Coronavirus: GPS para el Presidente

Durante la conferencia en la que el Sr. Presidente de la Nación anunciaba la extensión de la cuarentena hasta fin de Semana Santa, hizo unas declaraciones que al menos se las puede catalogar como polémicas: “Bueno muchachos les tocó la hora de ganar menos”, dijo el Presidente frente al País que lo estaba mirando en directo y advirtió: “voy a ser duro con los que despiden gente”. Debido al contexto macroeconómico que el País está atravesando por el parate total de la economía, el gobierno ahora analiza prohibir despidos por decreto, lo que deja de manifiesto en la nebulosa en la que se encuentran.

Si tenemos en cuenta que el empleo en Argentina es dado, en un 80% por PYMES (pequeñas y medianas empresas) que ya venían ahogadas entre otras cosas por la elevadísima carga impositiva a la cual se enfrentan (la más alta del mundo) y la fuerte recesión; el cese de actividad es lo último que faltaba para que el sistema colapse. ¿De verdad pensará el gobierno que un decreto arregla el problema? Ninguna empresa despide porque sí; solo es el último recurso que tienen para proteger a la mayoría de los trabajadores.

El empresario es precisamente la persona que da empleo; no el que lo quita. Es el benefactor de la sociedad ya que no sólo beneficia a miles de consumidores por el producto o servicio que ofrece, sino que también beneficia al conjunto de la sociedad ofreciendo puestos de trabajo para ello. Pero cuando la empresa se encuentra en una situación límite (tal como la actual) el único recurso inmediato que le queda para seguir viva (y no despedir a todos los trabajadores) es reducir personal, porque de lo contrario iría a la quiebra. Es una acción de defensa frente a un contexto adverso para proteger a la mayoría de los trabajadores.

No es el pequeño dueño de un almacén, o el de un kiosco, taller, o fábrica quien maneja la macroeconomía. Es el gobierno quien mediante el uso de la fuerza y el aparato del Estado impone las normas. Todavía la mayoría de la población no es consciente de los riesgos que conlleva frenar de golpe una economía tan endeble como la de Argentina.

Según Analytica, una de las más prestigiosas consultoras del País, más de 12 millones de personas tienen riesgo considerable de perder su empleo y; 5.5 millones un alto riesgo de perderlo siendo que trabajan en el sector informal. Prohibir la última acción de defensa de las empresas frente a semejante crisis es un acto completamente suicida y denota un completo desconocimiento de ley económica, porque les impide justamente proteger a los trabajadores. En otras palabras: los están llevando a la quiebra. Pero nada parece cambiar la decisión del gobierno. El Presidente tomó la decisión de descuidar la economía en pos de la salud, como si fuesen cosas separadas. La economía precisamente es salud y no existe salud sin economía, como tampoco existe economía sin salud. Es un falso dilema que hasta podría confundir al más de los iluminados.

Nicolás Szuster

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