Córdoba: Degradación de la zona turística del área central

En la capital de la provincia de Córdoba, los ciudadanos han estado organizándose por sí mismos para llevar adelante una serie de reclamos, que no por añejos dejan de ser importantes y que, cuarentena mediante, se tornaron urgentes.

De esta manera ha sido constituida la Red de Comerciantes Unidos (RCU) que los aglutina como espacio de diálogo y acción, en defensa de sus derechos.

En esta oportunidad, el tema convocante es la decisión unilateral de la Municipalidad de Córdoba de cerrar a piacere una de las arterias principales de acceso al centro comercial, para ampliar el área peatonal de la ciudad. Para ello, cerró el tránsito vehicular sobre una calle por la cual circulaban la mayoría de los transportes públicos de pasajeros, lo cual otorgaba gran vitalidad al área por la cantidad de ciudadanos y turistas que se deleitaban visitando el antiguo centro cívico, que data de 1577.

El mismo nos asombra con la Catedral, el Cabildo (edificio restaurado que funciona como museo y centro artístico), el Museo Obispo Mercadillo, el Teatro Real… en torno a la plaza San Martín, espacio de grandes explanadas donde se realizan sucesivas Ferias. Asimismo, a dos cuadras encontramos la Facultad de Derecho, que le valió a nuestra ciudad su apodo: La Docta. Enfrente, las dependencias del Colegio Universitario Monserrat, que data de 1613, fecha de creación de la Universidad Nacional de Córdoba y resguardo de la Biblioteca Mayor, un paraíso cultural con valiosos ejemplares incunables.

En torno a la plaza también se despliega “la City”, zona bancaria de intenso movimiento, lindante al centro comercial cordobés. Por eso, la tradicional calle ancha 27 de Abril es el ingreso al otrora bello y pujante centro de la ciudad.

La peatonalización de esta vía, en plena cuarentena, fue el golpe de gracia para matar a los comercios de la zona turística del Área Central, que vaciada de turistas, tanto locales como extranjeros por efecto de la pandemia, ahora ni siquiera cuentan con la gente «de paso» que tomaba colectivos en las paradas con Wi-Fi libre de la mencionada área.

El actual Gobierno Municipal quiere mostrar gestión y para ello lleva adelante el plan importado de Barcelona (que tiene subterráneos) de las «súper manzanas», diciendo que de esa manera «recuperará el Área Central y le dará valor». Aplica un plan de peatonalización sobre el área peatonalizada más grande de la Argentina sin estudios del impacto ambiental y socioeconómico que producirá sacar los colectivos de la calle 27 de Abril; único y malo transporte público de pasajeros en toda la Ciudad de Córdoba.

Este proceder es llevado a cabo incumpliendo las propias ordenanzas municipales que regulan la distancia entre paradas de colectivos: «No se pueden tener paradas a más de 500 metros». Medida que trata de incluir a las personas de movilidad reducida, que obviamente no pueden caminar mucho ni andar en bicicleta como algunos funcionarios proponen, a pesar de no hacerlo ellos mismos. Hasta ahora no vimos a ningún funcionario ni empleado Municipal del Cabildo, del Concejo Deliberante o de la Municipalidad llegar a trabajar todos los días en bicicleta.

A menos de tres meses de concretada la medida, ya se ve el efecto contrario: Los locales no pueden pagar los alquileres porque no hay gente, por ende no hay ventas y se van. Esto traerá la degradación paulatina del área ya que los locadores deberán bajar los alquileres para poder alquilar, con la consecuente «pérdida de nivel» de los locatarios, o sea los negocios que vendrán serán de menor inversión y categoría, pauperizando la zona. La degradación será una espiral descendente que ninguna maceta podrá tapar.

Esto ya sucedió en peatonales como la calle 9 de julio con galerías con locales de excelente nivel que, al extender las peatonales indiscriminadamente por los años ’90 y sobreabundar la oferta de locales en una extensión imposible de recorrer a pie en poco tiempo, fueron expulsando los locales de mayor categoría a zonas más cómodas de acceder.

La realidad es que el área peatonal de Córdoba es extensa e inaccesible por lo que para muchos resulta mejor evitarla e ir al shopping o al hipermercado en auto: Un lugar «caminable» sin olor a caca de palomas, con ascensores y escaleras mecánicas, seguridad, baños limpios, sin vendedores ambulantes (interrumpiéndote el café cada 5 minutos), aire acondicionado y playa de estacionamiento sin “naranjitas” (como llamamos en Córdoba a los “trapitos”).

Esta situación fue advertida a las autoridades desde la Red de Comerciantes Unidos en innumerables ocasiones, sin embargo el intendente Llaryora sigue adelante con su plan sin escuchar a la ciudadanía, en un centro desolado y sucio.

Como el «Plan de las Súper manzanas es el sello de Llaryora» para inaugurar la nueva peatonal (y que no se vea el páramo que es hoy) debieron contratar «familias y ciclistas actores» para tomar las fotografías oficiales; como si los comerciantes que trabajan día a día allí no supieran que una vez que cierran los bancos el Centro se vuelve desierto.

Cuando la escasez de cuerpos técnicos serios y la tozudez de un Gobierno se encuentran con una mínima cuota de poder, que les dio el gobernar por decreto excusados en una pandemia, los resultados son políticas y políticos cada vez más lejanos de la realidad y de la gente.

María Eugenia Gordillo
Arquitecta

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