Biondi, fuera de tono y de tiempo

Biondi fuera de tono

Dicen que el mínimo de inteligencia de un mandatario se mide, entre otros parámetros, por la mesura en la expresión que debe guardar y hacer cumplir a su entorno.

Del mismo modo, cuando un Presidente y/o los miembros más cercanos de su gabinete se tornan agresivos, muestran un vergonzoso alter ego, que los conduce a la expresión descarnada de lo opuesto.

¿Desinteligencia? ¿Torpeza? O simplemente la muestra de cuán irreconciliable se puede ser en aras de detentar un poder tiránico, que se vale de la censura y la descalificación, trágicamente inoportunas.

Biondi fuera de tiempo

En vísperas de la Navidad de 1974 el superpoderoso ministro López Rega esgrimió estas palabras: “El silencio es salud”. Era una no tan velada amenaza. De este modo instaba a callarse al habitante común, que se escondía para no caer bajo el fuego cruzado entre la Triple A, el ERP y los Montoneros. Eran los meses previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la Vicepresidente era Isabel, la viuda, reciente viuda calzándose la banda como herencia.
Eran épocas de listas negras, como las que pretenden escribir ahora.

La anécdota de la Independencia

Hace pocas horas, el vocero presidencial, a destono con la ética que debe ostentar su cargo, lanzó un feroz exabrupto vía Twitter, a tono con las pifiadas de su jefe.

Parece que la red social mencionada es terreno fértil para la agresión, a contrapelo de Dylan, a contramarcha de Alberto, que inicia sus discursos bregando por la paz mientras que, topadora en marcha, socava la grieta con eficaz celeridad.

Parece que la bicicleta no tiene rueditas laterales, por eso apenas inicia la marcha se le sale la cadena, derrapa a la banquina y cae.

Por eso en estos días Alberto, Santi y ahora Juan Pablo Biondi a pesar de los pedidos de unión, trato respetuoso y amistad que proclaman, apenas se descuidan dejan de lado las buenas intenciones, mostrando la peor cara del monstruo de cien cabezas.

La anécdota del día es la respuesta a un saludo del expresidente, en ocasión del 9 de Julio. Dijo Mauricio Macri “¡Libres! ¡Feliz día de la Independencia!” y Biondi atacó el teclado para responderle, más de veinte horas después: «Mauricio Macri libres de vos y tu inutilidad que nos hubiera llevado a contar muertos de a miles dentro del país fundido que dejaste. Por respeto a los argentinos que votaron hace menos de un año (capaz que no te acordás). Silencio».

De la chicana al pasto

En este marco, la desaforada respuesta no tiene nada que ver con el saludo de un exmandatario que debería haber acompañado, en el mundo de tarjeta postal ingenua con que Fernández inicia sus monólogos, para capitalizarlo. Lo más adecuado era responder con altura, un poco torpe ignorarlo, pero la agresividad es la más clara muestra de debilidad.

Biondi Juan Pablo, nunca Pepe

Lejos de borrar la feroz respuesta o dar algún tipo de explicación, la bicicleta sin cadena del vocero prosigue su derrape hacia la larga banquina donde lo esperan otros agresores.
En nombre de la opinión libre e individual, su entorno reclama el desdoblamiento entre las cabezas del monstruo, diciendo que la respuesta dada es a título personal, desde su cuenta @JuanPabloBiondi … que parece nada tiene que ver con el cargo que desempeña. Al vocero presidencial lo dejamos afuera, para el protocolo, es la cara tímida del agobiado Kapila.

Recomendación de manual

Por favor, Alberto, le pedimos moderación, trato correcto, nadie cree vivir en una utopía de paz y amor, pero tampoco el cartel de Argentina Unida le sirve para tapar el monstruo desaforado que declama amor y destila veneno.

Edgardo Marano

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