La Justicia es un servicio esencial y debe restablecerse

Ya ha pasado un tiempo contundente desde la sanción del Dto. 297/20 que entrara en vigor el día 20 de marzo del 2020, y que impusiera en la República Argentina el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio.

Desde aquel entonces, la Justicia se encuentra en una eterna “Feria Inhábil” sometiendo a toda la población al desamparo de toda posibilidad de arbitrio de justicia en sus causas personales.

El día 16 de marzo, realicé una nota en el presente portal, titulada “Una crítica al Poder Judicial en tiempos de coronavirus” donde manifesté la imprudencia del Poder Judicial, de no haber avanzado diligentemente en el Expediente 100% digital para evitar el cese de justicia ante situaciones como las que nos adolece en la actualidad.

El día 14 de abril del 2020, también se ha comunicado bajo la nota titulada “La Justicia Nacional da un paso más para llegar al expediente 100% digital” que la Corte Suprema Nacional de Justicia había avanzado un paso más, a través de la Acordada 12/20, que promovía los sorteos remotos de las demandas, hacia el expediente 100% digital.

Sin embargo, este paso, no es más que el decoro propio de hacer algo cuando la situación apremia.

Los Colegios de Abogados de las distintas jurisdicciones brillaron por su ausencia, demostrando fácticamente que en la realidad no brindan sostén protectorio alguno a sus abogados aportantes.

La Caja Previsional de Abogados de la provincia de Buenos Aires, no solo que brilló por su ausencia, sino que además en un principio fue un impedimento para los abogados monotributistas categoría A y B no aportantes del componente previsional del SUSS, pudieran acceder al Ingreso Familiar de Emergencia.

No se entiende aun, como un régimen tan abusivo y confiscatorio como el de la Caja de Abogado, no ha sido derogado o al menos constituido en un sistema

previsional optativo para los abogados que ejercen en la provincia de Buenos Aires. Esta Caja de Abogados, no ha siquiera desembolsado un peso, de sus ampulosas arcas para auxilio de sus afiliados. Lo que sí hizo, fue disfrazar su “solidaridad” con el acceso a un crédito, con su respectiva tasa de interés. En este contexto se desnudaron muchas situaciones que dieron un baño de realidad a ciertas instituciones:

La falta de poder o influencia de los Colegios de Abogados de todo el país.

La inutilidad y mezquindad de la Caja Previsional de Abogados de la Provincia de Buenos Aires.

La incapacidad o falta de decisión del Poder Judicial de adaptarse a los desafíos del Siglo XXI.

Estos abogados, que se han visto privados de ejercer su profesión liberal, tampoco han recibido a la fecha descuento proporcional alguno del pago de su matrícula profesional mientras que los trabajadores de todo el país, a los cuales los abogados les garantizan la operatividad de sus derechos, gozan de licencias pagas y los beneficios justos establecidos por el Poder Ejecutivo.

Así de caldeado está el ánimo el ánimo en los operadores de Justicia. Por su parte a esto se suma el malestar de muchos abogados por el incorrecto discurso del representante sindical Julio Piumato, quien contra todo efecto de la realidad sostiene que la Justicia funciona en “modo pandemia”. Lo que en términos reales es admitir que la Justicia no funciona.

Ni hablar de loa abogados mediáticos, que, sin intensión de dar nombres por el simple decoro de ser pares, afirman deliberadamente en los medios que la Justicia si funciona, (Claramente a ellos de forma discrecional, los jueces no quieren vilipendios con mediáticos) trayéndole el problema con clientes que tocan la puerta disgustados por el freno de sus causas a los letrados del día a día, los que caminan esforzados los pasillos de tribunales y hoy se ven impedidos de trabajar.

Cuando era joven, soñaba con ser abogado por lo importante que implica el rol de la justicia para una sociedad.

Señores, ¡Hay que decirlo!, se le ha faltado el respeto al decoro de los abogados. Nos han menospreciado y despojado de nuestra esencialidad.

Ciertamente es más fácil cerrar todo que adaptar sanitariamente el funcionamiento de la Justicia. Todo no puede pasar por plata, ¡inviertan!

La Justicia es un servicio esencial y no puede estar funcionando a criterio de cada juez.

Hace falta una bajada de línea general, que baje coherencia y una forma homogénea de actuar. Las discrecionalidades de los jueces en cada caso, aunque bien intencionadas, a la larga implica una injusticia.

En suma, desde el año 2007 en que se celebró la Conferencia Nacional de Jueces, la Justicia ha tomado un compromiso de arbitrar los medios hacia su “modernización”. Es hora que ese compromiso se materialice en actos tendientes a ir cumpliendo la meta, no dar pasitos.

No cabe duda alguna, para la sociedad ni para los abogados de que la Justicia es un servicio esencial, solo falta que la Corte Suprema de Justicia y el Sr. Julio Piumato se vayan enterando y trabajen verdaderamente para beneficio social y no el beneficio de su comodidad.

Sergio Rodríguez
Abogado, especialista en Relaciones Individuales del Trabajo, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Docente universitario y escritor doctrinal de varias editoriales jurídicas del país. Se desempeña como abogado en el Estudio Jurídico Leguizamon-Rodríguez.

2 Comentarios

  1. Hola. No esta trabajando de ninguna forma la justicia y abogados en el pais? soy de Mza y quede frenada con mi caso que me estafaron y violencia de genero psicologica y emocional que lleva mi abogada, ahora tocaba pedir audiencia, necesito urgente seguir con todo eso. Gracias.

  2. La Justicia esta en una suerte de Feria Inhabil, y el funcionamiento es discrecional segun cada jurisdicción.

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