El derrumbe de la “EconoMacría”

Los tiempos que se viven no son fáciles en la Argentina. Los problemas de fondo han ido socavando de tal manera a este gobierno al punto tal de llevarlo a perder una elección de la manera menos pensada.

Pero este fracaso electoral, tiene su raíz penetrante en el más profundo fracaso económico.

Esto fue lo que realmente desencadenó el resultado electoral que todos conocemos.

La desregulación desmedida de los mercados, el endeudamiento voraz con el FMI, las altas tasas de interés y la dolarización de las tarifas de servicios públicos fueron un coctel explosivo que detonó antes de lo esperado.

Al coctel explosivo le faltó su aporte de equilibrio: Las “inversiones de los segundos semestres” que nunca llegaron.

¿Cuál fue la evidente consecuencia fáctica?

  • La pérdida de confianza prematura de los “mercados” que acompañaban al gobierno.
  • La disparada de los precios de las tarifas que afectó los costos de la cadena de producción.
  • La merma del consumo por la suba de precios.
  • El freno de inversiones productivas producto de las altas tasas de interés que desincentivaron al sector productivo.
  • Devaluaciones permanentes que generaron más y más inflación.
  • Una inflación que se convirtió en estanflación al erigirse ante una economía en decrecimiento.
  • El alto endeudamiento del país que se implementó para gastos corrientes y fuga de capitales.
  • Los altos costos de la economía que hicieron que las pymes empiecen a cerrar sus puertas, sumado a la caída del consumo que potenció la debacle de los sectores productivos.
  • El crecimiento del desempleo hasta llevarlo por arriba de los dos dígitos.
  • El aumento de la indigencia y la pobreza, generando aproximadamente 4 millones de pobres nuevos y que 1 de cada 2 jóvenes sean pobres en la Argentina.
  • La quita de beneficios a jubilados, que implicó desde la afectación a la fórmula de aumento hasta los descuentos a los medicamentos.
  • Las “paritarias amarillas” que se dieron en la mayoría de los sectores por culpa de la crisis, que significaron la pérdida de valor adquisitivo del salario.
  • La reducción de ministerios claves para el desarrollo futuro para convertirlos en simples secretarias.

¿Para qué más seguir?

La EconoMacría, Economía en la era Macri, fracasó porque no tenía rumbo ni sustento político alguno. El único ingreso de dólares que permitió sostener esta denominada “fiesta de los mercados” fue el constante endeudamiento de 40 millones de argentinos.

¿Cómo termina la historieta?

Volvimos de donde creíamos haber salido. ¡Volvimos al tan desacreditado CEPO cambiario!

Volvimos al mismo infierno del que el Gobierno vino a liberarnos con su Cambio, con su slogan de “no vuelven más”.

Pero el Peronismo manso como la paloma y hábil como la serpiente volvió y se hizo más fuerte en su unidad.

A la coalición Cambiemos le faltó un proyecto de país. Su efectividad para ganar elecciones no se transfirió con igual éxito a la hora de gestionar las riendas del país.

¡Hoy están a la vista las consecuencias!

La economía no se iba a controlar vía Twitter o a través de la Big Data, era algo evidente.

Hoy el país se encuentra en una situación de extrema fragilidad económica y es necesario que el equipo de gobierno no retarde más las medidas de urgencia alimentaria para los sectores más vulnerables de la sociedad, que vienen siendo golpeados duramente por la crisis.

La EconoMacría será recordada como un veranito neoliberal que no duró más de cuatro años, pero que se llevó puesto todo por cuanto pudo embargando el futuro de varias generaciones.

La EconoMacría será tristemente recordada como una juerga de unos pocos en detrimento de muchos, un proceso pequeño en el tiempo histórico pero letal en sus efectos.

Fracasado el experimento hace falta volver a un proyecto económico que sea al menos pensado en un contexto, que al menos incluya a la gente

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