Nueva batalla legislativa en puerta: Impuesto a las grandes fortunas


Finalmente ingresó al Congreso de la Nación con la firma de varios legisladores oficialistas un proyecto de “aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”. Dicho de otro modo, el gobierno dio el primer paso legislativo para aprobar el llamado impuesto a la riqueza o grandes fortunas. El texto fue redactado por el diputado oficialista Carlos Salomón Heller (Frente de Todos – CABA).

Se puede destacar del texto –Expte. Nº 4534-D-2020– que esta contribución propuesta aplica sólo a personas físicas, no a empresas, con un patrimonio total de 200 millones de pesos o superiores, al 31 de diciembre de 2019. Las alícuotas, que se aplicarían por única vez, irían desde los 2 puntos hasta el 5,25%. El texto establece una tabla con porcentuales ascendentes a medida que se incrementa el patrimonio del contribuyente. Asimismo grava en un 50% más a aquellos bienes que se encuentren en el exterior con respecto a los que estén en el país. Y con respecto a esto, cabe decir que se daría un plazo de gracia de 60 días, desde la entrada en vigencia de la ley, para repatriar los bienes, al menos el 30% del total, y de este modo evitar la alícuota para bienes en el extranjero.

Hay que decir también, que de ser aprobado tal y como está será un “aporte” con fines específicos atento a que el texto marca que lo recaudado se repartirá de la siguiente forma: el 20% a la compra y/o elaboración de equipamiento médico; 20% a subsidios para micro, pequeñas y medianas empresas; otro 20% para las becas Progresar del Ministerio de Educación; 15% irá para aquellos “barrios populares” inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana; y el 25% restante al desarrollo y producción de gas natural mediante la empresa pública Integración Energética Argentina S.A. y la mixta YPF.

Obviamente el principal punto dentro de los fundamentos de esta idea es el trauma económico y financiero que supuso para las arcas públicas la brusca caída de la recaudación por el cese de actividades y en simultáneo el aumento del gasto público producto de la pandemia del Covid-19 y las medidas implementadas para enfrentarla.

Esta idea ya se había hecho pública hace unos meses y entre los principales argumentos técnicos que se escucharon contra la intención del Frente de Todos, estaba la inconstitucionalidad que supondría configurar un doble impuesto al cargar dos veces el patrimonio de las personas físicas, violando un principio tributario fundamental. Tengamos en cuenta que en Argentina ya existe el llamado impuesto a los bienes personales que se superpondría, aunque sea por única vez, con este aporte.

Y aquí hay que hacer una fina observación: El texto en ningún momento utiliza la palabra “impuesto” para describir esta contribución. Incluso se puede decir que en todo momento lo califica como un “aporte solidario”. Y si pensamos que esto no es accidente, de aquí se pueden desprender dos lecturas: La primera es que “al no ser un impuesto” le ayudaría a saltarse ese escollo de la doble imposición; y, como segundo punto, podemos pensar que el intentar definir a esto como algo diferente a “impuesto” le permitiría al oficialismo, por los mismos motivos, aprobar la media sanción de la ley con mayoría simple en la Cámara de Diputados.

Es que en la Cámara Baja, el gobierno tiene números más ajustados que en el Senado y actualmente en el recinto de origen el oficialismo posee 119 diputados propios, pero necesita 129 votos para alcanzar la mayoría especial que requiere la creación y modificación de tributos. Por lo que se vería obligado a buscar lazos con otros bloques. Sin embargo es preciso decir que le bastaría con el apoyo de los 11 miembros que aporta Consenso Federal, la fuerza de Roberto Lavagna, y que seguramente los 2 diputados de la izquierda y la diputada del Movimiento Popular Neuquino adhieran al proyecto. No se sabe que postura tomarán aun los 116 miembros de Cambiemos y 8 legisladores de Unidad Federal Para el Desarrollo.

Otro aspecto más técnico aún que el anterior, es lo propuesto por el segundo párrafo del inciso A del artículo 2, en cuanto hace extensivo el tributo para aquellas personas de nacionalidad argentina que sean residentes en países no cooperantes o de nula tributación, independientemente de que los bienes se encuentren fuera del país, sólo por el hecho de ser argentinos. Esto supone un cambio de paradigma a los tratados y principios internacionales en materia de derecho tributario en tanto a que los estados siempre cobran impuesto sobre actividades o patrimonios que estén totalmente desarrolladas en el país o que de alguna forma se vinculen al mismo, ya sea por su tracto comercial o por la residencia (y no la nacionalidad) de quien los ejecuta.

Debemos decir que esta idea de cobrar un impuesto excepcional frente a la crisis provocada por el coronavirus no es exclusiva de nuestro país. Hasta el momento en España, Italia, Rusia, Suiza, Brasil, Chile y Ecuador se han presentado proyectos en los respectivos parlamentos para reglamentar el cobro de un aporte solidario a las grandes riquezas. Incluso la Unión Europea lo está evaluando a nivel regional.

Sin embargo, es justo decir que de toda la lista mencionada sólo en España, Italia, Rusia y Suiza, ya existe un impuesto sobre los bienes personales al igual que en Argentina. En el resto de los países mencionados no existe actualmente ningún gravamen sobre el patrimonio de los residentes.

Más aún, en América Latina sólo existe impuesto a los bienes personales en Colombia, Uruguay y Argentina, sin embargo el único país de los tres que tiene un proyecto para generar esta supuesta doble imposición es el nuestro. Y también es destacable que el único país en que fue el oficialismo quien presentó el proyecto es Argentina. En Brasil, Chile, Ecuador y Perú, esta idea vino desde la oposición.

En los únicos países del mundo donde se daría una situación similar a la nuestra, con impuesto a los bienes personales sumado al impuesto a la riqueza, serían en Italia, España, Rusia y Suiza. Sin embargo, los últimos dos no son comparables por no aplicarlo de la misma forma en todo su territorio.

Equipo de Seguimiento Legislativo

Politicos.com.ar

Deja un comentario