Marcha atrás en la estatización de la salud privada argentina

Terminó en el Ministerio de Salud la reunión que arrancó a las 13 con los representantes de los sanatorios y clínicas privadas nucleados en la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA), la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI), la Asociación de Entidades de Medicina Privada (ADEMP), la Federación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales de la provincia de Buenos Aires (FECLIBA), la Confederación Argentina de Clínicas, Sanatarios y Hospitales (Confeclisa) y la Cámara de Entidades Prestadores de Salud (Cepsal), incluyendo las obras sociales sindicales.

Tal como le habían adelantado a los empresarios de la salud informalmente, Ginés González García les confirmó que no habrá DNU para disponer de los recursos hospitalarios del sistema privado, que el Ministerio de Salud seguirá actuando como autoridad sanitaria nacional, pero la distribución se realizará por distrito. Es decir, no habrá centralización nacional, lo que provocaría un fenomenal embudo burocrático a la hora de dar respuesta a las demandas en medio de la emergencia.

Gabriel Barbagallo, de ACAMI, destacó especialmente que “nos sumaron a la mesa de opinión, algo que veníamos pidiendo pero en la primera etapa de la emergencia no había posibilidad de insistir.». «La ocasión nos permitió volver sobre este planteo y esto nos da la posibilidad de colaborar en forma directa”, dijo el médico que además trabaja en las relaciones institucionales de OSDE.

Antes de ingresar al encuentro, uno de los gerentes consultados dijo que “no vimos ninguna vocación en las máximas autoridades del Gobierno de avanzar con un DNU como trascendió en declaraciones de Ginés González García”. La fuente también se mostró comprensiva con la necesidad de coordinación.

“Es lo que estamos haciendo desde el día cero, fue nuestra vocación desde antes de que se declare la pandemia y, de hecho, los primeros casos fueron atendidos en clínicas nuestras”, dijo. Agregó que “tal vez sea necesaria una coordinación mayor y, por supuesto, todos los esfuerzos que sean necesarios los vamos a poner”.

González García había dicho ayer en el informe que presentó ante los miembros de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados que “estoy evaluando la redacción de un DNU, que creo que va a salir de ese modo, para que se pueda declarar de interés público todos los recursos sanitarios. No vamos a discutir la propiedad, que podrá ser estatal o privado, pero creemos que tiene que haber un comportamiento igualitario para cada argentino”.

Cerca del Presidente, sin embargo, nadie pudo confirmar hoy que esa haya sido la posición de Alberto Fernández y no descartan que el Ministro haya hablado anticipadamente, antes de terminar de evaluar el impacto de la medida con el equipo presidencial.

Por cierto, existe una gran tensión en ámbitos oficiales para el momento en que se produzca el pico de los contagios, que podría llegar a fines de abril o principios de mayo. A tales efectos, desde distintos espacios del Frente de Todos vienen acercando nuevas ideas para mostrar un Estado eficiente que de respuesta en esos momentos críticos y todo indicaría que un grupo de legisladores acercó a Salud el modelo irlandés, que por 90 días estatizó el sistema privado de salud hace una semana, haciéndose cargo de los sueldos de médicos, enfermeros, camilleros y personal administrativo de los nosocomios.

Sin embargo, nadie asegura que ese modelo sea practicable en la Argentina y todo indicaría que la decisión que se tome será afinar la coordinación entre el Estado, los estados provinciales y los recursos hospitalarios, públicos y privados, para que la respuesta llegue en tiempo y forma cuando las urgencias lo exijan.

El encuentro entre el Ministro y los privados despejó las dudas y ahora, de lo que se trata, es de afianzar la confianza para que la respuesta sanitaria llegue a todos y a tiempo para el momento en que sea preciso.

Edgardo Marano

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