ASPO: se anunció el endurecimiento de la cuarentena

En el marco del endurecimiento del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) anunciado por el presidente Alberto Fernández, serán los trabajadores esenciales los que podrán continuar utilizando el transporte público. Según el decreto 297 a partir del que la administración del Frente de Todos estableció la cuarentena, estos los trabajadores esenciales quedaron divididos en 24 categorías:

  • Personal de Salud, Fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, actividad migratoria, servicio meteorológico nacional, bomberos y control de tráfico aéreo.
  • Autoridades superiores de los gobiernos nacional, provinciales, municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Trabajadores y trabajadoras del sector público nacional, provincial, municipal y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, convocados para garantizar actividades esenciales requeridas por las respectivas autoridades.
  • Personal de los servicios de justicia de turno, conforme establezcan las autoridades competentes.
  • Personal diplomático y consular extranjero acreditado ante el gobierno argentino, en el marco de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y la Convención de Viena de 1963 sobre Relaciones Consulares y al personal de los organismos internacionales acreditados ante el gobierno argentino, de la Cruz Roja y Cascos Blancos.
  • Personas que deban asistir a otras con discapacidad; familiares que necesiten asistencia; a personas mayores; a niños, a niñas y a adolescentes.
  • Personas que deban atender una situación de fuerza mayor.
  • Personas afectadas a la realización de servicios funerarios, entierros y cremaciones. En tal marco, no se autorizan actividades que signifiquen reunión de personas.
  • Personas afectadas a la atención de comedores escolares, comunitarios y merenderos.
  • Personal que se desempeña en los servicios de comunicación audiovisuales, radiales y gráficos.
  • Personal afectado a obra pública.
  • Supermercados mayoristas y minoristas y comercios minoristas de proximidad. Farmacias. Ferreterías. Veterinarias. Provisión de garrafas.
  • Industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos; de higiene personal y limpieza; de equipamiento médico, medicamentos, vacunas y otros insumos sanitarios.
  • Actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca.
  • Actividades de telecomunicaciones, internet fija y móvil y servicios digitales.
  • Actividades impostergables vinculadas con el comercio exterior.
  • Recolección, transporte y tratamiento de residuos sólidos urbanos, peligrosos y patogénicos.
  • Mantenimiento de los servicios básicos (agua, electricidad, gas, comunicaciones, etc.) y atención de emergencias.
  • Transporte público de pasajeros, transporte de mercaderías, petróleo, combustibles y GLP.
  • Reparto a domicilio de alimentos, medicamentos, productos de higiene, de limpieza y otros insumos de necesidad.
  • Servicios de lavandería.
  • Servicios postales y de distribución de paquetería.
  • Servicios esenciales de vigilancia, limpieza y guardia.
  • Guardias mínimas que aseguren la operación y mantenimiento de Yacimientos de Petróleo y Gas, plantas de tratamiento y/o refinación de Petróleo y gas, transporte y distribución de energía eléctrica, combustibles líquidos, petróleo y gas, estaciones expendedoras de combustibles y generadores de energía eléctrica.
  • S.E. Casa de Moneda, servicios de cajeros automáticos, transporte de caudales y todas aquellas actividades que el Banco Central de la República Argentina disponga imprescindibles para garantizar el funcionamiento del sistema de pagos.

Actividades permitidas y restringidas en el AMBA frente a la extensión del ASPO

Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta esperaron hasta hoy viernes para anunciar la nueva fase del ASPO, más estricta, a raíz de la delicadeza del mensaje y la coordinación de medidas que, en la previa, ya se presentaban como de compleja implementación.

El Presidente, el gobernador bonaerense y el Jefe de Gobierno porteño dieron su anuncio más difícil desde el inicio de la pandemia: la vuelta atrás después de 100 días de confinamiento, de fatiga social y crisis económica y ante una eventual saturación del sistema sanitario, que este jueves llegó al 54% de ocupación de camas de terapia intensiva en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

En el mensaje grabado que dieron de manera conjunta, las autoridades precisaron el alcance de las nuevas restricciones y que se podrá hacer a partir de la próxima semana:

Las restricciones al transporte público comenzarán el próximo lunes 29. Los únicos que podrán viajar en colectivos, trenes y subte serán los trabajadores esenciales, como el personal de salud o de las fuerzas de seguridad. A este grupo se suman los bancarios.

Durante el lunes y el martes de la semana próxima se concientizará sobre la implementación de las “nuevas-viejas” medidas del período de aislamiento que se avecina.

La etapa estricta del aislamiento se prolongará durante al menos dos semanas, entre el 1 y el 17 de julio.

Solo estarán abiertos los comercios esenciales, como supermercados, almacenes, ferreterías y farmacias.

A diferencia de la cuarentena de marzo, las sucursales bancarias permanecerán abiertas al público para el pago de jubilaciones y subsidios, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Todos los trámites deberán realizarse con turno previo.

Los niños y adolescentes de hasta 15 años podrán salir durante los fines de semana, acompañados por un adulto, y en un radio de hasta 500 metros del domicilio.

Permanecerá vigente el reparto de domicilio de alimentos y productos esenciales.

Las salidas al aire libre en la Ciudad de Buenos Aires y la práctica de actividades deportivas como el running dejarán de estar permitidas a partir del 1 de julio.

Los negocios de cercanía “no esenciales” quedarán totalmente inhabilitados en el AMBA, a excepción de aquellos como los bancos.

A partir de las 0 horas del lunes, todos los permisos de trabajadores no esenciales van a ser dados de baja y van a tener que renovarse desde la aplicación CUIDAR.

Habrá más controles de fuerzas de seguridad en la calle. Lo que se buscará es minimizar la salida de la población desde sus casas.

¿Cómo se comportará la ciudad de Buenos Aires?

El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó que a partir de la hora cero del miércoles 1° de julio se activará una nueva cuarentena, más estricta, limitada a 24 actividades esenciales, con transporte exclusivo para los trabajadores de estas excepciones, entre las que se incluyen los bancos. Pero además, advirtió que si bien se mantendrá la salida recreativa con chicos los fines de semana, se cancelará al menos por dos semanas la actividad física en espacios públicos.

El alcalde de Capital Federal participó del anuncio en la Quinta de Olivos junto al Presidente de la Nación, Alberto Fernández, y Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Los tres detallaron los alcances de la nueva cuarentena estricta, cuyo foco estará puesto en aislar el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) entre el 1° y el 17 de julio.

Larreta resaltó “la importancia del trabajo en conjunto” con los gobiernos nacional y bonaerense porque “es la mejor manera de cuidar a nuestra gente”. En ese sentido, amplificó la idea anunciada un rato antes por Fernández de “redoblar las medidas para reducir la movilidad y el uso de transporte público”.

Según detalló el Jefe de Gobierno porteño, actualmente “hay 885 mil personas que entran y salen de CABA y Conurbano”. Por eso, anunció que desde las 00 del lunes 29 de junio solo podrán usar el transporte público los trabajadores esenciales y a los controles exhaustivos se agregará el “control por la SUBE”, aunque no dio detalles. Larreta especificó que el objetivo es “reducir circulación dentro de la ciudad” porque “cada persona en la calle es un riesgo”.

Además, el alcalde porteño especificó que desde el 1° de julio a las 00 se restringirá actividad física al aire libre. “Nunca el riesgo es cero pero es menor al aire libre”, deslizó Larreta, conciente de la contradicción de haber habilitado el privilegio a los “runners” y haber tenido que dar marcha atrás. Por eso aclaró que será hasta el 17 de julio. A partir de esa fecha, solo funcionarán los comercios esenciales permitidos en el primer decreto, más los bancos. Y se permitirá la entrega de comida por delivery o el retiro, conocido como take away (para llevar).

“Van casi 100 días de cuarentena, sé que es duro, que genera angustia en los comerciantes, a los padres que no podemos mandar a nuestros chicos a la escuela. Y es muy difícil para nosotros como gobernantes, sabemos del cansancio y la frustración que genera”, reconoció Horacio Rodríguez Larreta, quien no obstante remarcó que “esta cuarentena nos evitó el colapso del sistema sanitario, como pasó en muchas ciudades del mundo”.

El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires explicó que los datos de casos y muertes actuales muestran que “estamos entrando en una nueva etapa”. Si bien remarcó que como no hay un protocolo de cómo abordarla, eso hace más difícil de poder predecir lo que va a venir. “Lo único que tenemos es la experiencia de otras ciudades y otros países para ver qué hicieron, qué les funcionó pero no hay conocimiento preciso. Los datos sí nos muestran que está llegando, que en algún momento los casos empiezan a crecer en forma exponencial”, especificó.

Larreta explicó que en CABA hace 3 semanas tenían en un promedio de 400 contagios, que la semana pasada fueron 600 y a partir del viernes hubo 800, con picos de 1.000. “Es crecimiento exponencial. Lo dijimos desde el primer día”, aclaró.

“La misma experiencia de muchas ciudades también nos muestran que si hacemos una estrategia focalizada de restricciones estrictas y testeo inteligente y se refuerzan los cuidados individuales esa curva da la vuelta y los contagios empiezan a bajar”, agregó.

Larreta remarcó que la tasa de contagiosidad en la ciudad está 1,1: “Significa que cada semana tenemos más contagiados. La consecuencia es el aumento en la ocupación de camas de terapia intenstiva. Nunca son infinitas la cantidad de camas y estamos en el 50%”. La semana pasada en CABA había 51 camas ocupadas y este viernes, según dijo el propio Larreta, ya son 215.

El jefe de gobierno además detalló que en la Ciudad hay 4.700 personas aisladas, 3.512 de estas en hoteles y el centro de aislamiento de Costa Salguero. Y que el promedio de edad de los fallecidos es de 75 años. “Se confirma que esta enfermedad pone en riesgo a los adultos mayores y quienes tienen otra enfermedad. El 80% de los que se contagian son menores de 65. Muchos adultos mayores se están cuidando”, analizó.

Larreta propuso mantener rígido el sistema de testeo y aislamiento. “Seguir a fondo con el plan Detectar y seguir insistiendo con los cuidados personales. En CABA es muy difícil encontrar gente sin tapabocas. El testeo funcionó muy bien en muchas ciudades. Trabajamos en equipo con el Gobierno nacional. Apenas se identifica alguien contagiado con la enfermedad se hace la entrevista epidemiológica para saber si hubo contacto estrecho durante más de 15 minutos”.

Además, el jefe de gobierno porteño contó que ya se hicieron 71.100 hisopados, a razón actualmente de 2.000 diarios y que 1.000 personas trabajan en el seguimiento de casos, pero que esa cantidad se duplicará en los próximos 10 días a partir de un convenio con la UBA.

Edgardo Marano

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