Golpe de estado de 1943 y la génesis del peronismo

Una fracción del ejército pone fin al tercer gobierno radical e inaugura una nueva forma de llegar al poder: los golpes de estado. Éstos son ejecutados por los militares apoyados por civiles (Instituciones, partidos politicos y medios de comunicación) que al no estar de acuerdo con un presidente, lo destituyen.

Los conservadores

El famoso «golpe del 30» cortó en seco la institucionalidad del país y dio inicio a un período de 13 años en los que el fraude y la corrupción se convierten en los pilares del régimen. Si bien los gobiernos conservadores de la tristemente célebre «década infame» son considerados constitucionales y republicanos, la foma en que éstos llegaron al poder dista mucho de ser democrática. El fraude patriótico fue la forma de ganar elecciones para que las minorías selectas gobernaran sin tener en cuenta la voluntad popular.

En 1937 la fórmula conservadora Ortiz-Castillo llega a la presidencia y con ellos la Concordancia seguiría en el poder. En 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial y el gobierno argentino decide mantenerse neutral, lo que produjo un descontento con el Departamento de Estado Norteamericano. En el plano nacional, los conservadores se enfrentaban a los otros partidos políticos que reclamaban el fin del fraude electoral, reclamo que era acompañado por un sector del ejército.

El presidente Ortíz muere en julio del 42 y Castillo asume el control del gobierno, apoyándose en el sector democrático y aliadófilo del ejército. En noviembre de ese año aparecen en varios cuarteles publicaciones de una logia militar denominada GOU (integrada por los Coroneles Miguel Montes, Juan D. Perón y Emilio Ramírez, unos trece Tenientes, tres Mayores y un Capitán) que se oponía al fraude electoral y a la corrupción del gobierno conservador. Eran anticomunistas, críticos al imperialismo anglosajón y promovían un sentido nacionalista. Muchos de sus integrantes admiraban al prusianismo del ejército alemán, por ende, tenían una simpatía manifiesta por el Eje Berlín, Roma y Japón.

En septiembre de 1943 se llevarían a cabo las elecciones presidenciales. Marcelo T. de Alvear sería candidato por una coalición radical, comunista, socialista y demócrata progresista, pero muere en febrero. Otro político con ansias de volver era Agustin P. Justo quien también pierde la vida ese año; o sea, que los dos politicos con chances de ganar las elecciones dejaron de existir. Entonces, Castillo designó como candidato al hiper conservador y pro Aliados Robustiano Patrón Costas, figura poco simpática para los oficiales del ejército y, en especial, a los del GOU.

Con respecto a los militares, el Ministerio de Guerra era desempeñado por el Gral. Pedro Pablo Ramírez quien era muy allegado al GOU y posible candidato a presidente por un sector del radicalismo. Ante esto Castillo lo echa del gobierno, lo que generó un malestar en Campo de Mayo, la mayor guarnición militar del país.

Comienza el golpe

En la madrugada del 4 de junio (hoy se cumple el 77° aniversario) unos 10.000 soldados provenientes de Campo de Mayo marcharon hacia la Casa de Gobierno con el claro objetivo de derrocar al presidente (Castillo había sido avisado y huyó en barco al sur). El Gral Rawson, que había confirmado su participación en el golpe un dia antes, asume la presidencia de facto. Al tercer día es desplazado por los oficiales del GOU, quienes designan como presidente al Gral Ramirez. Éste nombra a Edelmiro Farrel como Ministro de Guerra y al tiempo como vicepresidente, lo que significó el ingreso de Juan D. Perón al gobierno. El Coronel fue designado al frente de la Dirección del Departamento Nacional del Trabajo, un organismo burocrático menor. Perón tenia muchos opositores dentro del nuevo gobierno y este cargo era ideal para frenar su ascenso.

Durante la presidencia de Ramirez hubo un ascenso del Nacional Catolicismo y el ala más pro nazi del GOU, personificado por el Gral. Perlinger que fue designado como Ministro del Interior. Junto a él asume como Ministro de Instrucción Pública el ultra católico Martínez Zuviría, que llevó adelante una política anti liberal. A fines de 1943 el gobierno «reguló» la actividad periodística, disolvió los partidos políticos y estableció la educación religiosa en las escuelas públicas. Además, se mantuvo el estado de sitio vigente desde 1941.

Surgimiento del peronismo

Según las crónicas de la época, Juan D. Perón no tuvo un papel de relevancia el día del golpe, de hecho su suerte estaba atada a Farrel, quien lo hace entrar al gobierno. Si bien el Depto. Nacional del Trabajo era una repartición menor, ésta le daba contacto directo con los sindicatos. Pero, ¿por qué Perón orientó su política hacia los trabajadores y no hacia sus hermanos de armas o partidos políticos? La liturgia peronista nos brinda una imagen de un militar preocupado por los trabajadores y la falta de justicia social. Puede ser. Lo cierto es que Juan Perón visitó Italia y presenció de cerca el papel de los sindicatos en el estado fascista de Benito Mussolini. También fue testigo del nazismo alemán. Cabe recordar que Hitler inició su carrera política en el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP). Todo esto lo llevó a profesar un marcado anticomunismo y cierta admiración al militarismo fascista de ambos gobiernos. De vuelta a la Argentina, Perón entendió que para llegar al poder lo tenía que hacer a través del ejército. Por eso, integró el GOU, quienes fueron los artífices del segundo golpe de estado de nuestra historia y que lo catapultó como figura politíca, siempre dentro de una dictadura. Siguió acumulando poder llegando a la vicepresidencia de un gobierno militar que, obviamente no respetaba ni la Constitución Nacional ni los derechos individuales. Perón fue detenido y liberado , ganó las elecciones en febrero de 1946 y recién asumió la presidencia el 4 de junio cuando se cumpliría un nuevo aniversario del golpe del 43. Fue reelecto en 1952 y derrocado, finalmente, en 1955 por otro golpe de estado.

Mariano Visoso
Profesor de Historia y Lic. en gestión educativa

Deja un comentario