Ezeiza: investigan si los presos K eran espiados ilegalmente

El juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena allanaba este miércoles las instalaciones de la cárcel de Ezeiza, en el marco de la causa por el espionaje ilegal contra políticos, jueces, periodistas y dirigentes, y en donde se avanzaba sobre las vigilancias que habrían hecho sobre los llamados “presos k”, personas ligadas al kirchnerismo que estaban detenidas en distintas causas de corrupción.

Al penal llegaron agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Gendarmería. Un empleado del juzgado de Villena se hizo presente en el procedimiento. Aunque el operativo se realizaba bajo hermetismo y sigue el secreto de sumario en la causa, se sospecha que todo apunta a saber si los presos k también eran espiados. Allí estuvieron presos el ex vicepresidente Amado Boudou, el hoy Procurador del Tesoro Carlos Zannini, el piquetero Luis D’Elía y los empresarios Lázaro Báez o Cristóbal López, entre otros.

El allanamiento se concretaba casi al mismo tiempo de que el presidente Alberto Fernández anunciaba una intervención en el SPF. “Tengo enorme preocupación» por la causa de espionaje, dijo en una entrevista a radio 10. «Voy a designar a alguien para ocuparnos del Servicio Penitenciario Federal, vamos a intervenirlos y encargarnos de que estas cosas nunca más ocurran. Vamos a designar a una persona al frente de la Secretaría de Asuntos Penitenciarios y al mismo tiempo va a tener el rol de interventor del Servicio Penitenciario Federal. Fui muchas veces a Ezeiza, y seguramente esté ahí escuchando”.

La causa que tramita Villena nació por la declaración de un narcotraficante, Sergio “Verdura” Rodríguez, contando cómo un agente de la AFI y abogado le había pedido que llevara un paquete bomba a una persona para darle un susto. La persona era un funcionario de Defensa del gobierno de Mauricio Macri, el radical José Luis Vila. La pesquisa llevó entonces a ese agente de la AFI, Facundo Melo, y a su entorno. Ahora hay más de una docena de espías imputados.

Se cree que existió «una organización criminal dedicada a la realización de actos de espionaje interno desde el Estado Nacional, Provincial y Local”, a través de agentes de inteligencia o miembros de fuerzas de seguridad, “en distintos períodos y abarcando diversas jurisdicciones”.

Una parte se encargaba del seguimiento a políticos, periodistas, religiosos, jueces y gremialistas, entre otros. Ahí ya fueron citados como testigos Cristina Kirchner, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Martín Irurzun y Hugo Moyano, entre otros.

Otra célula estaría ligada a monitorear a presos k. Una grabación en donde aparecía la voz de Alan Ruiz, jefe operativo de este grupo de espías, explicaba cómo manipulaban teléfonos cuando los presos recibían visitas o se entrevistaban con sus abogados. Ruiz estaba a cargo de un grupo de espías que en Whatsapp se identificaba como “Super Mario Bross”. Uno de ellos era Jorge Sáez, muy cercano a Cristian Suriano, director del Departamento de Inteligencia del Servicio Penitenciario. En ese contexto, Villena allanó hace dos semanas la sede de esa repartición, en la calle Varela, en Flores. Allí se secuestró “mucha información” que está siendo analizada y hoy se concretó este procedimiento.

Un detalle: el martes al mediodía, en el complejo de Ezeiza, personal penitenciario llegó al pabellón 6 del módulo B. Era un sector que perteneció al IRIC, el área que se había creado durante el macrismo para alojar a narcos y políticos detenidos que podían tener mayor poder para corromper al sistema.

Los penitenciarios sacaron a tres personas de sus celdas para cumplir con unas “notificaciones”. El resto del pabellón quedó encerrado en sus celdas. Pero en ese momento entró una persona a la que los presos nunca antes habían visto para hacer unos arreglos. Desde entonces un rumor crece en el penal: estaban buscando los micrófonos que estaban escondidos. Es que en las celdas elegidas habían estado presos Carlos Kirchner, el primo del ex presidente Néstor Kirchner, por la causa de la obra pública; José Olazagasti, ex secretario de Planificación y arrestado por la causa de los cuadernos; y Mauricio Yebra, un gremialista involucrado en la causa Balcedo, señalaron las fuentes consultadas.

“Chequeamos y quedó registrado que se fueron a hacer reparaciones. En la cárcel se rompen cosas siempre”, le dijeron a este medio desde el SPF a raíz de ese episodio.

El allanamiento que se realizaba este miércoles abarca la unidad 1, donde originalmente estuvieron los presos de corrupción. Hoy los detenidos por esas causas, muchos menos que los que hubo durante el gobierno de Macri, quedaron alojados en “la 31”, que es la cárcel de mujeres de Ezeiza, ubicada al lado y acondicionada para esos arrestados. En esa lista Juan Pablo Schiavi, Ricardo Jaime, Sergio Claudio Cirigliano o José Núñez Carmona, entre otros.

El SPF estuvo a cargo de Emiliano Blanco hasta hace dos semanas cuando presentó su renuncia. Si bien todavía no fue aceptada, Blanco se corrió administrativamente del día a día de la gestión. En su lugar está el subdirector, Sabino Guaymas. Así, a la cabeza del SPF volvió un agente penitenciario de carrera, lo que se había cortado con el gobierno de Néstor Kirchner cuando en 2007 se designó por primera vez a un civil al frente de las cárceles federales.

Blanco había logrado un récord: ser funcionario de tres gobiernos distintos. Fue titular del SPF en 2014, en la última etapa del segundo gobierno de Cristina Kirchner; continuó los cuatro años del de Mauricio Macri y siguió con Alberto Fernández. De hecho, la ministra de Justicia Marcela Losardo -quien conoce a Blanco de la gestión en el Ministerio durante el gobierno de Cristina Kirchner- lo promovía como subsecretario de Asuntos Penitenciarios, un ascenso y un cargo político en la cartera judicial.

El nombre de Blanco ya estaba en el decreto de designación. Pero fue frenado. El kirchnerismo, a través del segundo de Losardo en el Ministerio, Juan Martín Mena, objetó su nombre. En la gestión de Blanco, durante el macrismo, se aplicó el sistema de Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad (IRIC), bajo el que quedaron los ex funcionarios del kircnnerismo presos en las causas de corrupción.

Por esa interna, desde el comienzo del gobierno de Alberto Fernández no hay subsecretario de Asuntos Penitenciarios. Pero Fernández anunció hoy que intervendrá el SPF. “Vamos a designar una persona al frente de la subsecretaría de Asuntos Penitenciarios y al mismo tiempo va a tener el rol de interventor del Servicio Penitenciario Federal”, adelantó y dijo que será alguien que conoce hace 20 años y que es “impoluto en la Justicia”.

Con la renuncia de Blanco también se fue del SPF Suriano, jefe de Inteligencia de la fuerza, que pidió su retiro. Para esa altura, ya estaba en marcha la causa por el espionaje ilegal a políticos. Suriano, señalaron fuentes, tenía diálogo con Jorge Sáez y Alan Ruiz, ex directores de Inteligencia de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri.

“El Servicio de Inteligencia del Servicio Penitenciario Federal actuó de manera irregular y fuera de todo control -dijo el presidente de la Comisión Bicameral de Inteligencia Leopoldo Moreau en una entrevista por radio El Destape-. No debería haber un Servicio de Inteligencia del Servicio Penitenciario pero actuaba en consonancia con estos grupos. Las tareas de inteligencia que se hacían en las cárceles se traspasaban a este grupo de la AFI denominado Súper Mario Bross”. “Estamos recibiendo materiales de todo orden -añadió-. Nuestra intención es tratar esto como algo sistémico y no tratarlos como hechos separados. Pensamos que así funcionó el sistema como algo organizativo”.

Giselle Tkaczuk

Deja un comentario