Jorge Rodríguez negó vínculos con presuntas coimas en la obra pública

El empresario Jorge Rodríguez se presentó hoy de modo espontáneo en los tribunales de Comodoro Py para declarar ante el juez Claudio Bonadio, en el marco de la causa en la que se investigan presuntas coimas en obras públicas. Ante el magistrado negó vínculos con los supuestos sobornos.

Según trascendió, en los cuadernos que dijo haber escrito el chofer Oscar Centeno se mencionó una visita a un domicilio en la localidad bonaerense de Munro ocurrida en 2013 y Jorge Rodríguez indicó que se trata de un inmueble con el que tiene relación a partir de 2014, por lo que no tiene información ni vínculo con la mención.

Jorge Rodríguez se sumó a la lista de personajes que figuran en la causa de coimas en la obra pública que se desató tras la aparición de las anotaciones de Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, encargado de recolectar y repartir el pago de los empresarios para la recaudación K.

Jorge Rodríguez quedó involucrado en el caso Lava Jato argentino como valijero, donde se investiga el pago de coimas a funcionarios de la empresa brasileña Odebrecht.

La justicia federal había ordenado en mayo la prohibición de salida del país de Jorge Rodríguez, en el marco de la causa por los presuntos sobreprecios de las obras de las plantas potabilizadoras de Aysa, una de las investigaciones que involucran a la empresa brasileña Odebrecht en Argentina.

Además de recibir a Jorge Rodríguez, Bonadio ordenó la detención del empresario Néstor Otero

El juez federal Claudio Bonadio ordenó la detención del dueño de la terminal de ómnibus de Retiro Néstor Otero en la causa por presuntas coimas en obras públicas.

Fuentes judiciales afirmaron que así lo indicó Bonadio a la Policía Federal Argentina, disponiendo la detención del empresario quien ya fuera indagado días atrás en la causa.

Además, a Jorge Rodríguez, en las últimas horas se le sumó el nombre de otro empresario, Sergio Taselli, que decidió presentarse de forma espontánea ante el juez federal Claudio Bonadio.

Si bien no había sido llamado a indagatoria por el magistrado, sus oficinas habían sido allanadas en los primeros procedimientos ordenados por Bonadio cuando se inició la investigación.

La trayectoria de Taselli encontró posiblemente su apogeo entre los inicios de la década del 90 y mediados del 2000. Después de gestionar empresas de electricidad y otras relacionadas a la construcción, logró generar la mayor parte de sus ingresos gracias a la producción carbonífera y al transporte.

También estos dos campos son los que le provocarían años después sus mayores problemas con la Justicia, tanto a nivel nacional como internacional.

En 1994, Taselli se hizo cargo de la empresa Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, una vez que fue privatizada por el gobierno de Carlos Menem.

Pese a recibir un subsidio anual de US$ 25.500.000 por parte del Estado, no sólo no logró cumplir con las inversiones ni el mínimo de producción estipulados, sino que además produjo un vaciamiento total de la empresa, en el que se liquidó el sistema de seguridad, se redujo notablemente la plantilla de operarios y se produjo el traspaso irregular de maquinarias a otras empresas suyas.

Como producto de esa política, en 2004 se produjo una tragedia dentro de una mina: un incendio dejó un saldo de 14 operarios muertos. Según la investigación, el fuego se inició en el rodillo de una cinta transportadora de carbón. El puesto del operario encargado de revisar el buen funcionamiento de ese dispositivo había sido eliminado durante la gestión de Taselli.

Taselli se encuentra ahora a la espera de un juicio oral por «administración fraudulenta y estafa procesal en perjuicio del Estado Nacional en ocasión del vaciamiento del Yacimientos Carboníferos de Río Turbio». El juicio sería llevado adelante por el Tribunal Federal Oral Nº 5, en manos del juez Sergio Torres, y la fiscalía Nº 7, a cargo de Miguel Osorio.

El otro gran escándalo judicial que involucró a Taselli se debió a su gestión al mando de tres líneas de Trenes Metropolitanos.

Desde finales de los 90, Taselli quedó a cargo de las líneas Roca, San Martín y Belgrano Sur. Sin embargo, las irregularidades e incumplimientos de todo tipo se convirtieron en un común denominador durante toda su gestión. Así, recién en 2007, Néstor Kirchner decidió rescindir el contrato de explotación que tenía con Taselli respecto a los trenes.

En 2011, la justicia decidió procesarlo por el delito de «administración infiel agravado en perjuicio del Estado» por su labor irregular entre los años 1996 y 2002.

Las fallas de gestión estaba basada en aspectos como falta de mantenimiento del material rodante y las estaciones, deterioro de coches y vías, falencias en las condiciones de seguridad e inexistencia de estructuras de señalización reglamentarias, entre otros. Se trataba de un manejo irregular de unos 35 millones de pesos. Finalmente, esa causa prescribió.

En 2017, el gobierno de Cambiemos le reclamó una deuda por daños y perjuicios por incumplimientos contractuales que ascendería a los 4 mil millones de pesos.

El empresario también es investigado en Suiza por lavado de dinero. La justicia de ese país pidió a la Argentina las causas en las que está involucrado. Las sospechas surgieron a raíz de unos depósitos que se realizaron en cuentas a nombre de Taselli, que se presume fueron realizados por el mismo para blanquear la plata.

Fueron cuatro operaciones. Dos desde una cuenta en el Royal Bank de Canadá a una cuenta de ese banco en Ginebra a nombre de Taselli por 10 millones y 8,6 millones de dólares. Otro depósito fue por 3 millones de dólares entre dos cuentas a nombre del empresario en distintos bancos suizos. Y una cuarta por 5,4 millones de dólares vinculado a una empresa de energía en Formosa que presidía Taselli. Todos se realizaron entre agosto de 2003 y abril de 2009.

Edgardo Marano

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