La lista negra y el crimen de ser opositor en Venezuela

Tuve la posibilidad de reunirme con una persona que fue despedida de PDVSA por pensar diferente. Así de simple. Despedido por no ser de la religión oficial: el chavismo.

Ojo, no era opositor, sencillamente no era abiertamente chavista y manifestó alguna que otra disidencia. Fue a las marchas a las que están obligados a ir los empleados gubernamentales (abandonando su lugar de trabajo todo el personal en cada oportunidad). Si bien lo indemnizaron (doble) como establece la ley ante cualquier despido injustificado, que en definitiva se pagó con dinero de todos los venezolanos, esto me hizo reflexionar acerca de los costos ocultos de los gobiernos. Qué costo en $ tienen sobre los bolsillos ciudadanos las malas decisiones de un Gobierno?

El problema, hasta diría, no fue ser despedido. El problema es que lo incorporaron en la Lista Tascon. Qué es eso? Resulta que allá por 2006 mucha gente no estaba feliz con el chavismo y firmó un petitorio conocido como “Referendum Revocatorio” (un mecanismo constitucional que habilita a llevar a elecciones al presidente a los 3 años de electo). Como es un documento público que llama a elecciones anticipadamente, requiere nombre y apellido e ID.

Todos los que firmaron, fueron escrachados por un botón oficial conocido como Luis Tascón, quien aprovechando la corrupción imperante en Venezuela, logró hacerse con unas copias con ayuda de gente de la CNE (Comisión Nacional Electoral) de la lista de adherentes al referéndum. Tascón hizo pública la lista como muestra de lealtad subiéndola a su página. Así la gente podía chequear a ver si había sido o no escrachada.

En la práctica, la lista se convirtió en la génesis de la base de datos de personas consideradas “enemigas del estado”, a quienes se despidió de cualquier empresa o dependencia gubernamental, se les bloqueó el acceso al empleo en el sector público (que representa la mayoría de los puestos de trabajo en Venezuela).

Otro testimonio, de una colega docente, afirma que cuando fue a buscar empleo en la educación pública le rechazaron la solicitud diciéndole, textualmente, “no podemos procesar su solicitud porque usted está en contra del presidente”. Se imaginan no poder trabajar por ser opositor? Ciudadanos de segunda.

Pero no se agota con los problemas laborales: jubilaciones, pensiones, misiones (subsidios), préstamos bancarios, permisos laborales son sólo algunas de las cosas que en Venezuela se pierden por pensar distinto y estar en una lista negra. Rajaron personal capacitado con esta excusa para meter gente infracapacitada (como pasó en PDVSA).

Saben cuál es la forma de dejar de formar parte de la lista negra?

Afiliándose al Partido Socialista del Dictador Chávez o mandando una nota al CNE tratando de justificar que fue violentado para firmar el petitorio o hacer lo que sea que haya enojado al gobierno.

Consecuencias prácticas de una lista negra?

  • No se puede disentir con oficialistas bajo riesgo de perder el trabajo o quedar excluído
  • Miedo a hacer pública la opinión de uno
  • Miedo en oponerse políticamente
  • Necesidad de los escrachados de compensar su situación y expiar culpas, volviéndose activos militantes (muy similar al libro 1984).
  • Miedo ante la disminución constante de las fuentes de trabajo y la dependencia cada vez mayor a las dádivas estatales.

Han creado un sistema económico y político basado en el miedo. Han logrado crear el método perfecto para llevar a la práctica ideas fascistas. Al decir de Mussolini: Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado. Claro que esto se disimula con el discurso fachoprogresista contra la propiedad privada adjudicándole ser la fuente de todos los males.

El principal mal de Venezuela es el chavismo. El domingo se puede cambiar esta realidad donde hay ciudadanos de primera y de segunda. Amigos y enemigos. Esclavitud de conciencias.

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