Eduardo Casal no cede ante las presiones del kirchnerismo

En medio de fuertes presiones del kirchnerismo, el Procurador General de la Nación interino, Eduardo Casal, aseguró que no renunciará, ya que cree que actuó «según la ley y los reglamentos» desde que quedó al frente del Ministerio Público Fiscal en 2016, tras la renuncia de Alejandra Gils Carbó.

«Ya lo he dicho, no voy a renunciar, nada cambió», dijo Eduardo Casal, y agregó: «Estoy muy tranquilo con la gestión al frente del Ministerio Público Fiscal porque está de acuerdo a la ley y reglamentos».

En la Procuración siguieron el pasado lunes por YouTube la sesión de la comisión bicameral de seguimiento del Ministerio Público Fiscal donde abogados y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) afines al kirchnerismo avanzaron cuestionando la conducta de Casal; e integrantes de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados anunciaron que estudiarán promover un jury para destituir al funcionario.

El clima entre los funcionarios de la Procuración era de indignación por la sesión, a la que calificaron de «vergonzosa», a la vez que de angustia y preocupación, ya que ven en este trabajo de pinzas (de activar dos comisiones legislativas contra Casal) una iniciativa de desgaste profundo que busca forzar su renuncia. Pero Eduardo Casal dijo que está tranquilo con su conducta y que no piensa irse del cargo.

En su entorno señalan que Eduardo Casal ya estaría jubilado si quisiera y que si sigue al frente de la Procuración es por su rol institucional.

La interpretación que hacen en la Procuración es que el kirchnerismo va a duplicar la presión al trabajar simultáneamente en las dos comisiones (la de Juicio Político de Diputados y la Bicameral de Seguimiento del Ministerio Público), procurando agobiarlo y para acercar a Casal a la remoción. Aunque no creen que la destitución sea un resultado posible.

Primero, la Comisión Bicameral de Seguimiento del Ministerio Público enviará a la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados los doce pedidos de juicio que hicieron las ONGs mencionadas. Sobre esa base trabajará la segunda comisión. Pero, para que prospere el proceso, primero debe aprobarlo la propia Comisión de Juicio Político y con ese dictamen iniciar el trámite, citar a Casal a declarar y a escuchar a los que lo acusan, obtener un dictamen y llevarlo al recinto, donde son necesarios los votos de los dos tercios en Diputados y del Senado para acusarlo y lograr destituirlo.

Por eso, los legisladores ya están cuestionando el modo en que fue designado Eduardo Casal por la ley anterior (de 1998) a la vigente (de 2015). Sin embargo, ese nombramiento es el que hizo Gils Carbó al dejarlo al frente de la Procuración cuando pidió licencia. Se basó en la Ley 24.946, que establece que por antigüedad le correspondía quedar en el cargo. La nueva Ley 27.148 establece que el que queda en el cargo es el fiscal coordinador más antiguo. Pero como esos cargos nunca se eligieron, se aplicó la ley antigua para el régimen de sucesión.

Desde la Procuración fueron enviadas contestaciones a los informes que pidió la comisión bicameral y esperan que el desgaste continúe esta misma semana. Por lo pronto, los legisladores de la oposición efectivizaron la citación de la fiscal de la Cámara en lo Comercial Gabriela Boquin, quien efectuó una denuncia por la deuda de la familia Macri con el Correo Argentino.

Casal -por consejo de un comité evaluador de fiscales- promovió la semana pasada un sumario administrativo contra Boquín, acusada de maltratar a sus empleados. Boquín denunció que es una represalia política por su actuación en la causa del Correo Argentino.

En la Procuración advierten que subió la tensión y la virulencia y que los legisladores de la oposición no están defendiendo a Eduardo Casal en lo personal, sino su gestión y a la institucionalidad. Ven que están defendiendo (valga la redundancia) el mecanismo por el cual un procurador llega al cargo, que son los votos de los dos tercios de los senadores, que el oficialismo no consigue para imponer el pliego de su candidato a la Procuración, el juez federal Daniel Rafecas, y que por eso acude a estos atajos.

Giselle Tkaczuk

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