Finlandia: La Embajada le respondió a Alberto Fernández

La embajada de Finlandia en la Argentina le respondió al presidente Alberto Fernández, quien había asegurado que en ese país están congelados los precios de los servicios públicos, e incluyó a Internet, la telefonía celular y la televisión por cable, que en el país europeo no congelan las tarifas. Es decir, desmintieron la afirmación del Presidente.

El último viernes, través de una serie de tuits, Fernández anunció que congelaría hasta el 31 de diciembre las tarifas de telefonía celular y fija, los servicios de acceso a Internet y a TV paga, además de declararlos servicios públicos esenciales. Esa decisión fue cuestionada por la oposición, quien lo acusó de intervenir las empresas de telecomunicaciones.

En los días siguientes Fernández defendió la medida y en una de esas intervenciones dijo que lo que estaba haciendo él, también lo habían hecho en Noruega y Finlandia. Por eso en las últimas horas la embajada de Finlandia decidió responderle.

En un comunicado oficial aseguraron que “el mercado finlandés en general se basa en la competencia abierta entre sus actores, lo que propicia un clima de mayor elección y precios competitivos para los consumidores”.

Además, advirtieron que “el objetivo del Gobierno es crear un entorno de mercado que brinde nuevas oportunidades de negocios, promueva las exportaciones y aumente la línea de servicios”. Y remarcaron que “Finlandia ofrece a nivel internacional servicios de comunicaciones de alta calidad y bajo costo, a pesar del pequeño tamaño de su mercado”.

“La buena calidad de los servicios básicos está estipulada por legislación. Todos los consumidores y las empresas finlandesas tienen derecho a una suscripción telefónica asequible, así como a una suscripción de banda ancha de 2 Mbit/s en su lugar de residencia permanente o su ubicación comercial. Para asegurar el cumplimiento de los servicios básicos, es posible movilizar fondos públicos”, explicaron desde la Embajada.

Y por último indicaron que “el Estado garantiza la disponibilidad de los servicios básicos de comunicaciones para toda la población” y que “los servicios básicos incluyen los de telefonía, banda ancha y correos, así como las operaciones de televisión y radio de la empresa estatal de comunicaciones”.

En Argentina las empresas que prestan estos servicios no podrán en el futuro aumentar sus precios al usuario sin contar con una autorización previa del Estado. “Ante las restricciones que la pandemia nos impone, nadie deberá resignar parte de sus ingresos en afrontar aumentos en los precios de estos servicios”, explicó Fernández en su cuenta de Twitter.

“De esta manera estamos recuperando herramientas regulatorias que el gobierno anterior quitó al Estado. El derecho de los usuarios y consumidores es un derecho constitucionalmente reconocido. En lo sucesivo, no podrá haber ningún aumento sin la previa aprobación del Estado”, añadió el Presidente.

Además de Finlandia, los choques con otros países

Además de Finlandia, desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, el Gobierno forzó la reacción diplomática de varios países, como España, Suecia, Chile y Brasil. Todos los roces estuvieron ligados a comparaciones por la efectividad de la política sanitaria.

El penúltimo choque fue con el gobierno de Jair Bolsonaro, a principios de mes. La embajada de Brasil en Buenos Aires respondió en duros términos a las declaraciones del ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, quien había afirmado que, de haberse aplicado la «doctrina Bolsonaro» en la Argentina durante la cuarentena, el país tendría «de 25.000 a 30.000 muertos».

La sede diplomática aseguró que los dichos de Gollan «revelan desconocimiento de la realidad brasileña» y que el ministro reveló «un posible y condenable deseo de generar polémica con un país amigo de la Argentina».

Días antes, España contestó a las afirmaciones del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien en una conferencia había afirmado que en Barcelona regía una «cuarentena estricta» cuando no era así.

«Ni Barcelona ni ninguna otra parte del territorio español están en cuarentena, ni estricta ni de ninguna clase», sostuvo la Embajada.

Suecia, por su parte, pidió al Presidente evitar «hacer comparaciones directas» luego de que el mandatario afirmara en mayo que si la Argentina seguía el «ejemplo sueco» en su cuarentena habría muchos miles de muertos más que los registrados hasta entonces.

«Esta es una nueva enfermedad y pasará tiempo antes de que sepamos qué modelos funcionan mejor», afirmó en ese texto el gobierno sueco.

Fernández también enojó al presidente de Chile, Sebastián Piñera, al decir, en abril, que la tasa nuevos casos detectados por cada 100.000 habitantes era mayor en Chile (31,24) que en la Argentina (4,19).

El gobierno chileno respondió con un informe titulado «Chile versus Argentina» que se centró en la cantidad de tests realizados en Chile, que era mayor a los que se habían efectuado hasta ese momento en la Argentina, por lo que, estadísticamente, iba a dar un número mayor de casos. Después, el Gobierno bajó el tono de la discusión.

Giselle Tkaczuk

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