La espada que atraviesa las ideas

Se debatió el proyecto de Ley de interrupción del Embarazo.

Es difícil hablar del tema, como imposible no hacerlo.

Difícil, porque desde que se habló de esta Ley hubo grupos de un bando y de otro, muy enfrentados.

Parece ser que el aborto es solo extraer un feto en formación por la entrepierna de una mujer y listo.

Mujeres que creen poder engendrar solas sin responsabilidad masculina y definir el futuro de ese embarazo, solas, quitando al hombre, con su demanda toda responsabilidad. Que poco feministas, ¿no? Engrandecen el patriarcado al que tanto desprecian.

Defiendo las Dos Vidas / Defiendo la libertad del vientre… Y dale que va…

Se ha deformado tanto el debate que terminó dejando de ser, y ya no es político, no es legal y ni siquiera es religioso.

No es político, porque su agite parlamentario y social se manejó desde los grupos sociales, enfrentados, que parecían estar en un ringside donde todo vale, menos la causa final.

Si el proyecto tuviera base política primarían conceptos éticos, sociológicos y de psicología social, estudios profundos de grupos y estructuras sociales que integran el vasto Estado Nacional. Si fuera un estudio político serio, tendría una amplia investigación sobre la situación social de la maternidad en la Argentina, de la niñez y de la adolescencia. Cuestión que a nadie, aparentemente, le importó.

Si se hiciera POLÍTICA en el concepto amplio de la misma, se estaría tratando de solucionar temas tan duros como la maternidad infantil, la falta de educación sexual y tantos temas más que hacen a la Salud pública y a la educación sexual y la educación pública.

No está contemplado lo LEGAL, porque contamos con leyes y normas que derivan de nuestra Constitución Nacional, con formas de proceder ante el planteo del Aborto.

RELIGIOSO sería si hubiera un diálogo interreligioso de donde emanara una propuesta conciliadora, humanista y de reencuentro social no imperativa pero que fuera tomada en cuenta como representativa de la mayoría de la población.

El debate social

Se mezclan conceptos generales con historias personales, se fanatizan colores, con grupos, dividiendo la opinión… Han convertido un debate social, que debería ser AMPLIO en una simple pelea de ring, donde los que forman parte apuestan a su sector y los que no, esperan para ver para quien jugar. Esto, último, dicho para muchos referentes de todos los partidos políticos, a los que no se les conoce la voz y mucho menos se sabe cómo piensan.

Nadie… ni quienes armaron esta propuesta, ni los que la llevaron al Congreso… ¿No se han puesto a pensar, no hablemos de investigar, ni siquiera se les ocurre que hay un problema social con largas raíces culturales de abandono y deshumanización que analizar? ¿O sólo ven una mujer a la que le pueden dar un supuesto derecho con sólo abrir las piernas?

El panorama social es desolador

Socialmente tenemos:

  • Embarazos no deseados.
  • Niños no queridos, que están en la calle.
  • Muchas parejas que quieren adoptar y no pueden, porque la ley de adopción es DESASTROSA.
  • Hay muchas mujeres que arriesgan la vida, en un aborto clandestino, para no tener hijos que no pidieron (sea por violaciones o no).
  • Hay niños nacidos, que forman parte de una cadena de hermanos o medio hermanos, para mantener a sus padres, sumiendo a mujeres en la descalcificación por la cual nacen niños enfermos, débiles y desnutridos.
  • Mujeres que como espectros, andan en la vida, desdentadas, con 25 años, llenas de niños y que son socialmente inservibles, porque su desnutrición heredada, es parte de un sistema que las desconoce.

¿Qué se trató en el Senado de la Nación?

¿Alguien se ha puesto a pensar en la cantidad de mujeres violadas cuyos violadores siguen sueltos provocando más y más dolor, haciendo más y más hijos por allí? ¿Por qué hay un sistema Judicial que no lo registra, por lo tanto no lo controla, juzga y encierra? Esas mujeres NO son verdes ni celestes, ni siquiera deben saber qué están discutiendo en nombre de ellas, porque NADIE se interesó por su situación.

En el interior profundo hay un promedio importante de niños nacidos de madres desnutridas, que son chicos con discapacidad, que nacen con problemas serios de huesos y neurológicos, con discapacidades motrices. No están contempladas esas madres en el Proyecto de Ley que se trató en el Congreso.

Puedo decir que en las grandes ciudades también se dan estos problemas, pero el tema es otro, habiendo tanta drogadicción, los niños nacen adictos, mientras las madres no pueden alimentarlos, porque ni pueden pensar. Los sistemas de asistencia social no llegan, porque no tienen soluciones que ofrecer. La pobreza y la desnutrición van de la mano a buscar asistencialismo, que no hay, porque NO ALCANZA, PERO EXISTE.

También están los embarazos de clase media y media alta, de los que se conoce menos, pero que igual existen… y ellos sí buscan centros de atención clandestinos para hacerse un aborto.

Podemos decir que el aborto se practica desde que tenemos memoria…

Lo que no hay y nunca hubo en nuestro país es cultura de protección social a los que más necesitan, los jóvenes que no están preparados para tener hijos y los ignorantes que se reproducen instintivamente.

Unos resultan una carga social y los otros, los otros, también.

El proyecto

Limitado en su fin, el proyecto sólo atiende la necesidad de las mujeres que se acercan a buscar ayuda.

Las que están en la duda, pueden ser ayudadas por el Estado todopoderoso a continuar y finalizar su embarazo, costando a la sociedad toda un plan por 3 años para sostener al niño, para que luego se adhiera a la AUH que ya tienen y dale que va.

Mientras las que deciden no tenerlo tienen todo el respaldo y contención social y económica.

Eso es en las ciudades… Allá lejos o no tan lejos, allá donde están las mujeres desnutridas, descalcificadas, ignorantes de las leyes, en las que NADIE piensa y que ni saben que existen, la vida fluye.

Este Estado de Derecho es el que NO CORRESPONDE TENER.

Esta sociedad hipócrita que anda con pañuelos anudados a sus muñecas, de uno u otro color es lo que no quiero tener.

Estos Senadores y Diputados que legislan sin saber lo que pasa a su alrededor, es lo que NO NOS HACE BIEN.

He visto fotos de puños levantados pidiendo por uno u otro color, como si fuera un campeonato de fútbol.

¿Sabrán las dueñas de estos puños, que hay una mujer argentina, en el país profundo, que no sabe de derechos y casi te diría, que tampoco sabe que es mujer?

Nilda D'Aloia
Lic. en Ciencias Políticas de la Universidad Católica de Córdoba

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