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Actualidad Política

Jorge Altamira, expulsado del Partido Obrero

Jorge Altamira es el seudónimo de José Saúl Wermus

En medio de la campaña electoral y una llamativa unidad de la izquierda, el histórico dirigente Jorge Altamira quedó fuera del Partido Obrero por intentar crear su propia facción, tras ser desplazado de la conducción en un congreso partidario que ahora encabezan el legislador porteño Gabriel Solano, el diputado Néstor Pitrola y la candidata a vicepresidente Romina del Plá (FIT-Unidad), entre otros referentes trotskistas.

Con un fuerte cruce de extensos comunicados públicos, el Partido Obrero sinceró su crisis interna y dejó expuesto el quiebre entre la cúpula partidaria con Jorge Altamira y otros referentes que lo apoyan, como el ex legislador porteño Marcelo Ramal.

A través de un documento titulado «Paremos el intento de liquidar al Partido Obrero», la fracción de Jorge Altamira integrada por más de 700 militantes denunció este fin de semana por «proscripción», «censura» y «espionaje» a la nueva conducción, que a su vez acusó al sector del histórico dirigente y ex candidato presidencial de «romper» con la agrupación de izquierda.

En el escrito, el grupo de Altamira exige mantener un espacio de disidencia «pública» y apuntó al comité central del Partido Obrero por «excluirlos» del uso de los recursos de la organización para la campaña electoral, así como de formar parte de espacios de debate y de decisión interna.

Allí, se enumeran también una serie de incidentes que van desde el cambio de candados en los locales, expulsiones y sanciones a militantes, sustracción de computadoras, materiales, objetos de valor y hasta quite de la administración de páginas de Facebook de las regionales del partido. En los párrafos más revulsivos del intercambio se habla de «fisgoneo», utilización de medios «represivos», «intrigas», el cobro y el manejo personal de las «rentas políticas» y desvío de cotizaciones para financiar actividades.

«Nos atribuyen la supuesta decisión de apartarnos del partido para no hacerse cargo de una expulsión que, sin embargo, intentarán poner en marcha. En forma deliberada, la dirección escamotea los resultados de una crisis que es resultado de su propia deriva política, blindada con métodos de patota, ataques personales, descalificaciones y espionaje», sostiene el comunicado.

El lento adiós a Jorge Altamira

Los choques al interior del Partido Obrero arrancaron desde hace varios años, cuando Jorge Altamira empezó a perder peso propio al interior de la organización. El hito fue la derrota que sufrió en las PASO presidenciales de 2015 del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), en manos del cordobés Nicolás del Caño, del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Aquel hecho fue un golpe político y personal que sacudiría el tablero político interno del trotskismo.

Sin Altamira en juego, la coalición de izquierda consolidó su estrategia electoral y logró un resultado «histórico» ese año, lo que le permitió ir obteniendo más bancas legislativas y una mayor representatividad. Hasta logró un caudal de votos inédito en la historia de la izquierda argentina, al superar los dos dígitos en algunas provincias, como ocurrió en Mendoza, Salta y Jujuy.

En ese marco, una generación de dirigentes del Partido Obrero fue adquiriendo mayor protagonismo en detrimento de la «vieja guardia». Aunque debilitado por su ruidosa caída en las PASO, Altamira no dejó de machacar en varias oportunidades contra un supuesto «electoralismo» de su organización. Según su criterio, la orientación política del partido era errónea porque renegaba de los postulados marxistas y clasistas históricos del «PeÓ».

Después de una larga curva ascendente, que tuvo como inicio el 2011 con la creación del FIT y una campaña furor que fue bautizada «Un milagro por Altamira», la alianza de izquierda registró este año una sensible caída en su caudal de votos en casi todas las elecciones provinciales. Y Altamira aprovechó esa contingencia para volver a cuestionar la política del partido y la orientación del frente electoral.

«En las elecciones del domingo en Córdoba, el Frente de Izquierda ha sufrido un desplome de votos que debe merecer la mayor atención. Ha descendido un 40% respecto a 2015, lo que reduce su representación provincial de tres legisladores a uno. El 3% de los sufragios que ha obtenido, en promedio, se encuentra muy lejos del 9% de 2013, en una elección mucho más difícil porque era nacional», señaló el histórico dirigente desde un posteo de Facebook. Ese texto, además, cuestionaba la campaña feminista de la coalición -a la que definió como «moda»- y el lenguaje inclusivo, por no dar cuenta de las «fronteras de clase». El mensaje generó un fuerte malestar en la tendencia mayoritaria del Partido Obrero.

En el medio de esa pulseada, un congreso partidario de renovación de autoridades en el mes de abril finalizó con la remoción de Altamira del comité central. Pero si hay que identificar un golpe de gracia, este ocurrió durante el cierre de listas, con la inclusión del legislador, Gabriel Solano, como candidato a jefe de Gobierno porteño del FIT-Unidad y la exclusión de Marcelo Ramal y de otros referentes del «altamirismo» en las boletas.

Así, mientras la coalición de izquierda integrada por el PO, el PTS e Izquierda Socialista (IS) se ampliaba e incorporaba un nuevo eslabón con el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), uno de sus componentes ingresaba en un terreno de divisiones en una intensa puja facciosa.

La pulseada en el PO se sinceró por estas horas y se encamina hacia un punto de no retorno. La tendencia de Altamira dio un paso adelante, al crear una «fracción pública» con una asamblea de militantes realizada el 23 de junio que desafió a la dirección del partido, con un extenso documento crítico y una agenda propia para imprimirle a la campaña del FIT-Unidad con la consigna «Fuera Macri». Para el núcleo dirigente de Gabriel Solano y Néstor Pitrola, la constitución de esa tendencia por fuera de la estructura organizativa significó la oficialización de la «ruptura» , según indicó en otro comunicado de respuesta difundido este fin de semana.

Para la conducción actual del PO, el sector disidente desconoce a las autoridades partidarias y sus resoluciones, y pretende que sean financiadas las actividades de la postura minoritaria, aun cuando ésta fuera «derrotada» en congresos y otros espacios deliberativos. De hecho, fue motivo de irritación un ciclo de charlas de Altamira sobre el Cordobazo en Tucumán, Salta y Santa Fe, que tuvo una fuerte resistencia de la nueva cúpula.

«El grupo de Altamira (…) ha resuelto actuar como un partido propio dirigiéndose hacia el exterior de la organización con las posiciones que fueron rechazadas en el debate. Semejante hecho nada tiene que ver con el derecho a tendencia o fracción que figura en nuestro Estatuto, pues en todos los casos debe preservarse la unidad de acción del partido», señala el documento de la conducción, titulado «Altamira y su grupo rompen con el Partido Obrero».

«Ante la ruptura declarada de Altamira y su grupo, el Comité Central adoptará todas las medidas necesarias para defender la integralidad del Partido Obrero, el frente único de clase y la unidad de acción que corresponde a un partido revolucionario, asegurar el funcionamiento de nuestra organización y preservar su patrimonio político, material, económico y legal», concluyeron.

La crisis generada por el quiebre con Altamira estaba lejos de tener un cierre definitivo este domingo. Un tercer grupo encabezado por el secretario general del sindicato del neumático (SUTNA), Alejandro Crespo, manifestó su malestar por el manejo de la tensión interna de parte de la dirigencia.

«Adelantamos nuestro profundo desacuerdo con los hechos y los métodos aplicados por la dirección, particularmente desde ayer sábado. No es la forma, según nuestra opinión, de funcionamiento que debe tener un partido que tiene como tarea organizar conscientemente a la clase obrera», señaló el referente obrero en un comunicado junto a otros adherentes. Crespo, que abreva en las filas del «sindicalismo combativo», tiene una cualidad que cotiza alto en la izquierda: es el único referente del FIT-Unidad que preside un gremio de la estratégica actividad industrial.

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Actualidad Política

Fernando Vaca Narvaja desestimó su candidatura

Fernando Vaca Narvaja es el ex suegro de Florencia Kirchner

Este viernes 19 de julio Fernando Vaca Narvaja anunció que desistirá de buscar un lugar en el gobierno local, argumentando la falta de unidad del peronismo en Bariloche.

A través de un comunicado de prensa el exlíder de Montoneros se refirió al “acuerdo electoral” entre Pichetto y Weretilneck, y dijo que la contienda municipal tiene como horizonte las PASO acompañando con “esfuerzo militante” a la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

“Pese a que pudimos y no supimos conformar una propuesta electoral única, nunca me di por vencido, ni por finalizadas mis expectativas de unidad”, señaló como requisito necesario para derrotar a la fórmula oficialista de Gustavo Gennuso en comunión con el gobierno provincial.

Vaca Narvaja se refirió a la línea política trazada por el kirchnerismo y confirmó el desenlace que comenzó como un rumor en las últimas horas: “primero está la Patria, después el Movimiento y por último los hombres”, argumentó.

En otro punto dijo que, desde el comienzo, su único interés fue ganarle a la lista oficialista y recuperar el municipio para trabajar en un eventual gobierno encabezado por el referente nacional del Frente de Todos.

“Como Peronista, como kirchnerista se que los intereses particulares nunca pueden estar por encima de los ideales y las convicciones”, confió en su carta pública.

La candidatura de Vaca Narvaja había generado diversas opiniones en la comunidad tras ratificar su pertenencia a Montoneros como grupo de resistencia a la última dictadura. Su reaparición en la escena pública incluso dio intervención a Claudia Rucci, hija del sindicalista presuntamente asesinado por Montoneros, quien lo acusó de atacar la vida de quienes pensaban distinto.

La crítica de Claudia Rucci a la candidatura de Fernando Vaca Narvaja

La candidatura de Fernando Vaca Narvaja en Bariloche generó opiniones variadas desde distintos sectores de la comunidad. Una de las voces que se escucharon fue la de Claudia Rucci, hija del sindicalista presuntamente asesinado por Montoneros, la organización terrorista a la que aludió el referente de Unión Movimiento Popular (UMP) en su presentación.

A través de su espacio en redes sociales Rucci publicó una carta abierta en la que dijo que “hemos sido víctimas de eso que el candidato esconde: que además fue partícipe fundamental de la “resistencia” al gobierno democrático elegido por el 62% de los argentinos el 23 de septiembre de 1973. Y que esa resistencia, lejos de llevarse adelante en el marco de la democracia, la llevaron adelante a los tiros”.

En ese contexto histórico Rucci se refirió al asesinato de su padre, José Ignacio Rucci, el secretario general de la CGT y recordó que ese ataque “lo reconoció inmediatamente su principal dirigente frente a numerosos testigos y lo volvieron a reconocer en su medio de prensa oficial tiempo después”.

La hija del sindicalista, quien en reiteradas oportunidades pidió que se cite a Vaca Narvaja a declaración indagatoria por aquel crimen, remarcó que “millones de argentinos no vieron estos tiempos y sólo pueden saber de ellos a través de los relatos de protagonistas o investigadores de nuestra historia reciente”.

“Es preocupante que esa etapa –o cualquiera- de nuestra historia se esconda, se tergiverse, se modifique a gusto de quién la cuente. Quienes no lo vivieron tienen derecho a conocer la verdad”, insistió respecto a la participación del candidato a intendente en la organización terrorista, autodenominada peronista, que actuó entre 1970 y 1980 en nuestro país.

Fue la propia Rucci quien analizó el spot de campaña de Vaca Narvaja y pidió que el ex líder montonero reconozca “el error de haber atacado la voluntad popular expresada en las urnas, a la democracia y al derecho a la vida de quien pensaba distinto. Y que hubiera pedido perdón por ello”.

Sin embargo, en una entrevista, Fernando Vaca Narvaja afirmó que “nuestra generación no se arrepiente de la lucha”. Aseguró que su pasado en montoneros no le jugará en contra en su candidatura y dijo que “la historia juzgará los aciertos y los errores”.

No obstante reconoció que los militantes de esa organización deben ser autocríticos y dijo que aún quedan muchos errores por señalar: “en lo personal con mi militancia descuidé y me sacó mucho tiempo familiar”, dijo.

También reconoció que fue un error no abrir la organización tras el retorno de la democracia y consideró que a los miembros de montoneros los persiguen: “nos denigran, por nuestros aciertos, no por nuestros errores”.

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Actualidad Política

La Casa Blanca felicitó a la Argentina

La Casa Blanca fijó posición frente a Hezbollah

La sintonía geopolítica entre Mauricio Macri y Donald Trump es perfecta: el mandatario argentino está comprometido con la investigación del ataque terrorista a la AMIA y su colega americano está en una cruzada ideológica para terminar con la influencia de Irán sobre determinados grupos fundamentalistas que operan en los cinco continentes, por eso, el jefe de la Casa Blanca lo felicitó.

Hezbollah es una de esas bandas terroristas que condena la Casa Blanca y también fue la organización chiíta que voló la AMIA y asesinó a 85 personas. Ese crimen de lesa humanidad continúa impune después de 25 años de fracaso constante en las distintas instancias judiciales que se abrieron para encontrar y condenar a los culpables del ataque a la mutual judía.

En este contexto, Mauricio Macri y Donald Trump coinciden acerca de los peligros que implica tener a Irán activo en América Latina, y por eso ambos países juegan en tándem y planifican nuevas acciones para limitar la influencia regional de Teherán, que tiene su punto de apoyo en el régimen populista de Nicolás Maduro en Venezuela.

Trump llegó a la Casa Blanca y desmanteló el acuerdo multilateral que su antecesor Barack Obama había cerrado con Irán para controlar su carrera hacia la bomba nuclear. El presidente republicano no sólo enterró un tratado que llevó años de negociación pública y secreta, sino que además inició una cruzada política que acompañó Israel y fue cuestionada en bloque por Europa y China.

Macri entendió la profundidad geopolítica de la agenda de Trump respecto a Irán y decidió acompañar esa hoja de ruta sin ninguna duda diplomática. El presidente argentino preparó su posición con los papers secretos que redactó su secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y la acción institucional que protagonizó el canciller Jorge Faurie.

Macri habló con Trump sobre Irán, Hezbollah, terrorismo internacional, Venezuela y la causa AMIA. Pompeo viajó a DC para coordinar agendas con los principales asesores de seguridad del presidente americano. Y Faurie cruzó llamadas, mails y conversaciones reservadas con el secretario Pompeo para alinear las necesidades geopolíticas de Estados Unidos y las decisiones que asumiría Macri en su agenda doméstica.

Macri cree que es una deuda de la democracia que se no haya condenado a los responsables del ataque a la AMIA. Y Trump comparte este pensamiento, al punto de haber liberado información clasificada que se esperaba desde hace años en el Poder Judicial, como sucedió hoy con el terrorista Salman Rouf Salman.

Salman Rouf Salman no es un nombre desconocido para los investigadores de la causa AMIA, lo que es novedoso es que la administración americana enfocó sus cañones y disparó contra uno de los presuntos autores ideológicos del ataque fundamentalista a la mutual judía.

La desclasificación de la información reservada de la CIA y la recompensa de 7 millones de dólares prometida por el Departamento del Tesoro es una muestra evidente de la sintonía geopolítica entre Washington y Buenos Aires.

Trump revela la información sobre Salman por la confianza que le tiene a Macri, y Macri recibe esa confianza porque en las últimas horas exhibió su decisión de Estado de avanzar contra Hezbollah y sus operaciones terroristas alrededor del mundo. Así se lee en DC su decreto para crear un registro de organizaciones terroristas y la instrucción de poner al tope de la lista a Hezbollah, su aparato militar y sus mandatarios financieros.

La visita de Pompeo a Buenos Aires es un reconocimiento a la agenda antiterrorista de Macri. Y el tuit de John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de Trump, es una ratificación explícita sobre la opinión que tiene la Casa Blanca sobre la decisiones que asumió la Casa Rosada respecto a Hezbollah,

Trump considera que Argentina y Brasil son sus aliados regionales para combatir la influencia de Irán en América Latina. Y esa perspectiva del presidente norteamericano no sólo se centra en Hezbollah, sino también en la influencia que el estado chiíta ejerce sobre Maduro y su régimen populista.

A diferencia de las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, adonde se privilegió la relación con Venezuela, Irán y Cuba, Macri hace una apuesta diplomática con Estados Unidos y Brasil. No es un hecho forzado, obligado por las circunstancias económicas y electorales. El presidente argentino cree en esta agenda de seguridad y en la necesidad de aislar a Irán y promover una transición democrática para terminar con el régimen de Maduro.

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Actualidad Política

Gabriel Katopodis, cerca de Magario y Kicillof

Gabriel Katopodis, cerca de los candidatos del kirchnerismo

Gabriel Katopodis, intendente de San Martín, saltó al centro de la escena nacional esta semana cuando acompañó al presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal durante la inauguración del Metrobus de la Ruta 8. Ante el discurso de los dirigentes de Cambiemos, el jefe comunal realizó gestos de «enojo e indignación» porque «no le dieron la palabra», lo que generó comentarios y memes en redes sociales y provocó el repudio del oficialismo. Muy distinta fue la situación este jueves 18 de julio cuando el intendente recibió a la fórmula bonaerense del Frente de Todos, Axel Kicillof y Verónica Magario: sobraron las sonrisas y las selfies.

«Recibimos en San Martín a Kicillof y Magario, recorrimos Millanel y nos reunimos con empresarios y comerciantes. A partir de diciembre de 2019, vamos a poner en marcha la Provincia y la prioridad va a ser la industria y las PyMEs para reactivar la economía y generar empleo», expresó Gabriel Katopodis en su cuenta de Twitter junto a una seguidilla de fotos.

El dirigente justicialista aprovechó para apoyar a todos los candidatos del Frente de Todos que pelearán la próxima elección de octubre: «Nosotros representamos un modelo productivo, siempre con la esperanza de que con Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Kicillof y Magario. Las decisiones se van a tomar pensando en los trabajadores y trabajadoras sin pedir más sacrificios».

«La cara de ayer fue de enojo e indignación», dijo Katopodis tras el revuelo que generaron sus gestos. Y explicó que como «no le dieron la palabra» y «al no tener el micrófono» lo único que le quedó «es hacer el gesto con la cabeza». Las muecas se repitieron, también, cuando Macri sostuvo, a tono con el discurso de campaña, que «estamos entrando en una etapa fundamental, este es un año bisagra donde vamos a elegir seguir en este camino hacia el futuro o volver al pasado».

«Este Metrobus fue un reclamo de los vecinos porque lo que hicieron fue muy injusto y muy arbitrario: la obra venía de la Ciudad de Buenos Aires, se frenó en la avenida General Paz, saltearon la ciudad y continuaron con el Metrobus en Tres de Febrero», sostuvo Katopodis en relación a las inversiones realizadas en el municipio gobernado por el intendente de Cambiemos, Diego Valenzuela.

«Después de 4 años, hoy fue la primera vez que vino el presidente y la gobernadora a inaugurar algo en San Martín, lo que demuestra cuáles son sus prioridades con los vecinos. Hace años que venimos reclamándoles la obra de Ruta 8, que esta mañana fue parcialmente habilitada», expresó en sus redes.

Uno de los que salió a contestarle fue el ministro de Desarrollo Social de la administración Vidal, Santiago López Medrano, también precandidato a intendente de San Martín: «Vi tu tweet, tus caras y tus declaraciones y no quería dejar pasar la oportunidad de responderte algo que todos los vecinos de San Martín ya saben: lo que decís no es verdad. María Eugenia vino más de 15 veces a recorrer, inaugurar obras y escuchar a los vecinos de San Martín, en varias oportunidades vos mismo la acompañaste».

«Lamento que, como tantos otros dirigentes del kirchnerismo, recurras a la mentira y el engaño para hacer política», resaltó.

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