Despidos: la prohibición llegó para quedarse

Ya culminaba la conferencia de prensa donde el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, en compañía del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof fue consultado acerca de las medidas en materia laboral, y casi sin pensarlo sostuvo que probablemente las medidas adoptadas por el Dto. 329/20 serán prorrogadas.

En materia de derecho del trabajo, hemos tenido uno de los años más trabajosos en materia de normativa y judicialización.

Como vengo mencionando en reiteradas notas para este portal, ya el punto de partida fue la Declaración de la Emergencia Ocupacional, que sin ser previsto funcionó como válvula de escape que evitará una ola de despidos masivos en la República Argentina.

Dos decretos el 329/20 y el 332/20 continuaron modificando conductas entre empleadores y trabajadores.

El más destacados de ellos, el decreto 329/20 impide los despidos por 60 días desde el 1 de abril.

Este decreto se enmarcó en congruencia con el decreto posterior que gestionó una serie de programas de asistencia del Estado a las empresas.

Parecería ser que conforme a lo que expresó el Presidente de la Nación las medidas se prorrogarán, al menos 60 días más.

Algunos se aventuran a afirmar que la prohibición de despidos quedará vigente hasta fin de año.

En particular, considero que no es saludable para el orden público laboral mantener la prohibición de despedir hasta fin de año.

Ni bien una pandemia como la del COVID-19 es una oportunidad casi obligada en la que el Estado Nacional en uso de facultades excepcionales, la libertad de contratar debe volver en algún momento, y debe ser lo antes posible.

De esta manera, se empezaría a fortalecer un proceso de revitalización de la seguridad jurídica del sistema, en especial para mejorar la confianza de los empleadores que deben invertir.

Lo que sí, de modo excepcional sería menester hasta fin de año, sería la vigencia del Dto. 34/19, que duplica la indemnización por antigüedad.

Ni bien este decreto de alguna manera, también es distorsivo de la indemnización tarifada en el régimen general de la Ley de contrato de trabajo, también hay que reconocer que la indemnización de los trabajadores, tarifada en la LCT, se vio claramente afectada por la nula actualización por paritarias consecuente con la pandemia, y además el fuerte proceso de devaluación que sufrió a causa de la subida del dólar en este periodo.

Esto tiene que ver con un abaratamiento de facto de las indemnizaciones, y el Dto. 34/19 puede ser un paliativo provisorio hasta que se reanude la normal actividad de las negociaciones salariales que lógicamente quedarán postergadas hasta 2021.

Es muy prematuro avizorar un futuro para el derecho del trabajo, lo que si damos por cierto que será muy desafiante de cara a todo lo que se viene.

Sergio Rodríguez
Abogado, especialista en Relaciones Individuales del Trabajo, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Docente universitario y escritor doctrinal de varias editoriales jurídicas del país. Se desempeña como abogado en el Estudio Jurídico Leguizamon-Rodríguez.

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