El abu Duhalde, Santi, Nico y Horacio jugando en la salita de 4


En este país de jardín de infantes, sobran las chicanas y faltan estadistas.

Sobran los incapaces y faltan letrados, sobran los que mandan, pero falta gestión, sobra el chamuyo, la pelea entre bataclanas que olvidan que hoy, teléfono celular mediante, todo puede ser registrado y reproducido.

En el país de los topos y los trolls, la verdad es la cima del Aconcagua, que el ciudadano común, el PyME en peligro de extinción y el laburante exhausto escalan denodadamente una y otra vez.

Por eso resulta indignante comprobar cotidianamente la ineficiencia del monstruo estatal que alimentamos, de las les lis los lus funcionarios que se desvelan por aparecer, micrófono en mano, zoomeando o siendo pescados in fraganti, o simplemente enviados a distraer a la manada con delirios momentáneos.

Tal como el desgaste de unos viejos zapatos de cuero, remendamos una y otra vez la esperanza, será instinto de supervivencia o que en realidad somos ese país de jardín de infantes que trata de remontar vuelo en medio del desierto.

Cada vez más alejados del conocimiento y la experiencia, de la preparación para ejercer un empleo, los que llegan a algún cargo de gobierno en el peroncho kirchnerismo, logran su bandera a cuadros en base a la portación de apellido, compartir la cama o perseverar en una feroz militancia.

Tatuajes mediante (muestra cuasi hitleriana de pertenecer), ñoquean en los cargos, privándose de aprender por la práctica para suplir los conocimientos que natura non da ni Salamanca presta.

Por eso al conocer a algún funcionario de esta gestión, no se presenta con su trayectoria académica ni experiencia laboral, sino por su militancia y en lugar de nombrar lugares donde estudió o trabajó, nombra desde punteros hasta legisladores que conoce.

Por si éramos pocos, el Kbeza

Numerosas mentiras, aluviones psiquiátricos, declaraciones delirantes del Cabeza de Bánfield, nos distraen sucesivamente, mostrando casi sin intención, como entre bambalinas, la debacle institucional que padecemos.

El Mini Cafiero

Como en los clones de Homero Simpson, los sucesivos Cafiero van mermando en calidad y se diluyen entre mentiras y maltratos que nada tienen que ver con la gestión del Poder Ejecutivo.

Cafierito nieto se despachó así: “Argentina empieza a repuntar en tiempo récord”, dijo, y dan ganas de creerle, pero faltan meses para el 28 de diciembre.

¿Me creen los finlandeses si les digo que quien habla así es el jefe de Gabinete?

Sin ponerse pálido ni colorado, prosiguió describiendo cómo se está recuperando la actividad económica en los últimos tiempos, luego de las pronunciadas caídas de abril y mayo. No es Santiago de mi devoción, precisamente.

Los principales portales informativos destacan que Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, afirmó que el país “empieza a dar síntomas de que viene la recuperación económica” y comienza a “repuntar en tiempo récord”.

El nieto de Antonio prosiguió su alocución como si estuviera “en Harvard, no en La Matanza, chiiiicos”, y como si los ciudadanos fuésemos un rebaño manso y estúpido. “Argentina, que ha tenido naturalmente una caída de la actividad, empieza a repuntar en tiempo récord, en tiempo acelerado. Créannos que estamos en el sendero de la reconstrucción de la actividad económica”, aseveró sin dar la menor validación a estas declaraciones, sin respaldo en estadísticas (como le gusta al profe Filomeno Filminas) ni en medidas (el famoso plan que juega a las escondidas).

Caos en la salita de 4

La seño Cris hoy estaba muy ocupada en Dirección, mandó en reemplazo al Abu Duhalde que dijo algo loco y se quedó dormido, por eso los niños de la salita se sintieron libres de charlar mientras Kato armaba un caminito vaciando el arenero en el aula y Nico decidió hacerle bulling al niño Horacio.

Así que, subido a la silla de la Seño, Santi reconoció que existe una heterogeneidad en el aparato productivo local que genera que “los reflejos sean dispares” e indicó que “hay sectores que se están dinamizando a velocidades superiores a lo que era el año pasado”.

Mientras, en el pizarrón una mamá de apellido INDEC escribió que en el primer semestre del año se acumuló una caída del 12,9 %, para que Santi tuviera al menos un dato del desmoronamiento.

Pero, borrador en mano, el niño Santiago insistió: “Estamos esperando con mucha ansiedad los resultados del mes de agosto, pero sabemos que estamos en una senda de recuperación porque tenemos ciertos indicios, la cantidad de créditos, el programa ‘Ahora 12’ (que permite el pago de compras en 12 cuotas), son termómetros de cómo viene evolucionando el consumo”.

Estas declaraciones fueron realizadas, para estupor de nuestros vecinos, en su disertación en el capítulo local del Consejo de las Américas que se celebró de forma virtual.

Porque los jardines de infantes están cerrados. Se llama INFECTADURA.

Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

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