que remontarse a los autores clásicos, que también cita Milei en su artículo. Los autores a los que aquí se hace referencia son J.J. Rousseau y J. Locke. Ellos son, si se quiere, los padres de la izquierda y la derecha.

Por un lado, Rousseau (en El Contrato Social) sostiene que el hombre es libre y bueno por naturaleza, y que las instituciones creadas luego del pacto social lo restringen y lo hacen malo, lo incivilizan, lo corrompen. Esta comunidad epistémica sostiene que la riqueza es una, y que unos privilegiados roban y se quedan con mucho, y así generan pobreza, y que el Estado es la creación de esos privilegiados para mantener el poder sobre los pobres. El Estado, para Rousseau, es una estructura de poder que se debe “desenmascarar”, y considera que la propiedad es el origen de la desigualdad, y que esa desigualdad es una igualdad rota (o sea, iguales en el estado de naturaleza, desiguales una vez creado el Estado). Para Rousseau, el primer contrato (que crea el Estado) es antisocial, ya que sirve para robar. Luego existe un segundo contrato, el contrato social, donde los ciudadanos enajenan sus derechos hacia la Asamblea. El contrato social es dar todo, de todos, a la comunidad.

Por otro lado, Locke (en Tratados sobre el Gobierno Civil, que incluye algunos ensayos anteriores del mismo autor), considera que el hombre, en estado de naturaleza, es un ser malvado que se aprovecha de su superioridad con respecto a otros hombres (por posesión de riquezas superiores, de fuerza, de inteligencia, u otras características). El estado de naturaleza es malo, es un estado de guerra, donde unos contra otros luchan por los recursos. Entonces, el Estado se crea para asegurar una convivencia pacífica. Es decir, los hombres, de común acuerdo, crean el Estado para darse a sí mismos seguridad jurídica y seguridad personal. Se construye el Estado entre todos, por el bien de todos. Así, Locke propone también la división de poderes del Estado para que el Estado no oprima (ya que, como se le da todo el poder de policía, podría ejercerlo arbitrariamente contra sus súbditos –los ciudadanos-). Así, el Estado se crea para civilizar a la gente, salir del estado de guerra, siendo la vida mucho mejor con leyes, no sin ellas. De esta manera, todos los ciudadanos son iguales ante la ley, y las desigualdades (económicas o de cualquier otro tipo) son igualdades pendientes de ser creadas. El Estado, las instituciones, están para crear igualdad y oportunidades. El poder se crea para asegurar derechos y libertades.

Si se trata de mantenerse en el plano teórico, así surge el Estado. En el plano práctico, el Estado (organizado como tal) no existía hasta 1648, con la finalización de la Guerra de los 30 años y la firma de la Paz de Westfalia. Para ver sobre el nacimiento del Estado, se invita a visitar el blog Nada es gratis en la vida, blog personal de este autor y que, en su primer escrito, habla sobre el nacimiento del Estado. El Estado nace formalmente para asegurar la supervivencia de la gente.

Anteriormente, por esos años mencionados, la normalidad en las relaciones internacionales era la guerra y, por lo tanto, los diferentes territorios tenían que defenderse ante ataques externos. Para ello, los Reyes (en aquellos momentos) solicitaban el pago de impuestos a los señores feudales, con la finalidad de financiar ejércitos que permitieran defenderse ante ataques externos y, así, proteger sus tierras, cosechas, y a su población. De esta manera nace el Estado, para dar seguridad. Además, y con el paso del tiempo, el Estado también comenzó a centrarse no solo en la seguridad personal y física, sino en la seguridad jurídica, con la creación de leyes que gestionen las relaciones sociales, y con jueces que diriman los conflictos que podían surgir.

Así surge el Estado, y para eso está el Estado. El Estado no nace para robar, como afirma Milei, sino que nace para proteger. Proteger a las personas de sí mismas. Nace para civilizar a la sociedad, para establecer parámetros de buena convivencia y para que, al fin y al cabo, no se maten unos a otros por obtener un recurso o un bien. El Estado no es nuestro enemigo, como dice Milei. El Estado es el protector de libertades y derechos.

Ahora bien, que en Argentina (y en muchos otros países) los políticos (que son quienes manejan el Estado) sean personas que buscan más su interés personal por sobre el de la ciudadanía, que sean tremendamente corruptos, que se protejan a sí mismos y se genere una casta o élite política que utiliza recursos estatales (o sea, de todos los ciudadanos) para perpetuarse en el poder y seguir viviendo a costa de los demás, es otra cosa. Sí, muchos políticos argentinos son parásitos. Sí, muchos políticos argentinos son corruptos. Sí, un Estado sobredimensionado limita las capacidades productivas del país y desincentiva la inversión. Sí, en Argentina se ahoga con impuestos a la sociedad y a las empresas. Sí, tenemos una justicia muy corrupta y que se inmiscuye en cuestiones económicas sin conocimientos. Sí, el nivel intelectual de nuestros legisladores es paupérrimo. Pero todo eso no quita que el Estado fue diseñado para protegernos. El Estado no es nuestro enemigo, el Estado es una herramienta necesaria.

Si queremos cambiar el país, se deben hacer muchos cambios radicales. Y el cambio que más costará es el cultural. El cambio que lleve a la sociedad a entender que si uno no trabaja, no produce, y por lo tanto no tiene derecho a pedir beneficio alguno. No se puede castigar a unos para sostener a otros por el simple pensamiento (no hecho) de que es “moralmente bueno”. El cambio que debemos hacer es el de mentalidad. Es menester abandonar la mentalidad becaria (pensar en vivir becados, o sea, sostenidos por otro) y empezar a hacerse responsable de su propia vida. Así, nuestro país tendrá un gran potencial. Sino, estará condenado al fracaso.

Continue Reading

Actualidad Política

Publicidad oficial: Macri bajó 70% el gasto

La baja en los gastos de publicidad oficial, permitirá redireccionar dinero

El Gobierno bajó un 70% el gasto en publicidad oficial durante 2018, respecto a la gestión anterior. Es que pagó $ 1.964 millones para difundir avisos en los medios de comunicación; frente a los $ 2.598 millones de 2015, último año del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que equivalen a $ 6.718 millones de ahora, por la inflación que hubo en este período.

Los datos surgen de los informes sobre gastos en publicidad oficial, de la Secretaría de Comunicación Pública de Jefatura de Gabinete. Allí se ve que incluso bajó un 25% el gasto de 2018 respecto al año anterior, cuando se gastaron $ 2.594 millones. Eso sin contar la inflación, ni la devaluación del peso con respecto al dólar, que permitió que la reducción en el gasto fuera mucho mayor.

Desde que asumió el Gobierno se propuso una reducción drástica de los gastos en publicidad oficial, porque considera que esa era una herramienta que usaba el anterior gobierno como parte del aparato de propaganda kirchnerista, que se usaba para premiar a los medios alineados con el “relato” y castigar a los que eran críticos de la gestión oficial. Por eso, durante los doce años de gobiernos K los gastos en publicidad oficial aumentaron un 5.616%.

En esa época había medios que tenían más del 90 % de sus ingresos provenientes de la publicidad oficial, que cambiaron de manos tras la llegada de Macri al Gobierno, como el diario Página/12, que se vendió al Grupo Octubre, del presidente del PJ porteño, Víctor Santa María; y la cadena de noticias CN23, que Sergio Szpolski transfirió al Grupo Indalo, de los detenidos empresarios kirchneristas Cristóbal López y Fabián de Sousa.

La reducción de la publicidad oficial forma parte de una política de “agenda ampliada de libertad de expresión”, dijeron fuentes del Gobierno, que también incluye la realización de conferencias de prensa, la sanción de la ley de acceso a la información pública y el “fin de la guerra del Estado contra el periodismo”, como dijo el jefe de Gabinete Marcos Peña, cuando anunció la modificación de la ley de medios audiovisuales.

Además, se eliminaron las publicidades del Gobierno en las propagandas de los partidos de fútbol, que hasta 2015 eran las únicas que se emitían en esas tandas y no figuraban como gastos en publicidad oficial. En el mismo sentido, fuentes del Gobierno destacaron la finalización de los canjes de publicidad oficial por deudas impositivas, que usó indiscriminadamente la gestión de Cristina Kirchner y que ahora sólo se implementan con los canjes realizados hasta marzo de 2016.

De hecho, en el informe de la Secretaría de Comunicación Pública sobre gastos en publicidad oficial de 2018, todavía figuran $ 286 millones de canjes que corresponden a esa etapa y, por eso, no se contabilizan como pagos correspondientes a 2018 del Gobierno nacional.

De todos modos, en estos años hubo criterios divergentes en la distribución de la publicidad oficial, especialmente en 2017, cuando hubo medios K que tuvieron una pronunciada merma en sus ingresos por avisos del Gobierno, una baja que se corrigió en 2018. Por eso, pese a la caída en el gasto, que impactó de manera similar en la mayor parte de los medios, C5N quintuplicó y Página/12 duplicó sus ingresos durante 2018, respecto al año anterior.

Continue Reading

Actualidad Política

Campillo buscará que la Cámara Federal le otorgue la libertad

Campillo busca su libertad

Juan Manuel Campillo, el ex ministro de Hacienda de Santa Cruz que reveló que el secretario de Cristina Kirchner le dio 200 mil euros por sus gestiones en Estados Unidos para lavar dinero de Daniel Muñoz, busca ahora que la Cámara Federal sea la que lo libere.

Es porque el juez Claudio Bonadio homologó su acuerdo como arrepentido, pero no le dio la libertad. Su defensa apeló hoy al sostener que su encierro preventivo “carece de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad” después de haber logrado convertirse en “imputado-colaborador”. Incluso, se resaltó que el aporte de Campillo permitió un avance en la causa con una nueva detención y que no existe riesgo de fuga o entorpecimiento a la investigación.

El defensor oficial Gustavo Kollman aseguró que “sostener el encierro preventivo de Juan Manuel Campillo se presenta irrazonable y termina por desnaturalizar la medida cautelar transformándola en una pena anticipada” y advirtió que Bonadio “ha desatendido abiertamente la opinión del señor Fiscal vertida en el marco de la presente incidencia, generando así una intromisión excesiva”.

“Debo decir que parece absurdo considerar que un individuo, en el caso mi defendido, que solicita acogerse al régimen de imputado colaborador, celebra un acuerdo con el Fiscal con todas las garantías y obligaciones que le impone la ley, que es formalmente tenido en tal carácter a partir de la homologación judicial de dicho pacto, pretenda entorpecer la investigación. Cabe preguntarse: ¿colabora o entorpece?”, sostuvo la defensa.

Incluso, la defensa se quejó de que “llama la atención que se considere que persisten los riesgos procesales de un individuo que voluntariamente aportó elementos de interés para la pesquisa que V.S. dirige”, y dio a entender que fueron los aportes de Campillo los que llevaron a la detención de Isidro Bounine, el ex secretario de Cristina Kirchner, el miércoles pasado, en simultáneo con la homologación de su acuerdo como imputado-colaborador.

Ya es de público conocimiento que la presente investigación ha mostrado un avance sorpresivo incluso para quienes la llevan adelante, y los aportes novedosos realizados en primer término por mi pupilo -sumados seguramente a otros indicios concordantes- llevaron a su señoría. A decidir al menos la imputación y detención de una persona cuya participación en los hechos era absolutamente desconocida”, se añadió.

Sin resolver aún la situación procesal de Campillo y del resto de los involucrados en el capítulo sobre los más de USD 70 millones que Daniel Muñoz y su entorno sacó a Estados Unidos, el juez rechazó la excarcelación del ex ministro de Hacienda de Santa Cruz por entender que no tenía arraigo y que se lo había encontrado en el momento de su detención en un hotel, por lo cual no podía descartarse un eventual peligro de fuga o entorpecimiento.

La defensa interpretó otra cosa: “Fue detenido en su domicilio. Ahora, por si ello no bastara cabe destacar que cuenta con el asiento legal en la dependencia a cargo del suscripto, una madre de edad avanzada y un sobrino que ha sido recientemente liberado, es decir un contexto personal que denota lazos sólidos para afirmar que Campillo tiene probado arraigo que lejos de indicar algún peligro, revela que mantendrá un excelente comportamiento procesal de recuperar su libertad”.

“Por otro se alega como sostén de la decisión que hay diligencias en trámite y por tanto su desarrollo puede ser entorpecido si Juan Manuel Campillo es liberado. Nada más alejado de la realidad, si se repara en que objetivamente no puede demostrarse que el justiciable tenga intención de entorpecer la investigación, máxime cuando colaboró activamente en ella a punto tal que varias de las medidas de prueba que se están realizando son consecuencia de los propios dichos de mi asistido, volcados en un acuerdo con la Fiscalía que además Vuestra Señoría homologó recientemente”, le dijo al juez Bonadio.

A criterio de Kollman, la Cámara Federal deberá “encontrar un punto medio entre la búsqueda de la verdad y los fines del proceso y la presunción de inocencia que le asiste a Juan Manuel Campillo en armonía también con la colaboración que ha prestado”. Incluso, señaló, “para facilitarle dicha tarea, me atrevo a proponer que una exigencia de concurrencia mensual e incluso quincenal a la sede del tribunal o dependencia policial que corresponda al domicilio de mi asistido parece un modo idóneo de asegurar un compromiso del justiciable de mantenerse ajustado a derecho”.

Un detalle: la defensa pidió abreviar los plazos para una definición sobre la excarcelación, es decir, que se acelere una definición. Durante esta última quincena de enero, están en la Cámara Federal los jueces Martín Irurzun y Mariano Llorens. Llorens se encuentra excusado porque su primo fue funcionario de Planificación. Irurzun, entonces, tendría que convocar a un juez del fuero penal económico que también está de feria. En rigor, es de práctica que las causas sean analizadas por la sala de origen. Pero los jueces que intervienen en el expediente, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia, estuvieron la primera quincena y regresarán en febrero, por lo que todo podría demorarse algunas semanas

Continue Reading

Politicos.com.ar © 2018