El PRO criticó la quita de recursos a la Ciudad de Buenos Aires

La decisión del Presidente Fernández de quitarle recursos a la Ciudad de Buenos Aires es inconstitucional, injusta y prepotente”. Con esas palabras arranca el comunicado de la conducción del PRO, luego de que el gobierno nacional decidiera retirarle a la Capital Federal fondos coparticipables y transferirlos a la provincia de Buenos Aires, como forma de resolver el conflicto con la Policía bonaerense.

A través de un duro mensaje, la agrupación que encabeza Patricia Bullrich como presidenta partidaria e integra Horacio Rodríguez Larreta respaldó al Gobierno porteño e indicó que el anuncio realizado anoche por Alberto Fernández desde Olivos «envía una pésima señal para la convivencia política y democrática en la Argentina”.

Lamentamos esta situación. Seremos firmes en la defensa de los derechos del Gobierno de la Ciudad y de sus habitantes. Y, como siempre, apostaremos a solucionar las diferencias a través del respeto a la ley y las instituciones, que es la única manera de procesar nuestros conflictos en democracia”, señalaron desde la organización política.

A lo largo del texto, el PRO alertó que la decisión «es inconstitucional porque no respeta los mecanismos institucionales que tenemos para repartir los fondos nacionales entre las provincias” y que el “reparto actual de la coparticipación está sancionado por ley y firmado por todas las provincias”.

Además, advirtió que la medida es “injusta porque aquel aumento de la coparticipación se hizo» en 2016 por decreto presidencial de Mauricio Macri y apuntaba a que la Ciudad “asumiera la transferencia de la Policía Federal, establecida por la Constitución Nacional y demorada durante más de 20 años”.

El Gobierno Nacional no le está quitando esa plata al Gobierno porteño: Se lo está quitando a millones de argentinos«, señaló el escrito sobre los perjuicios para quienes transitan la Ciudad, ya que debilitará “los sistemas de salud, educación y seguridad que prestan servicios no sólo a los porteños sino también a millones de bonaerenses y otros argentinos«.

La medida es prepotente porque fue unilateral e inconsulta. Y es una pésima señal política porque clausura el diálogo que, aun en los momentos difíciles como los que estamos viviendo, en medio de una crisis sanitaria y económica, siempre debe mantener el gobierno con la oposición. Además, genera un enfrentamiento innecesario entre porteños y bonaerenses”, fustigó el partido amarillo.

La conducción del PRO afirmó que a pesar de las declaraciones de Alberto Fernández, que “elogió las virtudes del diálogo», “lamentablemente sus acciones y sus palabras de las últimas semanas van en la dirección contraria. El Presidente volvió a apostar por ampliar la grieta en lugar de ayudar a cerrarla”, planteó.

“Nuestra vocación por el diálogo se mantiene vigente. Esta misma semana le propusimos al Gobierno, junto con nuestros socios de Juntos por el Cambio, iniciar un diálogo profundo y abierto pensando en el desarrollo del país en los próximos 30 años. El Presidente ya lo rechazó. Ayer nuestros intendentes del conurbano bonaerense fueron a Olivos para apoyar la institucionalidad, y se vieron sorprendidos en vivo y en directo por una decisión tomada en soledad por el gobierno. Así es muy difícil llegar a acuerdos”, concluyó.

El PRO reaccionó, y Alberto Fernández intentó explicar

El presidente Alberto Fernández aseguró hoy que la quita de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires (alrededor de $30 mil millones anuales) fue un tema “muy hablado” con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Sin embargo, en un reportaje, contó que la decisión fue comunicada minutos antes del anuncio a través de un mensaje de texto.

Le mandé un mensaje a Horacio y le dije ‘quedate tranquilo, vamos a resolver ésto de otro modo’”, contó Fernández, que recordó la discusión que mantuvo con el referente de la oposición al inicio de la gestión, cuando se comenzó a plantear la posibilidad de modificar el importe que recibe CABA por parte de la coparticipación federal del Estado nacional. “Ésto no es un menoscabo a la ciudad de Buenos Aires; la ciudad opulenta de la que hablo no es un resultado de una gestión, ni de Horacio, ni de (Mauricio) Macri, es la construcción de muchos años«, planteó el mandatario.

Además, el Presidente se refirió al malestar de los intendentes de Juntos por el Cambio que participaron del anuncio que encabezó ayer, en la Quinta de Olivos: “Intercambié mensajes con Jorge Macri, y me dijo que no estaba al tanto. Si los sorprendí pido mil disculpas, lejos estuvo en mí hacer eso, fueron invitados porque habían sido parte del anuncio del plan de fortalecimiento de la seguridad en la provincia de Buenos Aires. Lo mejor que podemos hacer es seguir trabajando juntos y unidos”, señaló.

Al ser consultado sobre el reclamo de la policía bonaerense, afirmó: “Ayer tenía un problema, les dije que no era el modo, y le di al gobierno provincial los recursos necesarios para resolverlo; pedirle al gobernador que vaya a la guerra con un escarbadientes es como pedirle que no vaya, porque la situación financiera de la provincia de Buenos Aires es muy mala, consecuencia de que ha tenido en estos últimos años una administración que no ha sido la mejor”. Sin nombrarla, el presidente se refirió a la exgobernadora María Eugenia Vidal.

En relación a las críticas que recibió el anuncio de ayer por parte del gobierno porteño, cuyos funcionarios dijeron que “es mentira” el diálogo que propone la Casa Rosada y que se eligió “dividir a los argentinos», el Presidente señaló: “Me asombra cuando plantean como un hecho inesperado el tema de la coparticipación, es algo que venimos planteando desde el primer día, pero llegó la pandemia y muchas de estas discusiones las postergamos. Nadie puede verse sorprendido por ésto«.

En otro tramo de la entrevista, Alberto Fernández se refirió a las críticas que recibió el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, por no haber advertido la gravedad del reclamo policial: “Estuvo todo el tiempo en contacto con la policía tratando de ordenar que el reclamo no se desmadre más. No depende de mí, uno puede tener muchas diferencias, pero atribuirle esta responsabilidad es injusto, es un tema que lo excede”, afirmó.

También opinó sobre las tomas de tierras en diversos puntos del conurbano: “Es algo muy preocupante, que no debe ocurrir. La situación de crisis ha dejado a mucha gente en condiciones de desamparo, eso hay que resolverlo y la solución no es penal. No veo voluntad de cometer delito sino de sobrevivir en mucha gente”.

Sobre la situación del coronavirus en el país, afirmó que el problema “está lejos de ser resuelto” y cuestionó la apertura de los bares en la Ciudad de Buenos Aires. «Eso me generó una preocupación enorme. Me da la sensación de que si veo los bares abiertos pienso que el peligro ha disminuido”, consideró.

Cuando Larreta me explicaba lo de las mesas en los bares y me decía que se cumplían los protocolos, yo le dije: ‘Me decís que cumplís el protocolo pero una mesa de 4 debería ser de 2 metros por 2 metros’”, enfatizó.

El mandatario pidió “tener presente cuál era el plan inicial” para evaluar el desempeño del país en la pandemia. “Nuestro plan era inicialmente hacer una cuarentena muy dura y así garantizarnos la recomposición del sistema de salud, que estaba en una situación deplorable”, destacó, y remarcó que eso significaba buscar “un crecimiento lento de los casos” para ganar tiempo y preparar los hospitales.

Eso es lo que ha ocurrido: Hubo un crecimiento lento, aunque ahora tenemos situaciones preocupantes en Jujuy o Mendoza, pero todos los contagiados han podido ser socorridos”, manifestó. Y agregó: “Estamos lejos de haber resuelto el problema. Digo ésto para que nos demos cuenta de los riesgos que corremos. En todos los lugares donde las aperturas son mayores el problema se agrava”.

Lo que tiene Buenos Aires es que gran parte de sus habitantes tienen medicina privada”, completó.

Giselle Tkaczuk

Deja un comentario