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Actualidad Política

Verónica Magario y un “milagro” de Navidad

Verónica Magario visitó un hospital junto a Fernando Espinoza

La intendenta de La Matanza, Verónica Magario, anunció un bono de fin de año de 18 mil pesos para todos los empleados municipales, a pagarse en tres cuotas. El anuncio fue realizado en el marco de un recorrido por las instalaciones del Hospital Municipal Teresa Germani de Laferrere.

“En este hermoso hospital municipal queremos informar a todos que ya se está pagando el bono de fin de año para todos los trabajadores municipales, que es de 18 mil pesos y tiene carácter remunerativo”, dijo Magario. La intendenta aprovechó para cuestiona a la gestión Cambiemos en la Nación y la Provincia de Buenos Aires: “Este es un hecho concreto, porque nosotros no hacemos anuncios, no hacemos marketing. Nosotros concretamos hechos reales de gobierno”.

La funcionaria dijo que eligió el hospital para hacer el anuncio porque es “un símbolo de lo que se puede lograr cuando se gobierna para todos los vecinos y vecinas, sin hacer distinciones”. Ese, según dijo, es el criterio que se aplica para la entrega del bono que recibirán los que trabajan en salud, administrativos, ordenanzas, técnicos, operarios de las áreas de servicios públicos, a los trabajadores de los jardines.

Según Magario, la Argentina está viviendo “tiempos muy difíciles”, por lo que el municipio decidió otorgar el bono de manera anticipada y la primera de las tres cuotas ya fue otorgada en noviembre. La segunda cuota será abonada en diciembre y la tercera en enero, precisó la jefa comunal.

“Ese es el mismo criterio que aplicamos para la entrega de este bono que van a recibir los que trabajan en salud, los administrativos, ordenanzas, los técnicos, los trabajadores de las áreas de servicios públicos, a los trabajadores de los jardines. Todos nuestros empleados recibirán este reconocimiento, porque nuestros empleados municipales ponen una vocación profunda en lo que hacen”, explicó Verónica Magario.

Acompañada por Fernando Espinoza, Verónica Magario opinó que la Argentina vive “tiempos muy difíciles” y por eso contó que la primera cuota ya fue pagada en noviembre, a la que le seguirá una en diciembre y la tercera en enero.

Espinoza elogió la atención y la calidad de las instalaciones del hospital, que fue pensado en la gestión de Alberto Balestrini y ejecutado durante su gestión como intendente. “Yo siento un orgullo muy grande como vecino de La Matanza porque este bono de 18 mil pesos es el bono más importante que se entrega a los trabajadores a lo largo y ancho de la Argentina”, afirmó.

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Actualidad Política

Ona Saez: por más remeras feministas

En los últimos días, la actriz Thelma Fardín, acompañada de una treintena de colegas, realizó una denuncia pública por abuso sexual contra quien fuera su compañero de elenco, Juan Darthes. A partir de ese momento, el tema pasó a inundar casi todos los espacios de discusión pública. Periodistas, políticos, abogados, actores y actrices, y un largo etcétera, todos trajeron a la mesa sus opiniones, repudios y apoyos. Subida a esta vorágine se encontró también la empresa de indumentaria Ona Saez, que sólo 24 horas más tarde del hecho presentó una remera con el estampado que sirvió de símbolo a la denuncia: “Mirá como nos ponemos”.

La iniciativa se encontró con el repudio de distintos sectores que no tardaron en criticar a la marca por considerarla “oportunista”. El argumento pareciera ser que una empresa no debe buscar el lucro a través del usufructo de ciertos temas considerados demasiados sensibles para una sociedad. La pregunta entonces es: ¿por qué? ¿Existe algo intrínseco al ánimo de lucro que por su carácter negativo debiera ser preventivamente apartado de otras esferas de la vida común, a riesgo de que aquellas queden expuestas y puedan “contaminarse”? ¿Es el lucro un anti-valor, algo impuro, corrupto per se? ¿Lo es en nuestra sociedad más que en otras?

En La ética protestante y el espíritu del capitalismo, Max Weber desarrolla una de sus hipótesis más populares al afirmar que la religión protestante permitió la consolidación de un sentido común, un espíritu nuevo que terminó dando lugar al surgimiento de la sociedad capitalista.

El protestantismo transformó la percepción de los sujetos de un modo tal que las ganancias pasaron a verse como un fin racional más que como un medio, el comercio y los préstamos dejaron de ser condenados para en su lugar fomentarse, y el propio trabajo y la práctica comerciante se empezaron a percibir como una ofrenda misma a la divinidad. La lógica secuencial sería: la ética protestante permitió el espíritu capitalista que generó la práctica capitalista.

Esta hipótesis es discutida y debatida por infinidad de autores posteriores. Aun así, incluso muchos de los reconocidos historiadores que ponen en duda la relación de causalidad entre las variables, como Christopher Hill o Alastair Hamilton, sí reconocen el rol que el protestantismo tuvo en el derribamiento de barreras morales propias de los valores éticos cristianos contribuyendo así al surgimiento de la sociedad capitalista que hoy conocemos.

En sus escritos Advertencias necesarias a los que quieren serricos y Consejos a un joven comerciante, Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, propone una serie de prácticas y principios que podrían considerarse como necesarios para la consolidación de la lógica capitalista, y que muchos años más tarde serían tomados por el propio Weber como ejemplo para validar su hipótesis. No es casualidad que la nación norteamericana se convirtiera luego en el pilar principal del capitalismo mundial. Así, observamos que en los últimos siglos la ética y el sentido común de la sociedad tuvieron transformaciones que permitieron el surgimiento del capitalismo, dentro de las cuales la ganancia y el rol otorgado a la misma ocuparon un rol central.

Pero volvamos de nuevo al 2018 para retomar la cuestión que inspira este artículo. Imaginemos que cientos o miles de mujeres y hombres compran la famosa remera, difundiendo un mensaje que consideran justo y propio. ¿Es menos válido el mensaje? ¿Se “desvirtúa”? Imaginemos, también, que en vez de una reconocida empresa multinacional se tratase de un taller anónimo, sin una marca comercial. Y que en vez de remeras negras se tratasen de pañuelos verdes. ¿Es igual de condenable? ¿Qué hace más condenable a uno que al otro? ¿Acaso no hay una misma búsqueda de lucro en ambos casos, o el segundo empresario produce a pérdida por su apoyo a la causa?

La realidad es que existen dos actores en escena: aquel que ofrece la remera a cambio de una ganancia y aquel que la adquiere con el fin de viralizar un mensaje, y eventualmente porque encuentra el diseño como estético. Ambos se benefician de la existencia del otro. Ambos persiguen un objetivo propio. ¿Motiva al empresario la búsqueda del lucro, tanto o más que el compromiso genuino con un cambio social? Posiblemente. ¿Es ello cuestionable? No debería.

Está claro que el ánimo de lucro en la sociedad actual debe encontrar un límite indiscutible y es el avasallamiento de las libertades y derechos de los sujetos. La cuestión en este caso puntual es que el supuesto avasallamiento no es más que la propia búsqueda de la ganancia.

Es decir, la “ofensa” no es otra que el espíritu de lucro en sí mismo. Esto nos lleva a suponer lo siguiente: la condena a la utilización de un símbolo social por parte de un empresario es en realidad, escondida, disimulada, la condena a la búsqueda de ganancia en sí misma. No se explica sino la indignación de que una lucha por mayores derechos (que, dicho sea de paso, este autor comparte) se “contamine” con aquel demonio tan despreciable que es el ánimo de lucro.

El problema con esta concepción, fuertemente arraigada entre nosotros, es que la búsqueda de mayor rentabilidad, y por lo tanto de una mejor productividad en el marco de la competencia, es justamente el motor mismo del sistema capitalista.

Los avances que nuestra sociedad ha conocido, el progreso irrefutable que gran parte de la población global ha encontrado a lo largo de los últimos siglos se debe a fin de cuentas a aquello que es la razón de ser del capitalismo. No existe capitalismo, ni el progreso que éste representa, sin el ánimo de lucro. Un capitalismo sin competencia y sin la ganancia como motor, llámenlo como quieran pero no es capitalismo. Y como tal, no redunda en los beneficios que este ofrece.

Concebir a la utilidad perseguida por el empresario como algo injusto, avaro, ilegítimo, no hace más que obstaculizar el motor mismo del progreso económico y social, dejándonos en en una especie de capitalismo anticapitalista, o capitalismo culposo, que se encuentra con límites obvios a la hora de avanzar.

Cabe aclarar, es entendible que la búsqueda de ganancia por parte del capitalista sea condenada por aquellos que persiguen el derrocamiento del sistema actual para reemplazarlo por otro nuevo (o viejo), cualquiera que sea. Lo que llama la atención es que la crítica provenga de individuos que pretenden continuar beneficiándose de las virtudes que el capitalismo ofrece.

Es probable que el espíritu pre-capitalista identificado por Weber hace más de un siglo no sea el mismo que hoy condena al empresario que coloca la estampa en la remera, aunque ambos compartan la crítica (implícita o no) a la esencia misma del sistema actual. También es probable que la gran mayoría de los que se opusieron a esta movida de marketing de la marca encuentren sus fundamentos en el genuino y respetable apoyo a los reclamos del Ni Una Menos y no sean Che Guevaras en potencia bajando de Sierra Maestra. Aun así, de lo que se trata es de cuestionar algunos conceptos que tenemos asimilados como incontestables. Y entender que ninguna lucha feminista se debilita por una estampa en una remera. En todo caso, se multiplica

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Actualidad Política

Hospital Piñero: compraron dos respiradores con plata de camionetas que corrieron picadas

El Hospital Piñero, beneficiado por un remate

El Hospital Piñero de la Ciudad de Buenos Aires sumó dos respiradores de última tecnología que fueron adquiridos con el dinero del remate de las camionetas que Alejandro Radetic y Alejandro Biscardi usaron en las picadas en la avenida 9 de Julio el 23 de abril del año pasado.

De este modo finalizó un proceso judicial inédito a cargo de Pablo Casas, el titular del juzgado N° 10 en lo Penal, Contravencional y de Faltas.

Tras un juicio abreviado, en el que los conductores llegaron imputados por el delito de conducción riesgosa en concurso real con daño agravado, los jóvenes fueron condenados en junio de 2017 a un año de prisión en suspenso, dos años de inhabilitación para conducir y el decomiso de sus vehículos secuestrados.

Luego, en mayo de este año, los rodados fueron subastados en la tradicional sala “Santa María de los Buenos Aires”. La Dodge Ram 1500 modelo 2014 fue subastada en $590 mil, mientras que la Porsche Cayenne Turbo de 2004 se remató por $460 mil.

A la vez, las autoridades judiciales y del ministerio de Salud porteño se contactaron con entidades que nuclean a familiares de víctimas de accidentes de tránsito e inseguridad vial; entre ellas, la Asociación Civil Trabajar Contra la Inseguridad Vial y la Violencia con Acciones Sustentables (ACTIVVAS). Dispusieron que el dinero recaudado se utilice en beneficio del Hospital Piñero.

En su momento tanto a Radetic -piloto profesional de automovilismo- como a Biscardi les impusieron en el fallo condenatorio la obligación de difundir una vez al mes en sus redes sociales material sobre educación vial por la influencia y la cantidad de seguidores que tienen en las mismas.

En los videos viralizados de la carrera, que muestran su imprudencia al volante, se observa a los infractores triplicando la velocidad permitida, alcanzando más de 240 kilómetros por hora.

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Actualidad Política

Vacunas: cuáles serán obligatorias para tramitar DNI, pasaporte y registro

La Argentina tiene una nueva ley de vacunas

Una nueva ley de vacunas establece, entre otros aspectos, la obligatoriedad de presentar el certificado de vacunación al día para poder tramitar o renovar el DNI, el pasaporte, la licencia de conducir, residencia o el certificado prenupcial.

La iniciativa impulsada por el diputado Pablo Yedlin actualiza la vigente ley 22.909 y fue avalada por 59 votos positivos frente a uno negativo de Fernando “Pino” Solanas y ninguna abstención.

“La Argentina tiene un calendario de vacunación muy generoso, con 20 vacunas obligatorias en diferentes edades de la vida”, aseguró Yedlin, para quien la “ley que regía el sistema de vacunas era de 1983 y atrasaba en muchos aspectos”.

Lo que hizo el proyecto, según el médico pediatra, es “actualizar la normativa a lo que hoy se considera es el sistema más útil desde el punto de vista preventivo en lo que respecta a la salud pública”.

Y enumeró algunos de los puntos clave de la nueva norma, que ahora deberá ser promulgada por el Poder Ejecutivo y reglamentada para su puesta en marcha.

“Por ley desde ahora todas las vacunas del calendario nacional son gratuitas -mencionó-. Además la iniciativa establece que el Ministerio de Salud es el responsable de la compra de las vacunas y la obligatoriedad a todas las edades de la vida con ciertos mecanismos de control”.

Sobre el punto que más revolucionó a la opinión pública, y que tiene que ver con que se establece que para trámites como renovación del DNI, pasaporte o licencia de conducir, entre otros, “se solicitará a la persona el certificado de vacunas”, Yedlin destacó: “Ninguno de estos trámites puede ser obstruido porque falten las vacunas pero sí va a ser exigido el carnet, y el Ministerio de Salud de la jurisdicción a la que la persona pertenezca va a ser notificado de los ciudadanos a quienes le faltan las vacunas”.

“Las vacunas están empezando a ser víctimas de su propio éxito”, aseguró Yedlin sobre que “al empezar a desaparecer enfermedades la gente creyó que no era necesario vacunarse y hoy asistimos a la vuelta de patologías que habían sido controladas por las vacunas”.

Cuáles son las vacunas que figuran en el calendario para los adultos

La doctora Carla Vizzotti (MN 96967), quien preside la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología y asesoró en la creación del proyecto de ley, detalló que “el calendario en adultos sanos indica la vacuna contra la hepatitis B, que consta de tres dosis, y la doble adultos, que protege contra difteria y tétanos cada diez años”. Además, “los que hayan nacido después de 1965 deberán recibir dos dosis de la triple viral contra sarampión y rubéola después del año de edad y todos los mayores de 65 deberán recibir cada 10 años la antineumocócica y todos los años la antigripal”.

“La gran mayoría de la población no sabe que hay vacunas para los adultos, que son gratuitas y obligatorias; esta ley lo único que hace es favorecer el acceso a la vacuna en todas las edades”, señaló Vizzotti, quien destacó que lo que ocurra en caso de que no se presente el carnet al momento de realizar los trámites antes mencionados se establecerá en los próximos 120 días, cuando la autoridad sanitaria reglamente la norma.

Consultada sobre qué ocurriría en el caso de que una persona tenga dada la vacuna pero no encuentre el certificado, la especialista aseguró que “tanto si alguien se dio una vacuna y no tiene el carnet como si no recuerda habérsela dado, no hay contraindicación en volverla a aplicar”. “Vacuna que no esté en el carnet se aplica de nuevo”, remarcó Vizzotti, quien insistió en que “el espíritu de la ley no es perseguir ni multar sino contemplar que la gran mayoría de la población que adhiere a las vacunas pueda tener acceso”.

En ese sentido, sobre los llamados “antivacunas”, la especialista especificó que “todas las vacunas son gratuitas y obligatorias, eso no cambió; el que no adhiere a la vacunación se deberá notificar para que la jurisdicción trabaje con ellos para intentar generar algún tipo de acceso a la vacunación”.

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