Maduro aceptó hablar con Donald Trump

Nicolás Maduro sostuvo este lunes que estaría dispuesto a reunirse con Donald Trump, horas después de que el presidente de Estados Unidos manifestara en una entrevista su disposición a encontrarse cara a cara con el dictador venezolano.

“En el momento que sea necesario estoy dispuesto a conversar respetuosamente con el presidente Donald Trump”, señaló Maduro, en diálogo con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

El dictador recordó su encuentro con el ex vicepresidente estadounidense, Joe Biden, en enero del 2015 durante la ceremonia de investidura de Dilma Rousseff en Brasilia. “Así como yo me reuní con Biden y conversamos largamente y de manera respetuosa, cosa que quedó registrada en su momento (…) De la misma manera que hablé con Biden, podría hablar con Trump”, agregó el dictador chavista.

En un artículo publicado por el portal Axios, el presidente de Estados Unidos no descartó reunirse con Maduro. “Podría pensarlo (…) A Maduro le gustaría reunirse. Y nunca me opongo a las reuniones”, dijo Trump, según la web.

“Siempre digo que se pierde muy poco con las reuniones. Pero hasta ahora, las he rechazado”, agregó, refiriéndose a un encuentro con Maduro, acusado por el Departamento de Justicia de narcoterrorismo y con una recompensa de USD 15 millones por informaciones que faciliten su captura.

Sin embargo, este lunes por la mañana, a través de su cuenta de Twitter, Trump aclaró que una eventual reunión con Maduro tendría como único objetivo discutir una salida del líder chavista del poder en Venezuela. “Solo me reuniría con Maduro para discutir una cosa: una salida pacífica del poder!”, escribió en la red social.

El mandatario norteamericano destacó que siempre ha estado “en contra del socialismo y con el pueblo de Venezuela”, y que su gobierno se mantiene “del lado de la libertad y contra el régimen opresivo de Maduro”.

Luego, la Casa Blanca ratificó el apoyo y reconocimiento de Estados Unidos a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Durante una rueda de prensa, Kayleigh McEnany, vocera de la Casa Blanca, fue consultada sobre por qué Trump perdió la confianza en Guaidó. “No ha perdido la confianza en absoluto. En su tuit de esta mañana dice: ‘Estamos con el pueblo venezolano y su lucha por la libertad’”.

Asimismo, McEnany remarcó que Trump ha sido muy duro “con Maduro al reconocer a Guaidó” y apuntó contra la administración del ex presidente Barack Obama y su vice Joe Biden, quien será rival de Trump en las próximas elecciones de noviembre.

“Cuando comparas con la administración de Obama-Biden, tienes a un ex vicepresidente Joe Biden que se reunió con el dictador venezolano Nicolás Maduro y bromeó con su cabello. ‘Si tuviera tu cabello sería presidente de los Estados Unidos’, dijo el ex vicepresidente”.

La vocera de la Casa Blanca también sostuvo que “el Departamento de Estado de Obama ayudó a estabilizar el régimen de Maduro bloqueando las sanciones” contra la dictadura chavista.

“Así que cuando comparas las acciones de este presidente, nosotros nos opusimos al socialismo y estamos del lado de la libertad”, subrayó.

En febrero, Trump recibió con honores en la Casa Blanca a Guaidó, que dos días antes había acudido como invitado al discurso anual del mandatario sobre el estado de la Unión en el Capitolio, durante el cual recibió una ovación de pie tanto de los republicanos como de los demócratas. En ese momento, Trump prometió “aplastar” la “tiranía” de Maduro.

Estados Unidos afirma que Maduro permite actuar a grupos terroristas para mantenerse en el Gobierno

El Departamento de Estado norteamericano denunció que el dictador Nicolás Maduro permite que operen grupos terroristas en Venezuela para mantenerse en el poder. En un informe sobre terrorismo, EEUU afirmó que el chavismo creó un ambiente propicio para que actúen “los disidentes de las FARC, el ELN y Hezbollah”.

El documento señala que Maduro y sus socios, a través de actividades criminales, ayudan a mantener su control ilegítimo del poder, “fomentando un ambiente permisivo para grupos terroristas conocidos, incluidos los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de origen colombiano; y simpatizantes de Hezbollah”.

“Lazos financieros entre las FARC, el ELN y los grupos paramilitares venezolanos facilitan la corrupción pública y los esquemas de corrupción del régimen que incluyen a miembros de las Fuerzas Armadas”, destacó el informe.

El Departamento de Estado afirmó también que son preocupantes los informes que señalan la existencia de cooperación entre las disidencias de las FARC y el ELN en las áreas de control de carreteras y fronteras, en la distribución subsidiada de alimentos, en el reclutamiento y desplazamiento forzado de comunidades indígenas vulnerables y en el tráfico de narcóticos y oro ilegales.

Según los medios locales e internacionales, continúa el informe, el ELN estuvo presente en 12 de los 24 estados de Venezuela (con especial fortaleza en los estados de Anzoátegui, Amazonas, Apure, Bolívar, Zulia y Táchira).

“La presencia del ELN se ha expandido más allá de su base histórica en la zona fronteriza con Colombia. Los medios informan un papel cada vez más importante para el ELN en la distribución de alimentos subsidiados por el régimen, el contrabando (gas, productos básicos, carne), la extorsión y la minería ilegal”, enfatizó.

Luego destacó que el presidente interino, Juan Guaidó, “condenó la complicidad de Maduro con el ELN y las disidencias de las FARC”. Además, recordó que la Asamblea Nacional venezolana catalogó oficialmente a las FARC, el ELN, Hamas, Hezbollah e ISIS “como organizaciones terroristas”.

“Guaidó advirtió que Maduro ha perdido el control de las fronteras y el territorio de Venezuela, corriendo el riesgo de convertir a Venezuela en un ‘estado fallido’”, recordó el Departamento de Estado de EEUU.

En otro ítem, se refirió a los incidentes terroristas ocurridos en el 2019 y subrayó que éstos “reflejaron la creciente presencia y control territorial del ELN. Se incrementaron las confrontaciones entre el ELN, otros grupos armados ilegales colombianos y venezolanos y las fuerzas gubernamentales venezolanas”.

Respecto a la aplicación de la ley y la seguridad fronteriza, el informe detalla que “no hubo cambios en la legislación antiterrorista de Venezuela en 2019″.

“El antiguo régimen de Maduro no ha demostrado voluntad política para abordar las preocupaciones sobre terrorismo en Venezuela. La usurpación, por parte del régimen, del sistema judicial y los servicios militares y de seguridad para sus propios fines ilícitos, la corrupción pública desenfrenada y la cooperación con elementos criminales, proporcionaron las condiciones ideales para la actividad ilegal. La mala gestión económica del régimen ha creado graves limitaciones de recursos. El régimen usa regularmente cargos de terrorismo para perseguir a la oposición política y reprimir la disidencia. Ha acusado sin evidencia o debido proceso a Guaidó y a varios diputados de la Asamblea Nacional de ‘terrorismo’”, manifestó el Departamento de Estado.

Luego recordó que en diciembre del año pasado, Estados Unidos sancionó a los directores actuales y anteriores de la agencia de pasaportes de Venezuela (Servicio Administrativo de Identificación, Migración e Inmigración) a la luz de actividades como la venta de pasaportes de la agencia por miles de dólares, incluso a ciudadanos no venezolanos.

“La seguridad fronteriza en los puertos de entrada era vulnerable y susceptible a la corrupción. El cribado biométrico no se realiza en los puertos de entrada venezolanos. No existe un sistema automatizado para recopilar registros API o PNR en vuelos comerciales o para verificar los manifiestos de vuelo con datos de desembarque de pasajeros”, concluyó el informe.

Giselle Tkaczuk

Deja un comentario