Banco Mundial: El futuro de la economía nacional e internacional

El Banco Mundial ajustó el porcentaje de rebote de la economía para 2021 y calculó que sólo podría recuperarse un 4,9%, de acuerdo a la última actualización de sus proyecciones globales. En el reporte anterior, el organismo había estimado un crecimiento de 5,5% para la Argentina.

Se prevé que la economía de Argentina crezca un 4,9% este año, lo que sería la primera tasa de crecimiento positiva en cuatro años. Se espera que la relajación de las medidas de mitigación de la pandemia y la desaparición de la incertidumbre en torno a la reciente reestructuración de la deuda respalden el consumo y la inversión privados. A medida que el consumo se ralentiza, el crecimiento se proyecta que se suavizará al 1,9% en 2022″, explicó el Banco Mundial.

El 2020 habría terminado, para el organismo, con un desplome de la actividad económica equivalente al 10,6% del PBI, lo que la ubica entre las mayores caídas entre los mercados emergentes. “Las disrupciones económicas en muchos mercados emergentes fueron peores de lo esperado, lo que dio como resultado un predominio de rebajas de calificación, incluso en grandes economías como Argentina, India, México y Tailandia”, detalló la entidad.

Por otra parte, consideró que “los bancos nacionales, que estaban bien capitalizados al comienzo de la pandemia, no han mostrado signos de estrés sistémico. Sin embargo, las monedas siguen siendo notablemente más débiles que hace un año, particularmente para Argentina y Brasil”, expresó el organismo internacional.

La Argentina será uno de los siete países de América Latina y el Caribe que tendrán un nivel de derrumbe económico de dos cifras por la pandemia. Comparte ese grupo con Belice (-20%), Santa Lucía (-18%), Surinam (-13), Perú y Granada (-12%) y República Dominica (-10%).

Y entre las economías emergentes o en desarrollo, Argentina marcaría el ritmo de desplome más pronunciado de ese consorcio de naciones. Por detrás quedaron India (-9,6%), México (-9%), Sudáfrica (-7,8%) y Tailandia (-6,5%).

En octubre, el Fondo Monetario Internacional ya había recortado su propia proyección económica para el país en 2020: Pasó de un desplome de 9,9% a 11,8%. Como contrapartida, el rebote esperado por el organismo había mejorado de 3,9% a 4,9% para este año.

Qué pasará con la economía global para el Banco Mundial

En términos globales el Banco Mundial también ajustó su proyección de crecimiento, aunque consideró que la caída de la economía en 2020 fue “menos fuerte” de lo temido, con un retroceso de 4,3% frente al 4,5% pronosticado en junio pasado.

Se espera que el PBI mundial crezca un 4% este año, una reducción de 0,2 puntos porcentuales en comparación con la última proyección”, detalló la institución en su perspectiva económica mundial.

La pandemia ha causado un gran número de muertes y enfermedades, ha sumido a millones de personas en la pobreza”, sostuvo el Banco Mundial. Por otra parte, reclamó a los gobiernos encarar reformas y programas de inversión para mejorar los servicios de salud, educación e infraestructura digital.

Es probable que la desaceleración del crecimiento mundial prevista para el próximo decenio empeore debido a la falta de inversiones, el subempleo y la disminución de la fuerza de trabajo en muchas economías avanzadas”, advirtió.

En Latinoamérica y el Caribe en particular, el organismo multilateral prevé una expansión económica del 3,7% este año, mejorando su previsión anterior de un crecimiento de 2,8% para la región, publicada en junio.

Se espera que la actividad económica regional crezca un 3,7% en 2021, a medida que se flexibilicen las iniciativas para mitigar la pandemia, se distribuyan vacunas, se estabilicen los precios de los principales productos básicos y mejoren las condiciones externas”, dijo el Banco Mundial.

Sin embargo, recalcó que la recuperación, que llegará luego de una década de crecimiento lento, “será muy leve”. Y advirtió que un escenario negativo, con retrasos en la distribución de la vacuna contra el covid-19 y efectos económicos secundarios, podría reducir el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) a 1,9%.

Edgardo Marano

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