Deuda: Alberto Fernández habló sobre el acuerdo

El presidente Alberto Fernández celebró este martes 4 de agosto una noticia buscada desde el inicio de su mandato, hace casi nueve meses: el acuerdo con los acreedores privados para renegociar la deuda externa argentina. Tras las sucesivas negociaciones del ministro de Economía Martín Guzmán, el jefe de Estado dijo que «resolvimos una deuda imposible en la mayor crisis económica que se recuerde y en el medio de una pandemia». Ante las críticas por la supuesta falta de plan económico, además, el primer mandatario sostuvo que «ahora tenemos despejado el horizonte a donde queremos llegar».

Fernández fue consultado sobre cómo tomó la noticia del acuerdo con los bonistas, confirmada oficialmente por el Ministerio de Economía esta madrugada. «Muy contento por el país», respondió en diálogo con Off the record, newsletter del periodista Iván Schargrodsky en Cenital.

«En estos siete meses nos dijeron que no entendíamos nada y que estábamos camino al fracaso porque no aceptábamos las ofertas de los acreedores. Resulta que finalmente cerramos un acuerdo que le permite a la Argentina ahorrarse 33 mil millones de dólares de la deuda asumida en los próximos diez años», detalló el Presidente.

Acto seguido, Fernández elogió la tarea del ministro de Economía, cuestionado durante los últimos meses por los fondos de inversión extranjeros y por parte de la oposición local. «Fue central. Recogió los objetivos que debíamos alcanzar (aceptar obligaciones que se pudieran cumplir sin hacer mayores ajustes sociales y sin condicionar la inversión para el crecimiento) y se dio una estrategia correcta. Ese es un enorme mérito suyo. Trabajamos todo este tiempo muy juntos y así lo vamos a seguir haciendo. Martín es un hombre de un enorme valor técnico y ético», sostuvo.

Por último, el jefe de Estado dejó un mensaje a los empresarios, que según él «tienen hoy un mejor escenario para proyectar sus negocios». «Argentina necesita que se comprometan a poner el país de pie. Y que entiendan que tras la pandemia debemos repensar muchas cosas. Nos dimos cuenta de la debilidad del sistema financiero mundial. Ahora debemos construir un capitalismo con más compromiso social. Que distribuya mejor las ganancias. Un capitalismo que privilegie la opinión del gerente de producción antes que el parecer del gerente financiero», concluyó.

La oposición celebró el acuerdo por la deuda

La noticia sacudió la madrugada de Buenos Aires: el Gobierno confirmó el acuerdo con los bonistas de Wall Street y el eco del anuncio oficial tuvo impacto en la oposición y llegó hasta Europa.

El expresidente Mauricio Macri aseguró desde Francia: “¡Finalmente se cerró! Defaultear jamás puede estar bien”, reflexionó brevemente sobre cuál era su sensación tras la novedad sobre las negociaciones con los acreedores.

El referente de Juntos por el Cambio optó por no ampliar su declaración, pero fue en línea con lo que minutos antes había manifestado su exministro de Finanzas Luis Caputo, quien a través de las redes sociales saludó al gobierno nacional: “¡Gran acuerdo! Felicitaciones al presidente Alberto Fernández, al ministro Martín Guzmán y a todos los involucrados. Ojalá esta pesadilla de pandemia termine pronto y comience el proceso de recuperación económica que tanto necesita la gente”.

“Era importante poder avanzar en el acuerdo y dejar el tema cerrado para poder dedicarle el tiempo a las otras áreas de la economía. Tenemos que estar juntos para reactivar la economía lo antes posible”, señaló en diálogo con FM FutuRock el dirigente del PRO y exministro de Educación Esteban Bullrich. Y planteó que el “no cierre de la deuda estaba generando una distracción enorme y la imposibilidad de ir a los mercados de crédito”.

También se pronunció Mario Negri, referente de la UCR y hombre clave de Cambiemos en el Congreso: “Celebro que el presidente, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, hayan logrado el acuerdo con los acreedores externos. Este es un paso importante para el país, ya que permite sentar una de las bases para mejorar el acceso al financiamiento para el Gobierno Nacional, las provincias y, también, para el sector privado”.

De todos modos, a través de un comunicado, el diputado nacional hizo algunas aclaraciones: “La negociación, más prolongada de lo previsto inicialmente, demostró que Argentina no enfrentaba un problema en el monto total de su deuda ya que la quita de capital acordada fue mínima. En realidad, lo sustantivo pasa por la postergación en el tiempo sobre el pago de intereses y capital”.

Finalmente, de cara al futuro, Negri pidió que luego de este avance, “el Gobierno explicite el rumbo económico y presente los lineamientos de su política para el corto, mediano y largo plazo. Posiblemente, la discusión del proyecto de Presupuesto Nacional 2021 que el Poder Ejecutivo debe enviar el Congreso el próximo 15 de septiembre, sea el ámbito apropiado para lograrlo”.

Por su lado, el exministro de Finanzas de Mauricio Macri, Hernán Lacunza, marcó que se trata de un “acuerdo ecuánime y razonable”. “Necesario, porque la alternativa del default era caos y pobreza. Sin quitas (solvencia), baja intereses y oxigena plazos (liquidez). Punto de partida, no de llegada. El futuro depende de la hoja de ruta. Sin dogmas, consensos”, consideró en su cuenta de Twitter.

En tanto, Omar Gutiérrez, gobernador de Neuquén, fue uno de los primeros mandatarios provinciales en apoyar la renegociación de la deuda y felicitar al presidente Alberto Fernández y al equipo de Martín Guzmán. Es que el financiamiento internacional es clave para sostener el yacimiento de Vaca Muerta, un sector energético estratégico para el país.

“El acuerdo es esencial para que seamos capaces de construir un sendero sustentable y sostenible para retomar el crecimiento y el desarrollo económico”, sostuvo en declaraciones públicas.

Según Gutiérrez, que representa al partido local Movimiento Popular Neuquino (MPN), el entendimiento va a permitir obtener inversiones públicas y privadas “a través de organismos multilaterales de crédito para obras de infraestructura” que son necesarias para los proyectos del “Plan Quinquenal” de Neuquén, destinados a sectores como el turismo, producción, construcción y la industria.

En otro hilo de Twitter, el último presidente del Banco Central de la gestión de Cambiemos, Guido Sandleris, resaltó que el acuerdo “es razonable” y una “muy buena noticia” como forma de evitar el default, aunque indicó que “no modifica casi la cantidad total de deuda”.

“Esto confirma lo que dijimos muchas veces, el tema nunca fue la cantidad de deuda sino la concentración de vencimientos en el corto plazo”, sostuvo Sandleris. “El acuerdo resuelve este problema (que tiene mucho que ver con la incertidumbre que genera la falta de consensos económicos) postergando vencimientos y reduciendo la tasa de interés de los cupones”, dijo. También mostró su disconformidad porque la estrategia de negociación elegida “generó demoras innecesarias” y “nos forzó a convivir muchos meses con la incertidumbre del default”.

Ayer a la tarde, cuando el rumor de un posible acuerdo estaba instalado, el expresidente provisional del Senado, Federico Pinedo, destacó la negociación alcanzada: “Desde una oposición constructiva que apoyó la negociación con responsabilidad y más allá de las diferencias, corresponde aplaudirlo. Después analizaremos los detalles”.

El intendente de Vicente López, Jorge Macri, también elogió al presidente Alberto Fernández por los resultados en la ronda negocial: “Ahora es tiempo de recorrer el camino del desarrollo y empleo, generando ámbitos de acuerdo y consenso para poner a la Argentina de pie”.

El Gobierno cerró ayer un acuerdo con tres de los grupos de acreedores principales en la renegociación, encabezados en el Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje y otros tenedores.

Según se anunció en un comunicado oficial, lo ofertado “permitirá a los miembros de los tres grupos de acreedores apoyar la propuesta de reestructuración de deuda de Argentina y otorgarle a la República un alivio de deuda significativo”.

La última oferta argentina implicó una mejora en las fechas de pago sobre los nuevos bonos que serán el 9 de enero y el 9 de julio de 2021, en lugar del 4 de marzo y el 4 de septiembre del año próximo. Además, los nuevos títulos a ser emitidos como compensación por intereses devengados y por consentimiento adicional, comenzarán a amortizar en enero de 2025 y vencerán en julio de 2029.

Giselle Tkaczuk

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