Desuniones mortales

Si ustedes se pelean con un compañero de trabajo, ¿prefieren seguir discutiendo hasta reventarse o buscar puntos de encuentro y convivir civilizadamente para seguir mejorando la labor conjunta, a pesar de diferencias, desentendimientos y enojos varios?

Nuestros dirigentes políticos, oficialistas y opositores, son compañeros de trabajo y trabajan para nosotros. Les cuesta muchísimo entenderlo, pero a nosotros nos cuesta muchísimo más hacérselos entender.

Nuestros dirigentes políticos, oficialistas y opositores, son compañeros de trabajo, y trabajan para nosotros.

Cada cuatro años elegimos presidente, vicepresidente y la mitad de los legisladores a nivel nacional. Cada dos años renovamos la mitad de los legisladores. Aquellos dirigentes que se encuentran ocupando cargos políticos no elegidos por los ciudadanos, pero sí por sus cuadros partidarios, también eligen zambullirse en esa arena política que los compromete a trabajar para los argentinos.

Nuestros representantes y nuestros dirigentes políticos trabajan para nosotros (los ciudadanos); tienen el deber de trabajar para nosotros, asimismo trabajar para nosotros implica trabajar para todos, no para una parte de los argentinos que les resulta más simpática.

Estamos atravesando una crisis sanitaria sin parangón, estamos atravesando una crisis socio-económica garrafal; y estamos atravesando otra crisis que no colabora ni un poco para poder unir fuerzas, ideas, propuestas y organizarnos para empezar a enfrentar tamañas penurias.

Estamos atravesando una crisis sanitaria sin parangón, estamos atravesando una crisis socio-económica garrafal.

Los incendios no se apagan con combustible, éste solo reaviva el fuego destructor, y mientras nuestros dirigentes continúan lanzando más y más combustible, nosotros como ciudadanos, con frecuencia, somos parte de esa hinchada pro-combustible; y las cenizas de una Argentina inflamada se siguen esparciendo por los aires.

Nos convencemos a diario que ese fuego malvado solo quemará a los que nos caen mal, pero en un incendio descomunal nos quemamos todos. Nos estamos quemando todos…

En el marco del Día del trabajador, tal vez sea oportuno exigir que nuestros representantes y dirigentes políticos trabajen; y que lo hagan para todos, y que como ciudadanos nos esforcemos para erigirnos en una unidad constructiva en lugar de seguir aventurándonos hacia una nación cada vez más estallada.

Sitio web de la autora – Fuente original: Perfil

Sandra Choroszczucha
Politóloga y Profesora (UBA)

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