La batalla cultural: La trampa del “es lo que hay”

Quienes se conforman con la mediocridad tienen los días contados, quienes se acomodan a la circunstancia tienen las horas contadas y quienes renunciaron a la mirada crítica de la realidad que padecemos, tienen los minutos contados. Lo expreso a nivel intelectual y espiritual…

Sobrevivir no es vivir, aunque las minorías en el actual gobierno agachan la cabeza como los perritos del taxi, del otro lado ellos van por todo. Entiendan: La orden K es cortar cabezas, tanto las erguidas como las doblegadas.

Es incomprensible que el Poder Judicial no actúe en defensa propia. ¿No tienen el menor instinto de supervivencia? No comprenden que después de vaciar de contenido su tarea, simplemente se los dejará inactivos. Sin pudor, se conforman con cobrar todos los meses y que nadie investigue si fue ilícito el incremento de sus patrimonios. Las excepciones confirman la regla en un país marcado a fuego por la muerte y el dolor, cuyo actual gobierno insiste en la imaginativa tarea de reinventar el pasado y despreciar toda oportunidad de crecer, evolucionar. Zaffaroni, en esa época nefasta, negó los hábeas corpus que solicitaban familiares de detenidos ilegales y desaparecidos una y otra vez, y otra, y otra… y esa traición a los derechos de ciudadanos argentinos quedó impune.

Tal vez ese sea el origen de la execrable soberbia de algunos jueces, agarrados del cogote como gallináceos, pero luciendo anillos de emperador.

Los diputados y senadores que terminan su período en octubre de 2021 creen que el tiempo juega a su favor si se quedan quietitos, cada uno en su lugar para ser la única opción, bajo el lema “es lo que hay” dan muestra de una mediocridad total, salvo las excepciones que se cuentan con los dedos de una mano o de un muñón.

No entienden que ya no tienen más voto cautivo. No entienden las marchas, porque se rehúsan a convocarlas y luego se suman con fotógrafo incluido en su columna de militantes.

La paradoja de la representación

El pueblo, según se nos enseñó, no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes, pero hace tiempo que los representantes hacen oídos sordos cuando los representados les estamos diciendo que no nos están representando.

Del lado del oficialismo, hacen exactamente lo contrario a lo prometido en campaña, lo contrario a la lógica y lo contrario a las leyes. Impunemente roban en las compras de insumos, ostentan el desacato a los propios DNU que dictan y realizan payasescas actuaciones sin gracia y con desgracia para «todes«. Eso reparten por doquier.

Nos han convertido en un país de pobres limosneros sin salud ni educación.

Del lado de enfrente, los partidos de la presunta oposición están enfrascados en su propio ego y en debilitar su pensamiento en un sedentarismo patético. Aunque ya no da para más, en zooms se los hemos dejado en claro, en la calle se lo hemos demostrado.

Los cambiemitas siguen creyendo que somos votantes cautivos, eternos voluntarios y tristes fiscales durante una jornada electoral de 10 horas-reloj que irá al Correo manejado por La Cámpora, para perpetrarlos en su eterno conchabo de sábana donde se anotan los portadores de apellido, los señalados a dedo y los aportantes que entran por la ventana porque pagan la campaña.

Aprendamos a repensar

Los educadores se comportan como empleadores y empleados, lo cual somete a los de abajo y empodera aún más a los de arriba, en una relación desequilibrada, a pesar de que proclaman ser, junto con los padres, una comunidad educativa.

A toda velocidad se hizo una adaptación para prestar un servicio limitado y se dijo “es lo que hay”, cuando en realidad lo que tenemos entre manos es la enorme oportunidad de repensar el sistema para implementar mejoras que hace muchos años son reclamadas por padres y alumnos.

Los docentes (exceptuando a gremialistas y adoctrinadores) pueden diseñar nuevas estrategias de enseñanza en aulas abiertas, interactivas, conectadas con los estudios superiores, los oficios, la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Podríamos incorporar la orientación vocacional para que cada estudiante elabore un proyecto de vida y tenga entre sus manos la información que pueda abrirle puertas al mundo de los estudios y los trabajos.

Aunque nuestra historia es desalentadora (Perón fomentó el ingreso de nazis a Argentina y los ayudó a tener identidades falsas, uno de ellos, el genocida Priebke, bajo otro nombre era director de un colegio… ). Pensemos hacia adelante y soñemos con un futuro mejor, no dejemos de exigir nuestros derechos porque de esa manera los ejercemos.

El ejemplo de Campo+Ciudad

La gente de campo sintió que se los desmerece bajo la mirada infantil y edulcorada de su modo de vida y de trabajo. La gente de la ciudad sintió que se los desmerece bajo el látigo y la billetera. Al unirse, dejan atrás el sistema partidario, el “es lo que hay” cayó bajo el “somos lo que hacemos”.

Resultó en principio, sorpresivo, porque no se someten al sistema de representación político partidaria y sus referentes se reconocen bajo la bandera argentina y los principios de la República que somos. De este modo y con la Constitución Nacional en la mano, al no parcializar ni agrietarse, nos incluyen. Por eso nos representan.

Declaración de principios de Campo + Ciudad
Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

Deja un comentario