Escuelas primarias: Fundación Apolo presentó amparo para la apertura

Esta mañana, la Fundación Apolo, a través del Equipo de Activismo Judicial que lidera José Magioncalda, presentó un amparo ante la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con el fin de que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) habilite un cronograma de apertura de las escuelas primarias.

En la presentación, que lleva las firmas de Yamil Santoro y de José Magioncalda, abogados y apoderados de la Fundación, se expresa que, conforme se desprende del artículo 5 de la Constitución Nacional, «el gobierno de la educación primaria es una facultad exclusiva de los Estados locales», por lo cual no corresponde al Poder Ejecutivo Nacional interferir en el dictado de clases de dicho nivel educativo. A partir de esta lectura de nuestra Ley Suprema, se cuestiona la actitud del GCBA de no avanzar con un cronograma de apertura de escuelas, presuntamente sobre la base de la prohibición genérica de clases presenciales que ha dispuesto el Presidente de la Nación en un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).

Además, en el artículo 15 de la Ley 26.061 sobre la Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, se establece que «por ninguna causa se podrá restringir el acceso a la educación…», norma que, después de 170 días sin clases, hoy se ve gravemente vulnerada.

Asimismo, en el escrito presentado, se hace referencia a la posición que tiene sobre este asunto las Naciones Unidas, organización internacional que considera que la situación educativa actual nos lleva a una «catástrofe generacional»; y también se hace referencia a un sinnúmero de expresiones del área de la ciencia, que ha relativizado los riesgos de contagio en escuelas y postulado la necesidad de las clases presenciales con los cuidados correspondientes del caso.

El expediente (N.o 6272/2020-0), que se caratula «FUNDACIÓN APOLO BASES PARA EL CAMBIO C/GCBA S/AMPARO», quedó radicado en el Juzgado Contencioso, Administrativo y Tributario N.o 3 de CABA, a cargo del Dr. Pablo César Mantaras.

Edgardo Marano

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