Alcoholemia: echaron al director de tránsito salteño después del test positivo

El sábado por la madrugada el director de tránsito de Salta capital, Nicolás Kripper, volvía de una reunión familiar y en el medio se detuvo para someterse a un control de la Policía Vial. El resultado fue insólito: le detectaron 0,37 de alcohol en sangre en el test de alcoholemia. Le sacaron la licencia para conducir y lo multaron, como lo determina le ley provincial que establece «alcohol cero» para quien maneja. Por la controversia que generó la situación el intendente Gustavo Sáenz lo echó del cargo.

El secretario de gobierno municipal Ricardo Villada dijo en una entrevista que Kripper es «una persona valiosa», pero aclaró que «quien está a cargo de operativos de tránsito debe tener la autoridad para ejercer el cargo». «A pesar de que tenía un nivel bajo de alcohol decidimos separarlo, ya que acá ‘no hay coronita’ y todos son controlados como corresponde», dijo el funcionario, que aseguró que Kripper «es una persona muy comprometida y está muy dolido por lo que pasó».

El desplazado funcionario después del test de alcoholemia pidió disculpas por lo que pasó, admitió que se equivocó y dijo que seguirá trabajando «a disposición» de la gestión del intendente. «Cometí un error y los errores se asumen y no encuentro otra forma de enmendarlo. Pido disculpas a los salteños, a mis amigos y mi familia», escribió Kripper en su cuenta de Twitter.

Dio 1,92 en el control de alcoholemia y puso una excusa insólita

Un conductor que dio 1,92 gramos de alcohol en sangre puso una excusa insólita después de que los agentes de tránsito le hicieran el control de alcoholemia: «Tengo un problema técnico», dijo.

El operativo se realizaba en el barrio de Palermo y el hombre estaba tan borracho que confundió el registro con la tarjeta de crédito y débito. Tampoco logró diferenciar entra la cédula verde y una tarjeta de promociones de una estación de servicio.

Además, el infractor casi no podía hablar y le costaba expresarse. En todo momento se mostró colaborativo, hasta que le dijeron que iba a ser sancionado y que tenían que retenerle al auto. «Sabés cuantos como vos me comí yo», les dijo a los oficiales.

Lo cierto es que intervenir personal de la Policía de la Ciudad hasta que el hombre resignado se tomó un taxi y se fue.

En otro de los casos registrados también en el barrio de Palermo, a un joven conductor el control le dio 0,97, casi el doble de lo permitido. Si bien no opuso resistencia se lo vio visiblemente enojado y le pidió a los agentes de tránsito que controlen a todos los autos. «Meteme preso», dijo irónicamente.

En el tercer hecho, a un hombre que quiso eludir el control de los agentes, dio 1,21 gramos de alcohol en sangre. La mujer que lo acompañaba y titular del auto, exigió que no le acarreen el vehículo, y amenazaba con quedarse adentro.

Edgardo Marano

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