Buque argentino fue interceptado por ingleses por acercarse a las Islas Malvinas

El buque argentino, ARA Puerto Deseado, se acercó a la zona marítima bajo control exclusivo de las autoridades británicas, a unos 40 kilómetros de las Islas Malvinas, y una embarcación de guerra inglesa salió a interceptarlo.

El hecho se produjo el 2 de septiembre pero fue informado en las últimas horas por el sitio kelper H I Sutton, que suele reportar la actividad de las fuerzas militares acantonadas en el archipiélago.

La publicación indica que el buque argentino se aproximó «demasiado a las islas desde el flanco suroeste» y habría apagado su sistema de identificación satelital a distancia para evitar ser detectado.

La embarcación Puerto Deseado había partido el 20 de agosto desde Ushuaia para realizar una campaña científica cerca de Banco Burdwoor, zona marítima que en 2013 la Argentina declaró como «protegida».

Fuentes de la Armada Argentina explicaron que la nave afrontó en medio de su operación un fuerte temporal que debió ser capeado (ponerle la proa a la tormenta), lo que colocó a la nave en rumbo de aproximación hacia las Islas. Indicaron que el hecho fue avisado a las autoridades navales británicas y que la penetración en la zona de tránsito restringido no se llegó a concretar, ya que la nave retomó su rumbo de regreso hacia Ushuaia en cuanto el clima lo permitió.

Además, negaron la presunta desconexión del posicionador satelital. Dijeron que es muy probable que fruto del temporal se haya perdido en algún momento el enlace satelital de la nave.

El «Puerto Deseado»

Es un buque oceanográfico construido para el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) botado al agua en 1976 y que a través de un convenio es tripulado náuticamente por personal de la Armada Argentina, completando su dotación personal científico del organismo civil de investigación. Si bien tiene comando militar, la nave no está artillada y su casco está pintado con los típicos colores antárticos que, lejos de ocultar su presencia, la destacan. Es el apoyo natural al Rompehielos Almirante Irizar durante la campaña antártica de verano y fue utilizado para las tareas de batimetría de la plataforma continental argentina, que desembocaron en el reconocimiento que recientemente la ONU efectuó al reconocer al país una extensión de la misma hasta las 350 millas náuticas.

Efectivamente, las fuerzas armadas coloniales activaron los protocolos de respuesta para casos de «intrusión». Pero el despliegue pareció deberse más a una prueba interna de mecanismos que a una preocupación real. Las fuentes diplomáticas consultadas no dan cuenta de ningún reclamo o protesta por parte de la Cancillería Británica o la propia sede diplomática de la corona en Buenos Aires, lo que daría por sentado que para las autoridades de Londres el presunto incidente no reviste gravedad.

En la actualidad, los gobiernos de ambos países trabajan en una política de distensión y confianza mutua (que cosecha elogios y críticas). En el marco de esa política fueron posibles las tareas de identificación de los restos de los ex combatientes argentinos enterrados en Darwin, el análisis de una política de vuelos comerciales entre el continente y las islas y el control de la pesca ilegal realizada por buques de terceros países, entre otros temas.

Edgardo Marano

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