La DAIA repudió las agresiones a Baby Etchecopar

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (la DAIA) expresó su enérgico repudio a las agresiones antisemitas que sufrió el periodista Baby Etchecopar, quien fuera tildado de “lacra” y “sionista” en unas pintadas realizadas en los afiches que promocionan su programa de radio en la vía pública.

“Agravios como el ocurrido constituyen una grave muestra de intolerancia a la libertad de expresión y una manifestación clara de la judeofobia presente en parte de nuestra sociedad, mereciendo la condena de todos aquellos que trabajamos por la construcción de una sociedad plural e igualitaria”, afirmó la DAIA en un comunicado firmado por su presidente, Jorge Knoblovits, y su secretario general, Alejandro Zuchowicki.

No se trata del primer embate sufrido en los últimos tiempos por el conductor que se desempeña tanto en radio Rivadavia como en el canal A24. En ese sentido, Miriam Lewin, la Defensora del Público de la Comunicación Audiovisual, lo agredió públicamente, lo calificó como “anacrónico” e hizo un repudiable llamado a que no sea escuchado por la sociedad.

Pese a su posición de funcionaria, Lewin no dudó en fomentar una suerte de censura previa contra Etchecopar. “El caso de Baby es anacrónico, y apuntamos a que no sea escuchado en la sociedad. Por eso hablamos de cambio cultural”, prometió la funcionaria kirchnerista en diálogo con Radio con Vos.

Las declaraciones de Lewin generaron un fuerte rechazo en varios sectores y varios periodistas defendieron el trabajo de Baby. Uno de ellos fue Luis Novaresio, quien pidió la renuncia de Lewin: “Es grave que una funcionaria del Estado proponga que no se escuche a una persona. Eso se llama, acá y en Mozambique, censura previa”.

“Que una funcionaria en nombre de nosotros diga que va a promover una campaña para que no se escuche a Baby, a Gustavo Sylvestre o a quien se le ocurra, eso se llama censura previa, eso es causal de renuncia”, sostuvo el periodista y añadió: “En un país democrático, Miriam Lewin no puede seguir en el cargo”.

Pero el propio Etchecopar no se quedó callado ante la acusación de Lewin y le contestó con un duro editorial: “Durante diez años me han roto teatros, me han perseguido, no importa. De lo que sí importa, le voy a hablar a usted, señora Miriam Lewin. Usted dijo algo terrible y se le cayó una sota. Dijo que había que apuntar a que nadie me escuche en la Argentina”.

“Me causa estupor que usted se enganche en esto. Porque si con esa predisposición va a manejar el conchabo ese que le dieron, estamos perdidos todos los que no pensamos como usted. Señora Miriam Lewin, ¿cómo va a hacer usted para que no me escuchen? ¿Me va a desaparecer? ¿Le va a sacar los televisores y las radios a la gente?”, cerró Baby, visiblemente molesto.

La semana pasada, el periodista había denunciado que hackearon los servidores de internet a partir de los que se iba a transmitir un show en vivo que Etchecopar iba a realizar para 15 mil personas. Finalmente el espectáculo se pudo realizar a través de otra plataforma.

El conductor de radio y tv explicó que el show “se trata, justamente, de la libertad de expresión y de los 70 años de peronismo en la Argentina”.

De nombre “Baby Presidente”, el espectáculo iba a ser emitido de manera online y por única vez el viernes pasado, sin embargo, “en el momento de salir al aire me avisaron que habían hackeado los tres servidores” de Plateanet, la empresa que organizó el evento.

“Se vendió muchísimo… había más de 15 mil entradas vendidas, y se ve que eso los asustó. Vamos a salir igual, desde una plataforma externa que está en Estados Unidos. La empresa se encargó de organizar todo de nuevo”, detalló Baby.

Con el objetivo de difundir lo que había sucedido, Etchecopar subió un video a las redes sociales en el que habló del hackeo e informó a sus espectadores que el show iba a ser transmitido de todas formas, aunque un poco más tarde.

En tanto, mientras todo esto ocurría, el hashtag #BabyPresidente se convirtió en trending topic en la Argentina y cientos de usuarios salieron a apoyar al conductor radial, mientras que en la misma red social Plateanet pidió “disculpas por los inconvenientes”.

La DAIA respaldó la solicitada de los medios

El domingo 5 de julio, los principales medios de la Argentina publicaron una solicitada en defensa de la libertad de expresión haciendo referencia a este tipo de ataques: “Los abajo firmantes rechazamos enfáticamente las campañas de difamación pública y presiones contra periodistas profesionales desatadas en las últimas semanas desde algunos sectores del poder político, incluyendo a quienes tienen funciones de la más alta responsabilidad institucional”, comenzaba.

Y concluía: “Todo ciudadano tiene derecho a cuestionar una nota o la opinión de un periodista, pero cuando se recurre al escrache con acusaciones infundadas de espionaje ilegal, insultos y ataques personales se cruza una frontera peligrosa para el ejercicio de la libertad de expresión y la convivencia democrática. Los ataques públicos y las intimidaciones recientes contra periodistas, así como las acciones de espionaje y otros abusos del poder político, preocupan y merecen una reflexión para recrear un escenario de tolerancia. La estigmatización, sobre todo cuando cuenta con impulso desde el Estado, condiciona el papel de la prensa, intenta generar miedo y promueve la autocensura. La pluralidad de ideas y voces y la tolerancia con el que piensa distinto son claves de la democracia que reconquistamos en 1983″.

Giselle Tkaczuk

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