Biden planea nacionalizar a 11 millones de personas

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este miércoles que durante los 100 días siguientes a asumir el cargo el próximo mes de enero de 2021 presentará ante el Senado un proyecto de ley con el “que les dará oportunidad de obtener la nacionalidad a más de once millones de personas no documentadas”, aunque todo apunta a que los republicanos mantendrán la mayoría en esta Cámara.

En los primeros días al frente de la Casa Blanca, Biden, según ha avanzado en la que ha sido su primera entrevista televisada para la NBC desde que se confirmara su virtual victoria en los comicios, también planea cancelar algunas de “las más perjudiciales órdenes ejecutivas” emitidas por su antecesor y todavía presidente, Donald Trump, que afectaron especialmente al medioambiente y a la salud de los estadounidenses.

Biden ya había anunciado que revocaría las acciones y órdenes ejecutivas que Trump había impulsado con respecto al medioambiente, que han significado la revocación de más de 100 normas ambientales, incluyendo la Ley de Aire Limpio y la Ley de Agua Limpia. Biden también ha lamentado que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) haya sido “desentrañada” durante la Administración Trump.

El presidente electo también ha confirmado que durante su primer día sentado en el Despacho Oval volverá a incluir a Estados Unidos en el Acuerdo de París, el pacto climático mundial del que Trump retiró a Washington y cuya salida se hizo efectiva este mismo mes de noviembre.

También ha hecho referencia a los temas de salud, especialmente a la estrategia de Estados Unidos para enfrentar la pandemia, que ya ha dejado casi 12,6 millones de casos acumulados y cerca de 260.000 fallecidos.

En este sentido, ha explicado que impulsará o apoyará diferentes iniciativas, como la financiación de los gobiernos estatales y locales que tienen importantes pérdidas de ingresos y que, por tanto, se ven obligados a recortar sus presupuestos por la crisis sanitaria.

No obstante, y consciente de los obstáculos que su Administración puede llegar a enfrentar si no obtiene la mayoría en alguna de las dos cámaras estadounidenses, Biden ha resaltado que “todo va a depender de la cooperación que pueda y no pueda obtener del Congreso”.

Todo apunta a que los republicanos mantendrán la mayoría en el Senado estadounidense, lo que puede llegar a dificultar la aprobación de la agenda de Biden, mientras que el Congreso estadounidense ha batallado durante meses para aprobar los paquetes de estímulos contra la COVID-19.

Durante la entrevista Biden también ha destacado que su equipo de transición ya no estará “tan atrasado”, después de que la Administración Trump haya comenzado a cooperar, aunque el propio presidente siga sin reconocer su derrota e insista en las acusaciones de fraude electoral.

El intercambio de informes sobre la lucha contra el coronavirus y el acceso a los informes de inteligencia están siendo los primeros pasos, ha señalado, después de que la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA, por sus siglas en inglés) le indicara que estaba preparados para iniciar los trámites.

No ha habido rencor hasta ahora. Y no espero que lo haya. Entonces sí, ya ha comenzado”, ha incidido en referencia a la transición entre ambos equipos.

Juan Guaidó vaticinó sobre la relación de Biden y la dictadura venezolana

Pese a las especulaciones respecto a la política que impulsará el demócrata Joe Biden ante la crisis venezolana una vez que asuma la presidencia de Estados Unidos, Juan Guaidó confió en que el presidente electo norteamericano mantendrá la máxima presión contra la dictadura de Nicolás Maduro.

Asimismo, el presidente interino de Venezuela dijo este martes que espera mantener el apoyo bipartidista en Estados Unidos, mientras Biden se prepara para asumir el poder en enero de 2021.

El gobierno de Donald Trump encabezó en 2019 el reconocimiento internacional de Guaidó como líder legítimo de Venezuela, parte de una estrategia para forzar la salida del poder de Nicolás Maduro en medio de una severa crisis económica y humanitaria, y una ola migratoria de más de cinco millones de venezolanos.

Guaidó, también presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), controlada por la oposición, manifestó en una entrevista con la agencia Reuters en su domicilio en Caracas que cree que Biden “como cualquier presidente hoy en el mundo, quisiera aproximar una solución a la crisis en Venezuela”.

¿Por qué? Porque hoy Venezuela, lamentablemente, es un conflicto a nivel de Siria”, sostuvo el líder opositor.

Pese a las acusaciones de Trump durante la campaña electoral, los asesores de Biden adelantaron que el demócrata no planea cambiar el enfoque de Washington hacia la dictadura de Maduro, que desde el año pasado incluye sanciones a la comercialización de petróleo, amplias prohibiciones para hacer negocios con su régimen, y sanciones personales a la cúpula chavista.

Pero Biden puede verse bajo presión para aliviar las restricciones que limitan que Venezuela compre gasolina en el extranjero, en medio de la agobiante escasez de combustible que a veces imposibilita la actividad económica básica.

Maduro, quien conserva el apoyo militar en su país, asegura que Guaidó es un “títere” de Estados Unidos y sostiene que las sanciones impuestas por Washington son ilegales y las responsabiliza por la crisis económica del país.

Guaidó se mostró convencido de que el gobierno de Biden mantendrá la mano dura contra Maduro, a quien calificó de “dictador, señalado por delitos de lesa humanidad” y “una amenaza para el continente”.

Lograr una estabilización de Venezuela sería un “logro geopolítico” para el país y la región entera, advirtió.

Durante una visita a Miami el pasado mes de octubre, en el marco de la campaña electoral, Biden declaró que Maduro “es un dictador, simple y llanamente”. “Está causando un increíble sufrimiento al pueblo venezolano” y frente a esto, consideró que los venezolanos necesitan el apoyo de Estados Unidos “para recuperar la democracia y reconstruir el país”.

En septiembre, un comunicado del equipo de campaña del dirigente demócrata señaló cuáles serían sus objetivos al respecto del país latinoaméricano: “Organizaré a la comunidad internacional para dar una respuesta sólida a la crisis humanitaria de Venezuela, haré responsables a Maduro y a los partidarios del régimen por la corrupción y los abusos de los derechos humanos, y encabezaré los esfuerzos internacionales para presionar por unas elecciones libres y justas”.

Incluso en febrero de 2019 Biden instó a los gobiernos del mundo a declarar su apoyo a Guaidó como presidente interino de Venezuela con el objetivo de lograr una transición democrática en el Palacio de Miraflores.

Sólo un tirano impediría la entrega de alimentos y medicinas a las personas que dice liderar. La comunidad internacional debe apoyar a Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional. Es hora de que Maduro se haga a un lado y permita una transición democrática. El pueblo venezolano se merece algo mejor”, afirmó.

Edgardo Marano

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