Cristina volvió a Olivos para reunirse con Alberto Fernández

Cristina Fernández de Kirchner terminó su cuarentena y después de más de un mes fue a Olivos el martes 7 de abril. El jueves 16 se sentó entre el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán para respaldar el anuncio de la oferta que hizo Argentina a los acreedores privados que acompañaron incluso los gobernadores de la oposición. No pronunció una sola palabra durante la transmisión pero antes y después tomó un té a solas con el Presidente. Aunque se hablan a diario, Cristina Kirchner volvió este martes por la tarde a la residencia presidencial por tercera vez en menos de un mes. El encuentro que duró casi tres horas tuvo lugar en el quincho. A solas.

La reunión la anticipó y la hizo pública el propio Alberto Fernández. En su entorno evitan hablar de esos encuentros por lo que la comunicación de las visitas la maneja directamente el Presidente.

En permanente contacto a través de Telegram, intercambian opiniones varias veces cada día. Hablan sobre la deuda, sobre los debates que habrá en el Congreso, sobre el recambio en Anses, sobre los cargos a los que accedió la última semana La Cámpora. Y hasta sobre el impuesto a la riqueza que mandó a redactar Máximo Kirchner pero que ahora se guardó hasta que arranquen las sesiones en el Parlamento con temas de coyuntura que generen consenso.

Este martes y a días de que el Gobierno defina la forma en que continuará el aislamiento social y obligatorio, se sumó un tema por el que el Gobierno pagó un alto costo: la prisión domiciliaria a la que accedieron varios centenares de presos. Algunos culparon al kirchnerismo por impulsar el beneficio que habilitó el Poder Judicial. El Presidente mandó a callar el debate y aunque hubo quienes se quejaron porque pocos funcionarios lo defendieron públicamente, él mismo indicó que no se sumen voces a la polémica. Sólo compartió los números que recibió sobre cuántos presos fueron liberados porque cumplieron su condena y cuántos por el COVID-19. Sus datos son más bajos que los difundidos que generaron los cacerolazos. Pidió en cambio anunciar medidas positivas como la ampliación de cárceles en tiempo récord.

Cristina Kirchner tuiteó hoy en la misma línea. Compartió un video en apoyo a la gestión penitenciaria de Axel Kicillof, su favorito. Después fue a Olivos directamente desde su departamento en la calle Juncal, en el barrio de Recoleta. Casi nadie entra o sale del quinto piso. En el auto en el que habitualmente se desplaza, y con custodia, ingresó pasadas las 15:30 por el portón de Avenida del Libertador. La vicepresidenta no usa el portón de la calle Villate. Salió un rato después de las 18 y mientras ella se iba, el Presidente inició una teleconferencia con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y con el subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales, Christian Asinelli, y funcionarios del CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).

Esta semana Diputados tendrá su primera sesión virtual. El Senado, bajo la estricta conducción de Cristina Kirchner debutará con la modalidad telemática recién el miércoles 13. La negociación fue difícil: la vicepresidenta presentó un modelo de protocolo de funcionamiento que luego modificó con algunas exigencias de la oposición. El arranque pondrá en debate un tema que ya se discutió en comisión y que obtuvo relativo aval opositor: una veintena de decretos de necesidad y urgencia del Presidente de la Nación, todos vinculados con la pandemia.

El próximo domingo culmina una nueva etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Hasta ahora hay 4.887 contagiados de coronavirus y 262 víctimas fatales. A la cuestión sanitaria se le agrega la grave situación económica generada por el parate de la mayoría de las actividades productivas.

El Presidente suele decir que la relación entre ambos es inmejorable. “Somos amigos y no nos vamos a volver a pelear”, plantea sobre su vice. “Los dos tenemos una responsabilidad común y estuvimos distanciados durante mucho tiempo para ponernos a discutir ahora”, respondió esta semana en una entrevista con TN. Y al ser consultado sobre la injerencia de Cristina Kirchner en las decisiones que se han tomado durante el aislamiento, ratificó que “no presiona”.

Edgardo Marano

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