Córdoba: Declararán zonas de desastre a regiones incendiadas

La Comisión de Emergencia Agropecuaria de la provincia de Córdoba, que coordina el Ministerio de Agricultura y Ganadería, presentó hoy al gobierno provincial la propuesta para declarar en zona desastre a las hectáreas afectadas por los incendios forestales.

La medida será refrendada por el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y por el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, y alcanzará a las regiones del noroeste cordobés y de los departamentos Ischilín y Punilla, entre otras.

También se incluye a las zonas cercanas a Villa Tulumba, Copacabana, Tanti, Taninga, Malagueño, La Calera, El Manzano y Villa Albertina. De acuerdo a lo informado por las autoridades provinciales, “para la delimitación de las áreas se utilizó el criterio de polígonos, en el marco de la implementación del Sistema de Información Territorial Cartográfica Digital Georeferenciada”.

La declaración de emergencia comprende el período entre el 1° de agosto pasado hasta el 31 de julio del año próximo. “Al tratarse en casi todos los casos de productores que se dedican a la ganadería, con la existencia de pequeños rodeos caprinos y bovinos. El principal inconveniente es la pérdida de pasturas por efecto de las llamas, ante lo cual no tienen la posibilidad de alimentar a los animales”, dijeron desde la Comisión de Emergencia.

Además, los integrantes de la Comisión que hoy mantuvieron una reunión por videoconferencia, señalaron: “A los productores que se encuentren dentro de las zonas definidas y que en su Declaración Jurada detallen afectación, se les extenderá como es habitual la constancia de daños. El principal alcance del Desastre Agropecuario es la exención en el pago del Impuesto Inmobiliario Rural”.

Hay que recordar que la Comisión de Emergencia provincial está coordinada por la Secretaría de Agricultura, y participan otras dependencias como la cartera de Coordinación, la Secretaría de Ambiente, el Banco de Córdoba, Finanzas, la Bolsa de Cereales, legisladores provinciales, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Senasa y entes estatales y privados.

“Como se trata lamentablemente de un fenómeno en curso y hay focos que se encuentran activos, se tendrán en cuenta los mecanismos legales y administrativos para la ampliación y determinación de nuevas zonas en caso de resultar afectadas”, manifestaron desde el ministerio provincial.

Por último, se anunció que en el transcurso de esta tarde un grupo de funcionarios provinciales, encabezados por los ministros de Agricultura y Desarrollo Social, Sergio Busso y Juan Carlos Massei, visitarán el distrito de Deán Funes donde asistirán a pequeños productores con la entrega de alimento balanceado para animales.

Impacto de los incendios en el norte de Córdoba

Es dramática la situación que se vive en el norte de Córdoba, donde los incendios se desataron durante el pasado fin de semana. Según datos de la Federación Agraria Argentina (FAA), ya son 14.000 las hectáreas afectadas y con pérdidas de todo tipo, en particular de viviendas y animales.

De acuerdo a lo que informó la entidad federada en un comunicado, “la zona más complicada en el norte de Punilla, es la próxima a la ruta nacional 38, entre las ciudades de Capilla del Monte y Cruz del Eje. Se produjeron daños en siete propiedades, en la zona que va desde el cruce de la ruta 38 a la 17″.

Los productores de la zona comentaron que los incendios comenzaron en la zona de Copacabana, en el Departamento de Ischilín, donde como consecuencia del fuego se quemaron muchas viviendas. Los pronósticos no son alentadores: Continuará la adversidad climática, con fuertes vientos, baja humedad y temperatura en ascenso. Las lluvias recién llegarían a finales de la presente semana.

El referente de la Filial Sierras Grandes de la Federación Agraria, Daniel Ahumada, comentó al respecto: “La situación es desesperante y desoladora. El campo de mis abuelos se quemó casi por completo, en el Cerro Pan de Azúcar. En las últimas horas se registró un foco entre el paraje Santa Rosa y Los Morteritos, cerca de la localidad de Ambul, en el Valle de Traslasierra”.

Además de Córdoba, ¿Qué otras provincias están padeciendo los incendios?

Los incendios forestales en la Argentina ya afectan a once provincias: Entre Ríos (que también extendió sus focos a la ciudad santafesina de Rosario), Corrientes, Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Córdoba, Santiago del Estero, Misiones, Catamarca y La Rioja. En total, han arrasado hasta el momento unas 120.000 hectáreas. Brigadistas del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, bomberos provinciales y de la Policía Federal Argentina, policías regionales, integrantes de la Fuerzas Armadas y de Prefectura Naval Argentina, dan apoyo con recursos humanos y logísticos a las instituciones de esas regiones que no dan abasto para detener el avance de las llamas. La sequías en las principales regiones productivas del país y el accionar devastador del fuego dejará pérdidas en millones de dólares que aún no fueron calculadas por las autoridades nacionales y provinciales. Hasta el momento en Córdoba y Buenos Aires fueron detenidas diez personas por provocar alguno de esos focos.

El Delta del Paraná y Córdoba son las zonas más afectadas. En esta última provincia se declaró la emergencia por desastre agropecuario. Sucede que el fuego ya afectó 40.000 hectáreas. El 90% de los perjudicados son pequeños productores con menos de 100 animales.

En Entre Ríos los incendios afectan a las ciudades de Victoria, Diamante y Concepción del Uruguay (en estos dos últimos lugares la situación está “controlada”). Hacia los dos primeros departamentos el gobierno nacional, a través del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), envió dos aviones hidrantes para colaborar con las tareas.

En el norte de Córdoba el fuego se encuentra “incontrolable” y sigue camino hacia las zonas de Capilla del Monte y Cruz del Eje. Gran parte de los campos de la localidad de Ischilín ya fueron arrasados y solo allí afectó a más de 25.000 hectáreas. También hay incendios en el Valle de Punilla y Cosquín. Los incendios en esas localidades aún no fueron controlados, como sí ocurrió en el paraje denominado de Todos los Santos y en la localidad de Manfredi. Allí el fuego provocó la quema de rastrojo de maíz y sorgo. El gobernador Juan Schiaretti solicitó el auxilio del gobierno nacional que ya envió ayuda para sumarse a las dotaciones de bomberos de los cuarteles de Oliva, Oncativo, Pilar, Laguna Larga, Río Segundo y Manfredi, Totoral, Tulumba, Salsipuedes y La Granja que combaten las llamas con la asistencia de un avión hidrante provincial.

En Villa Albertina también hay un foco activo. Hasta allí se desplegaron tres aviones hidrantes. En esa localidad el fuego ya quemó 20 casas y otras fueron parcialmente afectadas. En Cosquín-Pan de Azúcar hasta el momento fueron evacuadas cien personas y también se derivó un hidrante de la SNMF. Desde el Servicio Nacional del Manejo del Fuego fueron derivados a esa provincia cinco aviones, cuatro de ellos hidrantes y un observador.

Por los incendios forestales en las serranías del Valle de Punilla ya fueron detenidas cuatro personas acusadas de generar los focos. Dos de ellos son menores de edad, de 15 y 17 años. Fueron arrestados después de iniciar un fuego en un campo en la zona de Cosquín. Además, una mujer de unos 59 años fue apresada tras hacer lo mismo en la parte del fondo de su campo en esa misma zona.

En Corrientes capital hay dos focos muy importantes, uno contenido y otro activo. Uno de ellos abarcó unas 40 hectáreas dentro del parque provincial San Cayetano que según las autoridades locales se ocurrieron “en un contexto de extrema sequía” por los focos ígneos, indicaron fuentes oficiales. Otro de los focos que al día de hoy aún permanece incontrolable son los focos desatados en una zona de esteros, donde las unidades de bomberos no pueden acceder.

El director de Operaciones de Defensa Civil de Corrientes, Orlando Bertoni, explicó que a las zonas afectadas fueron destinadas todas las dotaciones de bomberos disponibles y los brigadistas. En total unas 250 personas, de las localidades de Riachuelo, Capital, San Cayetano y de la policía provincial. El funcionario también detalló: “Del parque provincial se quemó la mitad, unas 40 hectáreas, la mayoría pastizales y palmares”.

En Buenos Aires los incendios incontrolables aún continúan en el Delta del Paraná. Allí la cantidad de personal comprometido de la Administración de Parques Nacionales llega a 40 agentes que son los encargados del monitoreo, prevención y colaboración en tareas de manejo del fuego. El fuego afecta a las localidades de Zárate, a la altura de los kilómetros 12, 96 y 110 y a zonas del municipio de San Fernando.

En La Pampa, por el momento los dos focos ubicados en Realicó y Rancul se encuentran “controlados”. En San Luis los incendios afectaron, sobre todo, a la localidad de Junín. Allí el fuego aún se encuentra “activo”. Lo mismo sucede en estos momentos en la zona de Rivadavia, en la provincia de Santiago del Estero. En Misiones, en las ciudades de Apóstoles y Candelaria; los focos están “contenidos”.

En la provincia de Catamarca las zonas más afectadas son Capayán, lugar donde las llamas fueron contenidas y se utilizaron para el combate dos aviones hidrantes del SNMF, en Ancasti, ciudad a la que también fueron derivados otros dos hidrantes. En La Rioja hay dos focos activos en las localidades de Peñaloza e Independencia.

Fuerzas Armadas y de Seguridad

El Coronel Gustavo Krieger, Director Militar de Asistencia en Emergencias del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, le detalló a este medio que la colaboración que desde el Estado Mayor del Conjunto de la Fuerzas Armadas se brindó y brinda se divide en cuatro sectores. En Villa Ocampo apoyaron con un helicóptero de la Brigada de Montes III y un camión Cisterna de combustible.

En las islas ubicadas frente a Santa Fe Capital, las Fuerzas Armadas participaron con 12 brigadistas forestales del Batallón de Ingenieros I. En estos lugares se dio asistencia al Plan Nacional de Manejo del Fuego y de Protección Civil de esa provincia.

En Córdoba colaboraron en los incendios forestales en la zona de La Calera, en los focos que se desarrollaron entre el 12 y 15 de agosto pasado. Allí participaron 20 brigadistas de la Brigada de Paracaidistas IV.

En la zona de islas, frente a la Ciudad de Rosario, en la zona del Paraná medio, que va desde la ciudad de San Lorenzo hasta San Nicolás, con sede en el Aeródromo de Alvear, se participó con 36 brigadistas del Área Naval Fluvial Zárate con el Patrullero Naval ARA King, en dos oportunidades. La primera del 20 al 28 de julio y la segunda del 4 al 16 de agosto.

También con un aeronave de la Dirección General de Ejército, se participó del 20 al 31 de julio; del 4 al 22 de agosto, y actualmente se encuentra la aeronave en el lugar dando opoyo desde el 24 de agosto.

El Coronel Krieger destacó también que los helicópteros desplegados en la zona son utilizados para trasportar, desde las bases hasta los lugares de los incendios, a los brigadistas forestales, ya sean de las Fuerzas Armadas o de las otras entidades que intervienen en la urgencia.

Por su parte, Prefectura Naval Argentina, una fuerza federal que depende del ministerio de Seguridad de la Nación, también sigue colaborando para combatir la quema de pastizales en las Islas del Río Paraná. Lo hace con Guardacostas, motos de agua, patrullas y personal de la Agrupación Albatros, grupo de élite de la Fuerza. Las tareas son realizadas en el marco del Plan Nacional de Lucha contra el Manejo del Fuego.

Fueron efectivos de la Prefectura Rosario y San Lorenzo quienes están a cargo de las patrullas fluviales a bordo de diferentes medios como el guardacostas GC-141 “Lago Quiellen”, el GC-138 “Cisne”, semirrígidos y motos de agua cubriendo un área de 82 kilómetros cuadrados.

Por su parte, personal de Arroyo Seco, a bordo del guardacostas GC-131 “Lago Roca” y también con motos de agua, recorren el Río Paraná en sus dos márgenes y la Ruta Nacional Número 174, donde se inspeccionaron diferentes embarcaciones, se identificó a sus tripulaciones y se coordinó las operaciones a realizar con las columnas de humo detectadas. Al mismo tiempo, se continúa brindando asistencia en el traslado de brigadistas que trabajan para sofocar el fuego.

La Prefectura de Santa Fe y San Nicolás también se encuentran abocadas al despliegue de medios cubriendo un área de más de 332 kilómetros; y efectivos de la Prefectura Zárate y San Pedro se encuentran realizando patrullajes por el río Paraná Guazú, el Pasaje Talavera, el Paraná, y los arroyos Salvatierra y Los Lobos, a fin de prevenir posibles focos ígneos que ya habían sido apagados.

Además, se mantuvieron reuniones con los jefes de Brigadas y autoridades del Plan Nacional del Manejo del Fuego, con el objetivo de planificar las jornadas de trabajo para combatir y prevenir la quema de pastizales.

Investigaciones judiciales realizadas en la zona, y en las que también participaron efectivos de esa fuerza, detuvieron hasta el momento a cinco personas por provocar varios incendios.

Dos ministerios para un mismo propósito

Según se pudo saber de fuentes oficiales, brigadistas del Plan Nacional de Manejo del Fuego, que depende de la Secretaría de Articulación Federal de la Seguridad, a cargo de Gabriel Fuks, se sumarán al combate de los incendios en las islas del delta del Paraná.

Por su parte, Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, viajó a Córdoba para sobrevolar las zonas más afectadas por los incendios y visitar el centro de operaciones que está en ubicada en la turística localidad de Cosquín.

“El Estado nacional está presente apagando el fuego. Pero esa no es la solución definitiva. Tenemos que exigirle a la Justicia que aprese a cada responsable y replantearnos como sociedad nuestros métodos productivos. No hay plan B. La solución tiene que ser sostenible”, declaró el funcionario al llegar a la provincia.

Desde ayer, Gabriel Gasparutti, el subsecretario de Gestión del Riesgo y Protección Civil del Ministerio de Seguridad, se encuentra en esa provincia recorriendo esos lugares junto al ministro de Seguridad de la provincia.

También hoy, con diez provincias afectadas y unas 120.000 hectáreas arrasadas por el fuego se reúne el Comité de Emergencia Ambiental en el que participan autoridades del Ministerio de Ambiente, de la Administración de Parques Nacionales, de las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe y los municipios de Rosario y Victoria, por los focos activos en el Delta del Paraná y que hasta ahora no fueron controlados.

El gobierno de Alberto Fernández analiza si dará marcha atrás con la decisión que había tomado la administración de Mauricio Macri de quitarle el control operativo del combate de los incendios forestales al Ministerio de Ambiente y transferir esas tareas al Ministerio de Seguridad, ya que esa situación genera complicaciones operativas en momentos como estos porque, por ejemplo, el ministerio de Cabandié aún mantiene todo lo vinculado con la prevención, la capacitación y la recuperación ambiental de la zonas afectadas, y en el que encabeza Sabrina Frederic -Seguridad- únicamente controlan el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, es decir, la responsabilidad operativa frente a los incendios forestales.

Proyecto de ganadería regenerativa

Este tipo de incendios forestales, el 95% producidos por la mano del hombre, se repiten año tras año. Por ese motivo, hay organizaciones que ya han presentado proyectos para intentar que la situación se revierta.

“Una de las principales causas de los incendios se produce por la quema de pasturas. Hay muchas que crecen en la época más húmeda. En otoño, esos pastos y yuyos se secan y endurecen y pasan a tener color ocre y fibroso, sobre todo algunas especies de las islas como juncos y totoras y no resulta gustoso, comestible, para el ganado que prefiere pastos frescos. Desde hace años antes de que venga la primavera y en época de lluvias, se quema controladamente esa materia para que sea más fácil que los pastizales jóvenes crezcan, porque con la masa seca arriba, el sol no llega, le cuesta más crecer. Para renovar esa pastura se quema. Los municipios tienen protocolos para hacerlo. Esta actividad se lleva adelante desde hace años”, explicó Gustavo Lista, gestor y asesor ambiental.

El especialista afirmó: “En un contexto en el que el 85% de bosque nativo está deforestado, el cambio climático y el crecimiento de las zonas urbanas y las consecuencias del humo para la vida, esta práctica se vuelve inadmisible” y asegura que: “Existe un proyecto de ganadería regenerativa, que están llevando adelante productores de la cuenca del río Salado, que prescinde de las quemas. Hacen una planificación del pastoreo y con boyero eléctrico, se concentra el ganado en un espacio reducido por cortos períodos de tiempo. Se confina a los animales a un pedazo de territorio y comen lo que hay ahí dentro y lo que no comen, lo pisan. De esta manera se incorpora materia orgánica al suelo, mientras se consigue el efecto de que baje la masa fibrosa, el sol entra y crece la hierba nueva. Esta práctica que no usa fuego, mejora las condiciones del suelo y convive con la fauna local”.

Para Lista, “la ganadería regenerativa es la clave para sustituir el modelo sojero por un modelo superador de exportación de carne de pastura de primera calidad, cuidando el medio ambiente y permite que el ganado pueda convivir con la fauna local”.

Giselle Tkaczuk

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