¿El problema es el cupo de 200 USD?

Las autoridades del Banco Central argentino han dejado correr el rumor de eliminar la posibilidad de ahorrar la suma de los U$D 200. El argumento detrás de la medida restrictiva de Miguel Pesce es la situación financiera local.

Pero, comencemos por el principio. Vamos a diagnosticar el estado de las reservas de la entidad. Prima facie, la posición de las reservas no disminuyó significativamente desde Noviembre-diciembre a la actualidad. En rigor, en la primera fecha contábamos con un monto total de 44.778 millones de U$D y,actualmente el monto es de 43.208 millones de U$D. No obstante, los fondos manipulables, es decir, de “libre disponibilidad” para volcar al mercado y hacer frente a la demanda de divisas se reducen solo a unos escasos 4.900 millones de U$D aproximadamente.

¿Qué significa “libre disponibilidad”?

Son todos aquellos caudales monetarios líquidos  de los cuales el BCRA puede disponer inmediatamente para vender dólares a los individuos, empresas, importadores y/o cualquier otro agente que demande divisas. Todos aquellos capitales que no se corresponden a reservas de libre disponibilidad, pertenecen al swap con China (un intercambio de monedas) y a ahorros en lingotes de oro.

Ahora que asimilamos el estado de situación de la autoridad monetaria nacional, veamos cómo viene evolucionando la demanda de moneda extranjera. En el mes de Abril, 1.200.000 de individuos obtuvieron su cupo de 200 U$D. Hacia mayo, el número de personas se multiplicó, llegando a 2.400.000 de particulares. Para dimensionar la cantidad de dinero: Solamente en mayo las personas humanas adquirieron más de 530 millones de dólares. Hoy en día, los ahorristas son más de 4.000.000 de personas.

Entonces, Dada la tendencia alcista en la cantidad demandada de dólares subsidiados y el sesgo bajista en la cantidad de reservas, la propuesta del gabinete monetario es avanzar a un “Megacepo” donde nadie pueda ahorrar en moneda extranjera. 

¿Es esta la solución?

Déjenme adelantarles que no. Siempre y cuando el gobierno siga recurriendo a la expansión de la cantidad de dinero (emisión monetaria) como método de financiamiento de sus actividades, los agentes captarán la señal de futura inflación y buscarán refugio en activos que no se devaluen al ritmo de nuestra moneda. El amparo más accesible que las personas encuentran es el dólar. En otras palabras, mientras haya intenciones de huir del peso argentino habrá un mercado paralelo que responderá a esa demanda. Y por si fuera poco, el mercado blue es uno de escasa oferta, que ante un aumento en la demanda provocada por la suspensión del cupo de los 200 U$D, generará una mayúscula disparada del tipo de cambio. Considerando esa potencial realidad, la brecha cambiaria ascendería a más del 100%, dando lugar a fuertes distorsiones en la macro y micro economía. Se preguntarán cuáles son los efectos nocivos de la brecha. Por mencionar algunos, subfacturación de exportaciones, sobrefacturación de importaciones y acumulación en silobolsas, entre otros.

¿Qué alternativas existen a la medida prohibitiva propuesta por el BCRA?

Este apartado es fundamental, queremos subrayar la importancia de analizar, criticar y opinar con un espíritu crítico y propositivo. Debemos avanzar a un esquema macroeconómico ordenado y con un plan integral. En primer lugar, es esencial resolver la situación de deuda con acreedores privados y organismos multilaterales de crédito para generar un clima de mayor previsibilidad y confianza. En segundo lugar, Argentina debe consolidar un sistema de seguridad jurídica estableciendo reglas del juego claras que le permitan retornar a los mercados de crédito internacional con tasas competitivas y posteriormente debe eliminar todo tipo de restricciones a la oferta de dólares (Parking) en el mercado MEP para  de forma paulatina, sincerar el tipo de cambio oficial y así poder generar ingresos de dólares genuinos al sistema económico. 

Seguiremos los acontecimientos con la expectativa de que se normalice la situación socioeconómica lo más rápido posible.

Manuel Couso

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