Ascenso y caída del testaferro de Maduro

La sufrida Venezuela nos duele por su tirano y sus testaferros, algunos ocultos, otros expuestos, como Alex Saab.

Ya lo dijo Ricardo Montaner en su canción Déjame llorar, que inspira algunas escasas palabras que no alcanzan a desandar el dolor, la muerte, el hambre de la “pequeña Venecia”.

Cuánto vacío hay en esta habitación
Tanta pasión colgada en la pared
Cuánta dulzura diluyéndose en el tiempo
Tantos otoños contigo y sin ti solo
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo
Otoños de llanto goteando en tu piel

El pasado lunes 14, el departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló 700 millones de dólares vinculados al empresario Alex Saab, en el principado de Liechtenstein. Este abogado colombiano (de ascendencia libanesa) está acusado de ser testaferro de Nicolás Maduro en numerosos negociados.

Vida y deshonra

Saab nació unos días antes de la Navidad de 1971, en Barranquilla, cuna de famosos como la cantante Shakira; Edgar Rentería, beisbolista apodado “El Niño de Barranquilla”; el destacado periodista Alberto Salcedo Ramos; la bella Paulina Vega Dieppa, Miss Universo en 2014; el empresario Christian Daes, Presidente de Tecnoglass, Sofía Vergara, actriz cuyo nombre figura desde 2014 en el Paseo de la Fama de Hollywood; entre otras personalidades.

A diferencia de los mencionados, a Alex Saab la fama le llegó por su relación comercial ilícita con Nicolás Maduro. El empresario, junto a tres hijastros del dictador venezolano, hoy está detenido en la isla de Cabo Verde con el peso de la solicitud de extradición sobre su espalda.

El “hombre de confianza” de Maduro ha acumulado demasiado dinero a través de varias empresas, la principal es Group Grand Limited (GGL), proveedora del régimen para las cajas del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP). Estados Unidos lo ha sancionado por hacerse de cientos de millones a través de maniobras corruptas concernientes a este programa de comida subsidiada del régimen. A sus 48 años de edad, amasó una fortuna imposible de explicitar por medios legales.

Estas acusaciones van más allá de cuestionamientos éticos respecto de la venta de alimentos a precios subsidiados para distribuir en barrios humildes o de comerciar con un dictador. Simplemente, son delitos cometidos en el marco de estas transacciones.

Porque tanto Saab como el mismo Maduro están acusados de usar el Clap para hacerse de cientos de millones de dólares de manera ilegítima.

De hecho, Saab, junto a tres hijastros de Maduro y otras nueve personas, fue sancionado en julio de 2019 por Estados Unidos por esa precisa maniobra. Por esa razón, todos tienen congelados todos los activos o bienes inmuebles que puedan tener en Estados Unidos.

Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila
Sobre una alfombra de hierba
Ibas volando dormida
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida
Con una lágrima tuya y una lágrima mía
¡Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila
Sobre una alfombra de hierba
Ibas volando dormida
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
Y te pedí tres deseos mientras duraba tu luz!
Déjame llorar, déjame llorar por ti, déjame llorar…

Alex Saab se comprometió con los informantes de Maduro a dirigir una red de corrupción a gran escala que utilizaron cruelmente para explotar a la población hambrienta de Venezuela. El Tesoro apunta a los que están detrás de los sofisticados esquemas de corrupción de Maduro, así como a la red global de compañías ficticias que se benefician del programa de distribución de alimentos controlado militarmente por el anterior régimen”, explicó en ese entonces el Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

La red de corrupción que opera el programa CLAP ha permitido a Maduro y a sus familiares robarle al pueblo venezolano. Utilizan los alimentos como una forma de control social, para recompensar a los partidarios políticos y castigar a los opositores, mientras se embolsan cientos de millones de dólares a través de una serie de esquemas fraudulentos”, agregó.

El ocaso del testaferro

Desde el año 2017, cuando la exfiscal Luisa Ortega, de Venezuela, acusó al hasta entonces desconocido Alex Saab, su nombre resuena en diversos juzgados como el prestanombre del dictador. Ortega tomó nota de la denuncia inicial, en el portal de periodismo de investigación Armando.info, que lo expuso como parte de una red de lavado de activos malhabidos, mediante la exportación ficticia de alimentos a Venezuela.

Dicho medio periodístico reveló además que durante 2011 Saab firmó un contrato con el Gobierno de Hugo Chávez para proveer casas prefabricadas para el plan Misión Vivienda.

A su vez, el implicado Saab presentó una demanda por el presunto delito de difamación e injurias. Temiendo lo peor, a la sombra del poder, los periodistas denunciantes huyeron de Venezuela tras la serie de amenazas y la divulgación de su información personal en redes sociales, según consta en la denuncia de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

A partir de entonces, nadie supo decir con exactitud dónde estaba Saab.

Su paradero era un misterio para las autoridades de Colombia que lo acusan de los delitos de lavado de activos, asociación para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias y estafa agravada por haber realizado compras internacionales ilícitas con la empresa Shatex, con la cual eran exportados diversos bienes a Venezuela.

Cuántas nostalgias durmiendo en el desván
He declarado mi vida en soledad
Hago canciones de amor que nunca olvido
Pues sobre nubes de otoño las escribo solo
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo
Otoños de llanto goteando en tu piel…

El nombre de Saab volvió a los primeros planos cuando una fiscalía colombiana anunció que impuso medidas cautelares con fines de extinción de dominio (expropiación) a ocho inmuebles del empresario.

Las autoridades indicaron que dichas propiedades inmuebles, que tienen un valor combinado de casi USD 10 millones, forman parte del patrimonio ilícito que constituyó el empresario a través de operaciones financieras irregulares.

En concreto, la Justicia impuso el «embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo” (es decir, de la posibilidad de vender) sobre los bienes. Los inmuebles son una mansión valuada en 28.000 millones de pesos (unos USD 7,7 millones), dos lotes, una casa, un apartamento y tres garajes.

Las medidas con fines de extinción de dominio fueron inscriptas en la Oficina de Instrumentos Públicos para evitar que los inmuebles sean vendidos antes de las diligencias de ocupación”, agregó el documento.

Según la fiscalía, las propiedades que expropiará están a nombre de una sociedad “que habría servido de fachada para ocultar los dineros obtenidos por Alex Saab” por medio de una empresa con la que hizo “importaciones y exportaciones ficticias que representaron pérdidas al Estado colombiano”.

Tal como sucedió en Gran Bretaña con los depósitos de lingotes de oro venezolano, en Liechtenstein, (situado entre Suiza y Austria), se decidió no colaborar en las maniobras de lavado y ocultamiento, de este modo el pequeño principado al sur de Alemania entró al expediente que EE.UU. adelanta contra Saab, debido a cuentas halladas en ese país.

Fuentes federales revelaron que en dichas cuentas, a su vez conectadas con otras, en al menos tres países, congelaron una suma importante vinculada al señalado testaferro de Nicolás Maduro por lo cual “nuevos decomisos” se avecinan.

Cuenta regresiva para la extradición

Vale destacar que la ofensiva de agencias federales se registra en medio del rumor de que la extradición de Saab se produciría a la brevedad.

En tal sentido, se busca determinar si el dinero decomisado en Liechtenstein está vinculado a pagos de los CLAP que el régimen de Maduro le compra a empresas de Saab.

Gran parte de la distribución de estas cajas se concentra en Turquía, luego de que movieran el negocio de México.

Hasta ahora, la defensa de Saab no ha hecho mención del decomiso de esta suma.

Álex Saab, supuesto testaferro de Nicolás Maduro, está detenido en Cabo Verde desde el pasado 12 de junio, en espera de que se decida su extradición a Estados Unidos. Sin embargo, las mismas fuentes señalaron que la decisión final, en manos del Tribunal de Cabo Verde, se podría prolongar hasta la segunda semana de octubre.

El Primer ministro de Cabo Verde declaró sobre Alex Saab que “Ni la justicia ni el gobierno son presionables”, respecto de su extradición.

Tras varios choques con la defensa de Saab, en Cabo Verde han preferido no hacer comentarios sobre el proceso de envío o libertad de Saab. Pero trascendió que se ha efectuado una requisa a su celda, para confiscar un objeto con el que -dicen- se estaría automutilando, y los controles fueron aumentados. Además de elevar las medidas de seguridad, Saab fue sometido al reglamento carcelario que incluyó el decomiso de elementos y el corte de su cabello.

Sin embargo, desde Venezuela se reiteró la denuncia de que Saab era víctima de tortura en Cabo Verde. De hecho, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, pidió que se autorizara una misión humanitaria para que constatara el estado de salud de Saab. “Hemos denunciado ante la Unión Africana y el gobierno de Cabo Verde el mal trato y las torturas que ha sufrido Alex Saab, enviado especial de Venezuela, durante su detención arbitraria. Todo ha sido constatado por sus abogados. Es una clara violación a sus derechos humanos”, señaló Arreaza en sus redes el pasado 9 de septiembre.

Y agregó: “Demandamos que se permita la visita inmediata de un médico forense al Enviado Especial Alex Saab, así como de un procurador del Ministerio Público y de nuestro embajador ante Cabo Verde. Hasta ahora estas visitas no han sido autorizadas. Es una solicitud justa y procedente”.

Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila
Sobre una alfombra de hierba
Ibas volando dormida
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida
Con una lágrima tuya y una lágrima mía
¡Iluminada y eterna enfurecida y tranquila
Sobre una alfombra de hierba
Ibas volando dormida
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
Y te pedí tres deseos mientras duraba tu luz!
Déjame llorar, déjame llorar, déjame llorar, déjame llorar por ti

Fuentes: Agencia EFE, El Tiempo (Colombia), Infobae
Canción “Déjame llorar”, de Ricardo Montaner

Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

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