Aprender fuera del aula

Mucho nos dejará esta experiencia 2020 de cuarentena y pandemia a los argentinos, y sobre todo a la “Comunidad Educativa”. Pero quizás ahora podremos entender lo que significan estas dos palabras .

Una comunidad es un conjunto de personas que viven bajo ciertas reglas o que tienen los mismos intereses. En este proceso que seguimos transitando aprendimos que tenemos intereses en común, como por ejemplo la continuidad educativa de nuestros chicos y la necesidad de una mejor tecnología y conectividad. Aprendimos que el rol del docente es fundamental, que la necesidad de contacto visual y presencial para muchos chicos es fundamental para marcar la interacción.

También que la necesidad lúdica en primera infancia no se reemplaza y que por mas esfuerzo que se ponga en práctica, un recreo perdido entre amigos, es un alto precio para la psiquis de nuestros hijos.

La capacidad del docente para su tarea de cuatro u ocho horas frente a uno o varios grupos está claramente subvaluada, y eso quedó claro en las interminables quejas de los padres a la hora de contabilizar las tareas o trabajos pretendidas de modo virtual.

Volvamos al punto de comunidad entonces y busquemos cual es el interés común y sin hacer política ni gremialismo, por lo menos en estos párrafos, encontremos la relevancia en cada uno.

La comunidad, también es integrada por los directivos, los porteros, auxiliares y hasta por los choferes de combis y que en algún momento volverán a ser parte activa y cerrarán una interacción de cuidados, distancias y orden que impone esta pandemia.

Un padre que colabore hasta donde pueda, pero que haga un esfuerzo, un docente que contemple las necesidades y carencias de sus alumnos, un directivo que se adapte a las circunstancias y un niño que vea en los adultos contención pero la responsabilidad de hacer lo que deba lo mejor posible.

Sostengo que es un buen momento para que la comunidad educativa y luego la comunidad toda, incluidos políticos y gremialistas, comiencen a ver al docente como una pata importante en la mesa de diálogo de lo que se pretende para el futuro de las próximas generaciones. Pero esta vez en serio, sino todo lo vivido no servirá de nada.

¿Cabe alguna duda que ese trabajo que tanto han criticado los padres, porque era mucha cantidad, es el que hace el docente a diario?, a esta altura no. Sólo nos tocó estar un momento en la piel de otro, y muchos no lo soportaron.

Por Adrián Rivera Consejero Escolar de Tigre

Politicos.com.ar

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