Juntos por el Cambio aceptó la reunión con Alberto Fernández pero con condiciones

Juntos por el Cambio modificó su posición con relación al comunicado de anoche (en el que rechazaba el encuentro), y decidió aceptar la convocatoria realizada ayer por el presidente Alberto Fernández para mantener un diálogo con los presidentes de bloque. Sin embargo, pidieron algunas condiciones especiales: fuentes de la alianza opositora aseguraron que pretenden no compartir el encuentro con otros partidos y solicitaron incluir a legisladores que no necesariamente sean presidentes de bancada y a representantes del Senado.

La idea de Juntos por el Cambio fue promovida por el radical Alfredo Cornejo en una reunión realizada esta mañana y retransmitida al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien aún no contestó si aceptarán los requerimientos del frente opositor.

Ante la consulta, allegados a Massa explicaron: “Nosotros tenemos una agenda con bloques opositores prevista para esta tarde y la vamos a cumplir; el diálogo con los líderes parlamentarios de la oposición está confirmado”.

Por lo tanto, el Gobierno analiza en estas horas si acepta la propuesta de Juntos por el Cambio y realiza dos comunicaciones virtuales: una con el principal bloque opositor y otra con el resto de las bancadas. Es más, Massa y Alberto Fernández mantendrán una comunicación telefónica después de las 13:00 hs. para definir la estrategia.

El propio Cornejo había anticipado durante la mañana de hoy el cambio de estrategia en una entrevista radial. “Es un temario muy pobre, si cambian las condiciones en la conversación entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, estamos los senadores y los diputados, tenemos ideas y propuestas”, planteó el dirigente radical en radio Mitre.

La idea de Juntos por el Cambio es sumar a la reunión virtual con el Presidente a los senadores Humberto Schiavone, Luis Naidenoff, Martín Lousteau, Juan Carlos Romero y Laura Rodríguez Machado, y los diputados Álvaro González, Mario Negri, Maximiliano Ferraro, Alfredo Cornejo y Cristian Ritondo.

“La Argentina necesita una post pandemia planificada y acordada entre oficialismo y oposición. Lo decimos y lo hacemos. Porque Juntos por el Cambio le ha pedido tres reuniones al presidente a solas, entre la principal oposición y el presidente. Y han sido reiteradamente negadas para hablar de la post pandemia. Ayer, intempestivamente, se hace una convocatoria a todos los bloques solo de diputados, en donde se mezcla a los bloques que entraron por la oposición y votan con el oficialismo, más el bloque (de Nicolás) Del Caño. A nosotros eso nos parece una mera foto que busca el Gobierno”, agregó el diputado radical y ex gobernador de Mendoza.

Según el dirigente opositor de Juntos por el Cambio, un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas “era imprescindible con (Mauricio) Macri y es imprescindible con Alberto Fernández antes de la aparición de la pandemia, antes de la aparición del remedio de la cuarentena tan cerrada que instrumentó el gobierno, y es imprescindible hoy porque el deterioro económico y social de todos los indicadores será calamitoso”.

“Nosotros hemos pedido otra reunión, porque somos la principal fuerza de oposición, un bloque que está en contra del sistema capitalista, como el Frente de Izquierda, mezclado con los otros bloques, no es una reunión que pueda llegar a un acuerdo sensato para el país”, señaló el dirigente de Juntos por el Cambio.

El encuentro online con Alberto Fernández se realizará durante la tarde de hoy, a las 17:00 hs. El objetivo de la Casa Rosada es descomprimir el clima espeso y comenzar a debatir puntos claves que tiene el Gobierno, un temario de cinco puntos: Evaluación de la cuarentena y la situación sanitaria, ampliación presupuestaria para sostener las políticas de ingreso, moratoria para todos los sectores afectados, la reestructuración de la deuda y la post pandemia.

Anoche, a través de un comunicado emitido a última hora, Juntos por el Cambio había resaltado su “total disposición al diálogo”, sin embargo, sus principales dirigentes consideraron que “tanto el tenor de los temas comprendidos como la naturaleza de nuestra fuerza, ameritan una reunión de nuestros representantes de ambas cámaras del Honorable Congreso de la Nación con el Poder Ejecutivo Nacional, la cual debiera ser acordada con mayor antelación”.

“Somos el único espacio político que cuenta tanto con diputados y senadores, totalizando 145 legisladores de Juntos por el Cambio y sus aliados, por lo que una interacción seria y asidua nos parece imprescindible para abordar la agenda parlamentaria que nos exige la ciudadanía. Y los debates con tiempo y rigurosos son aún más relevantes en el caso de los acuerdos que serán necesarios de cara a la reconstrucción post-pandemia, algo que nos ocupa como coalición política y que preocupa a los más de 45 millones de argentinos”, se afirmó en el texto difundido ayer, aunque finalmente la situación cambió de rumbo en la mañana de hoy.

Después de la programada reunión de Juntos por el Cambio con el Presidente, Rodríguez Larreta y Kicillof definieron cómo seguiría la cuarentena

Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof tuvieron una reunión a solas de más de una hora en la sede del Gobierno porteño en medio de un proceso de “coordinación continua” con definiciones que recién llegarán la semana próxima. De hecho, mañana se concretará un encuentro entre los jefes de gabinete de la Gobernación de la provincia de Buenos Aires y la jefatura de Gobierno porteño.

El encuentro donde empezaron a delinear la nueva fase de la cuarentena comenzó a las 9:25 de la mañana, definiendo la reapertura progresiva de la cuarentena, que comenzará a regir en el Área Metropolitana a partir del próximo lunes, una vez que culmine la fase estricta implementada en conjunto con la Casa Rosada con la que buscaron achatar la curva de contagios.

El Gobernador de la provincia de Buenos Aires llegó en auto al edificio de la calle Uspallata, en Barracas, a las 9:20, solamente acompañado por su ministra de Comunicación, Jesica Rey, con la intención de tener una reunión a solas con el Jefe de Gobierno porteño.

Rodríguez Larreta, en cambio, tenía preparados al vicejefe de Gobierno y responsable de Seguridad, Diego Santilli, los ministros de Economía, Martín Mura, de Salud, Fernán Quirós y de Desarrollo Humano y Hábitat, María Migliore, listos para cualquier tipo de consulta.

En principio no está previsto que haya una conferencia de prensa posterior. Por lo que trascendió, la intención del Gobierno porteño es difundir una foto oficial del encuentro, aunque desde la Gobernación bonaerense dijeron que, de parte de ellos, no tienen problemas es mantener un contacto conjunto con los periodistas. De todos modos, se cree que es un tema que se terminará de resolver durante el encuentro.

El jefe de Gobierno y el gobernador hablaron por teléfono a mediados de semana, y coordinaron el encuentro a solas de esta mañana en la sede del Gobierno porteño de la calle Uspallata, previsto para las 9:00. Será la primera de una serie de reuniones entre ambas administraciones antes de que se vean con Alberto Fernández, como cada víspera, para ultimar los detalles de la salida paulatina del aislamiento.

Lo admitió Ginés González García: “Creemos que en términos psicológicos, sociales y económicos va a haber una flexibilización”, aseguró el ministro de Salud, que además resaltó que las medidas que empezarán a regir a partir de la próxima semana se tomarán “en consenso” entre los gobiernos de la Ciudad y la Provincia, y bajo la supervisión y el visto bueno de la Casa Rosada.

Es la segunda vez que Kicillof visita las oficinas del jefe de Gobierno de la calle Uspallata. La primera fue a principios de junio. Un gesto del gobernador para preservar la relación entre ambos. La devolución de Rodríguez Larreta fue quince días después: viajó hasta La Plata junto a Diego Santilli y Fernán Quirós.

La semana pasada, el crecimiento en la cantidad de casos, que se había estabilizado en torno a los dos mil en la Provincia y a mil en la Ciudad, y el temor a un desborde de las camas de terapia intensiva, llenó de tensión el vínculo entre ambas jurisdicciones.

En rigor, sucede cada vez que Rodríguez Larreta, Kicillof y Alberto Fernández empiezan a debatir la continuidad del confinamiento, y surgen trascendidos en torno a las medidas que planea instrumentar cada administración.

Ayer, el reporte oficial del Ministerio de Salud registró de todos modos una baja considerable en los nuevos contagios, tanto en la Ciudad como en la Provincia: 754 y 1.633, respectivamente. Y una ocupación del 59.5% de las camas de terapia intensiva en el A.M.B.A., una de las variables que más preocupa a las autoridades políticas y sanitarias.

Como admitió González García, en la mesa de decisiones, a más de 110 días desde el inicio de la cuarentena, ya no prevalece solo la cuestión sanitaria. La crisis económica y social, y la variable psicológica, ahora juegan un papel relevante a la hora de decidir qué hacer y cómo seguir con el aislamiento.

En ese sentido, la ciudad de Buenos Aires filtró antes del fin de semana un cronograma de doce etapas con la eventual reapertura progresiva de las actividades, como había anticipado este medio, a partir del próximo lunes.

Nadie sabe con certeza si la filtración fue adrede para presionar al gobierno bonaerense y a la Casa Rosada con la vuelta escalonada hacia “la nueva normalidad” o si fue un descuido. Lo cierto es que, según confiaron, en la reunión que encabezó el sábado con parte de su equipo, Rodríguez Larreta avisó que había pedido especialmente que guardaran con recelo la información, que en los últimos días circulaba de chat en chat de WhatsApp entre una veintena de funcionarios porteños.

Lo cierto es que, más allá del objetivo de las filtraciones, el gabinete de la Ciudad trabaja desde hace más de una semana en la reapertura de actividades tal como funcionaban en la etapa anterior a la cuarentena estricta: es decir, la actividad física al aire libre y los comercios no esenciales que tuvieron que bajar sus persianas hace casi tres semanas: unos 70 mil locales. Siempre que el índice de contagiosidad -denominado R- se ubique en torno a 1, aclaran las autoridades sanitarias.

Se menciona incluso la posibilidad de que abren las peluquerías en el corto plazo, las industrias no esenciales y los comercios en zonas denominadas de “alto riesgo”. Y que más temprano que tarde se habiliten las reuniones sociales reducidas. En las siguientes etapas están contemplados los shoppings y los gimnasios, entre otras actividades.

La provincia de Buenos Aires no tiene un plan específico, en parte por la diversidad y la complejidad de los municipios del Gran Buenos Aires, que presentan distintas realidades. Pero en la semana, y más allá de las declaraciones cruzadas, desde la administración bonaerense avisaron que el plan de Kicillof también pasaba por empezar a abrir la cuarentena (si es que la cuarentena estricta daba sus resultados).

El parte oficial del pasado domingo pareciera confirmar la tendencia. Rodríguez Larreta y el gobernador buscarán desde esta mañana empezar a ponerse de acuerdo en los trazos generales de la salida del aislamiento en el A.M.B.A., una maratón de reuniones y discusiones que por momentos suelen empantanarse.

Giselle Tkaczuk

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