Argentina, el despertar de un gigante dormido

Llevamos años, décadas de somnolencia en la sociedad argentina, donde los derechos, la economía y la educación por nombrar sólo algunos temas, han sido deteriorados, aplastados, al punto de quedar casi irreconocibles, marchitos, grises.

Esta somnolencia consciente, que aceptó, avaló y dejó hacer a los gobiernos de turno lo que quisieron con el destino del país, que lo endeudaron llegando al punto de declarar el default, que deterioraron el nivel educativo al punto de tener las peores evaluaciones “PISA” de la región, que se llevaron nuestros derechos, bajo la bandera de ser los defensores de los derechos humanos, la “justicia social”, la “distribución de la riqueza” y la “defensa de lo nacional”.

Este año que paso, este “2020 LPQTRP” tan extraño, fue el gran protagonista de la historia de nuestro país, la frutilla del postre, la gran revelación del siglo. Es que en este 2020, el gobierno hizo de todo y mal, hasta diría que con ganas de que fuera así.

Empezó allá por marzo cuando el Ministro de Salud dijo que el Covid-19 era un virus que estaba en China, que acá no iba a llegar… siguió, con la excusa de “preparar el sistema de salud”, con un confinamiento compulsivo de la población con un decreto inconstitucional, que privó no sólo al ciudadano de su derecho a la libre circulación, sino poco a poco, de su derecho a un trabajo digno, a una educación de calidad y en muchos casos, a alimentarse sanamente.

Con el slogan “cuidamos la salud”, las decisiones del gobierno se llevaron puesta la economía dejando un cierre histórico de PyMEs, una desocupación ascendente, una pobreza de más del 50% y un deterioro en la educación sin precedentes. Es que no sólo no cuidaron la salud, sino que tampoco la economía y mucho menos a la ciudadanía, con decisiones como, por ejemplo, la liberación de miles de presos al “régimen domiciliario” para evitar el contagio en las cárceles, lo que derivó en más actos delictivos.

Pero las malas decisiones, o las constantes improvisaciones no terminaron allí, como es natural en el gobierno, el relato debía mantenerse por lo que, afín a sus costumbres y no contentos ya solo con el “enemigo invisible” empezó a compararse con otros países, haciendo declaraciones irrisorias, ridículas al punto tal de que embajadas, consulados y hasta Presidentes le han contestado firmemente a sus disparates.

La receta de encierro aplicada no funcionaba, los datos de los que se vanagloriaban en un principio se dieron vuelta, empezamos a subir en los rankings de infectados y muertos por Covid-19, y como si esto fuera poco, se fueron colocando solos palos en la rueda al enterarse la población que la Provincia de Buenos Aires se había “olvidado” de volcar más de tres mil muertes.

Que hicieron con esto, redoblar la apuesta, mantener una cuarentena eterna de más de 8 meses y utilizar otra herramienta que les es natural a su forma de gobernar, la herramienta del miedo, campaña pública para infringir un miedo desmedido en la población respecto del virus, con un toque distintivo, la culpa de los contagios y todo lo que pasaba era tuya, mía, de tu vecino, pasamos a ser los malos de la película, claro, es más fácil echar culpas que hacerse cargo de las malas decisiones.

En ese sentido, y sin reconocer sus propias fallas, buscaron la forma de financiar su locura y lograron imponer un “aporte voluntario” a las riquezas, lo cual fue otra burla a la sociedad toda, no fue más que otro impuesto más con el afán de seguir tapando agujeros que iban generando ellos mismos, con emisión monetaria y falta de plan y rumbo económico.

Fueron contra los jubilados y también lo lograron, no sin dejar su dato de color claro está, donde la jubilación mínima es de $19M y la vicepresidenta va a cobrar cerca de $800M entre su jubilación, pensión y un retroactivo (sin pagar Ganancias) de más de $100MM.

Ante este panorama llegó la primera vacuna, la Sputnik V, con la cual volvieron a hacer un “barrilete cósmico” del relato, cubriendo el despegue del avión de Aerolíneas Argentinas como si hubiera sido un cohete enviado a Marte, eso sí, lo que no dijeron es que el costo fue enormemente mayor al que debería de haber sido si utilizaban el servicio (preparado para esa tarea) de DHL.

Pero las vacunas no alcanzan para todos, y el mal manejo de las mismas ha hecho que se pierdan varias dosis por negligencia, otro palo más para el relato.

Ante esto, hace unos días atrás el gobierno insinuó que iba a imponer un “toque de queda sanitario”, otra vez el encierro, otra vez la destrucción de la economía, otra vez la misma receta. Pero la Argentina reaccionó, se despertó de su letargo y dijo BASTA, basta de avanzar sobre nuestros derechos, basta de imponer las cosas autoritariamente, basta de destruir la economía, basta de relato vacío.

Sí, dijimos basta en la calle, en las redes y en todo espacio que encontramos para manifestarnos, para expresar nuestra voz, y dio sus frutos, hizo que el gobierno nacional recalculara y en lugar de imponer las cosas, hiciera una “sugerencia”, pusimos freno a tanto autoritarismo.

Y es en este sentido que tenemos que seguir despertando, ahora para poner en evidencia y evitar los atropellos que se están dando en el interior del país en los feudos justicialistas. Pero no tenemos que detenernos ahí, tenemos que seguir despertando por la educación, por la economía, por nuestros derechos, hay que marcarles el camino en las elecciones que se avecinan.

¡Por eso, y porque sé que podemos ser mejores, Argentina Despierta!

Pablo Bresciani

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