Alverso Fracasández muerde el polvo

El mercenario, por definición, vende su servicio al mejor postor y es incapaz de lealtad alguna. En su derrotero, al ir sumando antipatías, el inquilino de la Casa Barrabraveada nos recuerda al Mercenario Joe de Martín Karadagian.

No te quiere ni tu padre ni tu madre”, decía la canción que lo presentaba al ingresar al cuadrilátero de Titanes en el Ring. El show ponderaba las virtudes asociadas al deporte y denostaba a personajes malignos.

Hoy sigue cargando su mochila de odiadores con un editorial demoledor de The Economist: “Es un presidente sin plan”, asevera la publicación. Respecto de la pésima gestión como funeral planner es descripta como un nuevo fracaso: “El intento de ganar popularidad con el velorio de Maradona evidenció la debilidad del mandatario, quien encabeza una coalición “incómoda” y tiene un “matrimonio político sin amor” con Cristina Kirchner”.

El espantainversores

Es que Filomeno Filminas es “El presidente argentino sin plan”, según la columna editorial de la sección “Americas”, en la que lo retrata como un presidente “débil y errático”, cultor del “muddling through” (expresión asimilable al “vamos viendo”).

Asegura el medio colega que “hizo más visible su debilidad al intentar ganar popularidad organizando en la Casa Rosada el funeral de Diego Maradona”, estruendoso y violento fiasco que incrementó el dolor de la familia ante el uso político de sus exequias.

Tanto en su vida como en su muerte Maradona representó a la Argentina”, nos describe el semanario británico. La ceremonia de despedida de sus restos fue un show “tan pasional y caótico como los asuntos de su país”, opinan. El fracaso es de Fracasández, a mí no me metas.

Cuarentenas eran las de antes

Respecto a los resguardos por la pandemia, The Economist denosta el pasito del Mapache malhumorado que suele pasear a Dylan, porque fue a contramano de medidas sanitarias previas.

Supo decir, contundente, al inicio del confinamiento: “A los idiotas les digo que la Argentina de los vivos se terminó: Al que viola la cuarentena le va a caer todo el rigor de la ley porque es una persona muy peligrosa, que está exponiendo a todos los demás”, según los colegas de Página 12.

Como ha demostrado en numerosas ocasiones, los decretos son para los idiotas, y los idiotas no aparecen en su espejo, por eso, para la selfie, usó a los que iban a despedirse del ídolo como si hubiesen ido a aplaudir la gestión de Albertítere Frenández con cariño y respeto.

Ni cariño ni respeto hubo para la familia Maradona, sin la menor prudencia ni privacidad para el fallecido ni para su familia, el cajón con los restos quedó expuesto como el expresidente Kirchner ante miles de personas que querían darle el último adiós. Y entonces… llegó Ego Feroz, ordenando cerrar las puertas para su privacidad y la de su fotógrafo personal, ocasión en la cual, según el tabloide inglés, “sobrevino el pandemonium”.

Beti-Búuuh el papelonero

The Economist es la publicación más influyente de los negocios y finanzas globales, ojalá se ocupara de inversiones en Argentina, pero no, le toca a Beti-buuuh para delinear su conducta: “La búsqueda de popularidad de Fernández es un signo de debilidad y el desorden del funeral que organizó es similar al de la economía sobre la que preside”, calificaron.

Está involucrado en una coalición “incómoda” ya que “gran parte del poder reside en Cristina Fernández de Kirchner, a quien califica de “izquierdista que gobernó entre 2007 y 2015”. Se trata, dice, de “un matrimonio político palpablemente sin amor”.

El gran velorio nacional

La revista marca otro error del paseador de Dylan: “A los tres meses de asumir, Alberto Fernández impuso un confinamiento” por prevención, pero “demoró, más que prevenir, un grave brote de Covid 19; la Argentina está entre los diez países con más muertes en proporción a su población”, ratifica.

Tantos muertos sin velar, que cuando pudo hacerse un velorio, fue desastroso. La gestión económica tampoco resulta, a decir de la revista, su “principal logro” ganar tiempo pateando el problema para el 2023 mediante “la restructuración USD 65.000 de deuda con bonistas privados, que no restableció el acceso de la Argentina a los mercados internacionales ni la confianza en el peso, al punto que el dólar libre es hoy casi el doble del tipo de cambio oficial”, consignan los colegas de infobae.

Papelitos de colores para “todes”

En sintonía con proyecciones del FMI y la OCDE, The Economist estima que la “ya deprimida” economía argentina se contraerá 12% este año, mientras se imprimen pesos a toda velocidad para ser repartidos en función de frenar la rabia de un pueblo encerrado, sin libertad. La sensación del día a día es errática, consigna la revista: “El gobierno no tiene plan económico y deambula entre posiciones pragmáticas y populistas. Como ejemplos, cita su proyecto de intervenir y expropiar Vicentin, del que después desistió, y un impuesto a la riqueza, “de hasta 3,5% sobre gente con activos por más de USD 2,3 millones (al tipo de cambio oficial)”.

Desamores, cartas y “ElDiegoDeLaGente”

Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks”, canta Joaquín Sabina, como música de fondo de quien le espeta a la revista: “Los desequilibrios en la Argentina terminan en racionalidad o en una explosión” y agrega que “esta vez el tránsito a la racionalidad va lento”. Parece que relata una película, pero, como el Zelig de Woody Allen, los argentinos estamos dentro.

Si bien hasta el momento el equilibrista no termina de desbarrancar, tampoco le resulta tan fácil desandar el escarpado sendero de la Justicia para complacer a Ego Feroz.

Es tan “palpable” la falta de diálogo, explica The Economist, que resulta evidente la animosidad de la vice que soñaba, allá por 2019, con empoderar a un traficante de Tribunales que la libere de sus causas.

La prestigiosa publicación insiste en la falta de un mero diálogo entre ellos y recuerda las amargas quejas de la porteña del 5to piso por los “errores” y “funcionarios que no funcionan” (con la vergüenza que nos provoca el intercambio de bajezas entre la pareja presidencial).

En la arenga populista de Alberto en la Roscada con los restos humanos de “ElDiegoDeLaGente” la toloseña lo saludó, mientras gestaba el desmadre que dio por terminado el funeral (porque la sesión de fotos ya estaba lista). Por fin, cuenta la revista, ambos se hablaron en el funeral de Maradona “por primera vez en 45 días”. Es notorio que desde afuera perciban que “Los aliados de la vice buscan controlar el poder judicial y ella “está furiosa” porque el presidente no paró los juicios de corrupción contra ella«. Las princesas de Disney destiñen, avísenle a Floricienta y a su madrastra.

Al parecer, “la recuperación será lenta”, arriesga la revista británica. Sumando a las desavenencias entre el cuis y la pingüina arrebatadora que la inestabilidad, la alevosa carga impositiva, “los controles de cambio y el impuesto a la riqueza desalientan la inversión”, vamos mal y no logramos disimularlo siquiera.

En este panorama desolador, recuerda la revista, “varias multinacionales, incluyendo recientemente a WalMart, ya se han ido, al igual que gran parte de la industria del software”.

Concluye la nota con la inevitable comparación, ya que la Argentina fue el país más desarrollado de América Latina pero hoy padece “una larga declinación”. Hasta en ese derrotero “Maradona también representó a su país”.

Diego tenía tanta riqueza futbolística que pensó que la podía derrochar y no se terminaría. Se caía, se levantaba, se caía otra vez. A falta de glorias futuras, se deleitaba en sus glorias pasadas. La Argentina, quizá”, concluye mencionando las palabras de Martín Caparrós.

Venezuela arremete contra el jefe en pañales sucios

Desde las lejanas Islas Británicas nuestra mirada se dirige a la caribeña Venezuela, donde los resultados son similares para el Mercenario Joe.

A una semana de las elecciones, dirigentes del verticalista chavismo se despacharon contra Ojitos de Epoc Fernández: “Tibio y frío”, “tonto y pendejo”, le dijeron.

Porque las elecciones parlamentarias del próximo domingo tendrán poca representatividad: Los principales opositores están proscriptos, otros decidieron no presentarse. La dictadura no permitió veedores internacionales y hasta amenazó con dejar de distribuir comida en focos necesitados de alimento si la población no se presentaba a votar a sus candidatos o los representantes satélites del régimen.

Por eso en el Palacio de Miraflores buscan el apoyo internacional y pierden la calma, ante la falta de definición de Alverso. Sospechan que la Argentina podría fijar posición con el Grupo de Contacto respecto a la falta de legitimidad que tendrían los comicios.

Así califican Diosdado Cabello y Mario Silva al Emperador de Infectalandia, previendo la postura argentina respecto de las elecciones del próximo domingo en Venezuela.

Diosdado Cabello es el titular de la Asamblea Nacional Constituyente (una de las máximas autoridades del régimen venezolano). El caribeño no ahorró críticas para Alberto de Costa Pobre, a quien tildó de “tibio y frío” entre otras descalificaciones.

Peyorativo y de entrecasa, en su programa semanal en la televisora pública de Venezuela (VTV), el mandatario del régimen lamentó la “falta de solidaridad” del argentino, que debería ser contundente en su apoyo a la dictadura chavista. “El presidente de Argentina es así como tibio, no sé, ¿verdad? De tibio pa’ frío. Cuidado si frío nada más. Pero no es Macri, al menos. ¡O uno cree que no es Macri! Uno lee algunas cosas y dice: ¿Dios, para dónde van? Ojalá que se encuentren con Kirchner, con la fuerza de Néstor Kirchner”, cuestionó Cabello.

Sin dudar, mostró sus reservas respecto del mandatario: “No lo estoy criticando, ni me meto en asuntos internos. Sólo siento la frialdad y la falta de solidaridad entre hermanos que están en la mira del imperialismo. Se sienten superiores… están en la mira del imperialismo”, desafió.

Sin embargo, las críticas no terminaron en Diosdado Cabello, ya que el sábado por la noche otro portavoz chavista disparó dardos al de por sí alicaído amigue argentine desde el canal oficial.

El constituyente Mario Silva así lo describió: “El presidente de Argentina no representa al pueblo argentino”. Expertos en la creación de enemigos a quien odiar, el populista Silva, que comparte con Cabello el horario estelar del canal de televisión oficial, argumentó su desprecio desde el espacio de propaganda del régimen venezolano. En “La hojilla”, su programa, todas las semanas posiciona el relato del chavismo de y sus blancos internos y externos.

Silva apuntó contra la imagen internacional de Alverso para demoler uno de los escasos gestos de acercamiento que recibió, en ocasión del paso a la eternidad de ElDiegoDeLaGente.

Disparó contra el Saqueador de la Opulenta por la difusión que le dio a la carta enviada por el presidente francés, Emmanuel Macron, respecto a Maradona, en la que calificó como “el sabor amargo de la derrota” la relación que tuvo el futbolista con Hugo Chávez y con Fidel Castro.

Sarcástico, le habló como si lo tuviera enfrente: “A nosotros no nos importa, señor Alberto Fernández, si usted reconoce o no al presidente Nicolás Maduro. Lo que nos da mucho asco es la acción suya, hacerse el tonto, el pendejo. Mejor hablo bien de Macron, pero no digo si Nicolás Maduro nos envió una carta sentida sobre Maradona (…) Nosotros hemos estado al lado del pueblo argentino en sus luchas, y es muy mezquina esa actitud de parte de Alberto Fernández ¿Qué busca? ¿Caerle bien al FMI (Fondo Monetario Internacional)?”, arguyó Silva.

Fuentes: Infobae, Página12

Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

Deja un comentario