La secuencia de la obsecuencia

Allá por mediados de 2019 y de PASO cañazo, llegó la hora de la lucha libre por la presidencia y todos los personajes vistieron sus mejores atuendos.

La Viudita Misteriosa se subió al ring y Macrín Karadagian quedó desencantado. “Ella no merece protagonismo”, pensó, y buscó a El Ejecutivo, desarmando Alternativa Federal y enviando a Humoman derecho a los brazos de la viudita.

La viudita y Mercenario Joe

Sorprendida por la patada voladora de El Ejecutivo Pichetto, desde el ringside la viudita miró al costado, como pidiendo ayuda porque varios jueces la estaban buscando, y encontró a Dylan, con quien le gustaba jugar.

Al son de su canción de presentación, “no te quiere ni tu padre ni tu madre”, Mercenario Joe Albert reclamó la paternidad de Dylan y a la mujer se le prendió la lamparita: “Este me salva. Le regalo la changa y me acomodo a legislar a mi antojo. Mi tema no es Ejecutivo, es Judicial, me voy al Legislativo y que se hagan agua los helados”, especuló.
Y así nació la dupla ganadora de la temporada. Ego Feroz y su alter eguito, Alberto de Costa Pobre.

Poco duró la luna de miel y tras varios meses de frustración, en los cuales el Mercenario no logró entongar al árbitro William Boo y las causas siguieron su curso, Ego Feroz, que permanecía en silencio, comenzó a mostrar fruición epistolar.

Todas las patadas empujan p’alante”, caviló, cabizbajo, el Mercenario Barato, mientras Dylan ya no aceptaba paseos y su amigovia no le dedicaba ni un momento, agobiada entre vestuarista, peluquera, fotógrafo, chorros de agua y cajas de cartón.

Volveré con la frente marchita, cantando la marchita”, farfulló, mientras con una mano abrazaba a La Momia Moyano y con la otra aseguraba la billetera.

El Hombre de la Barra de Hielo se interpuso entre la viudita y el Puchas, dejando congelada la relación. Ni un llamadito, ni un guasáp, nada che. Ego Feroz le había escrito una carta, pero como todo lo que maneja La Cámpora, el correo anda de mal en peor y la misiva tardó en detonar.

Mientras, Macrín copiaba el método K de nombrar gente a dedo, no importa si no pertenecen al partido, si no están afiliados, si nunca abrieron una sombrilla ni inflaron un globo, ni repartieron un volante con la sonrisa de Macrín con camisa celeste y fondo vegetal. Lo único que se mide es el rating, lo que importa es el carisma en Titanes en el Ring.

Y alegre, triste y enojado comentaba la pelea de ocasión para la platea propia, tratando de gustar a los de enfrente, esos del otro lado de la grieta.

Pero el eclipse le mostró que no todo sigue igual. El enorme globo amarillo quedó en sombras, como el país.

Ante el dedo del Gato y la pata de la Pato, algunos dirigidos se resistieron y un luchador de su semillero, el Porteño, le paró el carro plantándole su trayectoria.

Soy yo, Larreta La Momia Negra, tengo los mejores movimientos retorcidos y me la banco”, gritó desde el cuadrilátero combatiendo a Pepino el Payaso Ruludo, que le sacaba la billetera mientras Mercenario Joe lo alentaba desde el rincón.

Justicia para CABA, devolveme la billetera” alegaba La Momia Negra, porque entre Pepino y Joe seguían conspirando para dejarlo seco. El zarpado William Boo no paraba la pelea…

La Momia Negra, rodeada, reclamaba justicia, se contorsionaba astutamente, pero al sumarse al ring el Caballero Rojo Bonaerense, el Mercenario Joe, desde el banquito gritaba “Ta lenta la Opulenta, la despojo para regalar polenta”.

Y como éramos pocos…

Desde la lejana Rusia llegó Míster Moto, con la carrocería de su Sputnik llena de carteles, uno afirmando “Putin Putin qué grande sos”, otro “Subite, Mamushka” y en lugar de la patente, un cartelito que dice “Yo no me vacuno, ¿y vos?”.

Entonces, sólo entonces Mercenario y Viudita se dan cuenta que no habrá rublos viajando en cometa…

Mientras, Macrín Karadagian asume que La Momia Negra Porteña tiene el Ejecutivo más cool y power, así que es por ahí. Volaron los halcones y las palomas, viva la Dedocracia y la grieta, y todos se juntan mientras repiten por lo bajo un temido y deseado mantra:

Los Republicanos, Unidos, jamás serán vencidos…

La viudita, prolija armadora de listas a dedo, piensa en 2021. Alverso no piensa en nada, es el famoso Funcionario Que No Funciona y para qué pensar en algo si ella lo desdice.
La secuencia de la obsecuencia está completa, por lo cual no es de extrañar que ningún K quiera desempolvar el cuadrilátero para que pasen las PASO. Los que tienen la banca hasta 2021 creen que para renovar el lugar en la sábana tienen que quedarse quietitos y pedir que no los llamen al ring, al menos mientras William Boo siga impune y nadie le cuestione sus polémicos arbitrajes.

Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

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