Perú: El Congreso designó nuevo Presidente

El Congreso de Perú aprobó este lunes una nueva Mesa Directiva liderada por Francisco Sagasti, quien se convertirá de esta forma en presidente interino, luego de la renuncia el domingo del mandatario Manuel Merino.

Sagasti superó con creces el umbral de 60 votos necesario (97 votos a favor, 26 en contra y 0 abstenciones) para alcanzar el cargo de presidente de la Mesa Directiva y por tanto será juramentado este mismo lunes como presidente interino de la República del Perú. Apenas alcanzó el apoyo necesario, sus colegas en el plenario lo aplaudieron.

De esta manera, deberá completar el actual periodo de gobierno, que culmina el 28 de julio de 2021, tras la destitución de Martín Vizcarra hace una semana y de la renuncia de su sucesor Manuel Merino, el domingo. Las elecciones presidenciales y legislativas están previstas para el 11 de abril de 2021.

El Congreso peruano, que el domingo no había logrado aprobar una nueva Junta Directiva para así tener un nuevo presidente, se reunió este lunes para una nueva votación que acabó con el vacío de poder, horas después de aceptar la renuncia de Merino, quien a su vez llegó al poder en reemplazo del destituido Martín Vizcarra y renunció cinco días después en medio de las masivas protestas.

Si bien en un primer momento se presentaron dos nuevas listas multipartidarios con los respectivos candidatos, a última hora el Congreso anunció que se procedió a retirar la lista que encabezaba María Teresa Cabrera (Podemos). De esta manera, se sometió a votación la lista de Francisco Sagasti (Partido Morado). Tras superar los 60 votos necesarios, se convertirá en el sucesor del expresidente Merino, quien renunció al cargo el domingo tras la represión policial contra las manifestaciones del fin de semana, que dejó dos muertos, decenas de heridos, y más de 40 personas desaparecidas.

La lista la completan Mirtha Vásquez (Frente Amplio), Luis Roel (Acción Popular) y Matilde Fernández (Somos Perú) en la primera, segunda y tercera vicepresidencia, respectivamente. Con Sagasti en la presidencia, la congresista del Frente Amplio asumirá la presidencia del Parlamento.

Sagasti acudió como primer vicepresidente en la anterior propuesta fallida que lideraba la legisladora izquierdista Rocío Silva Santisteban, cuya candidatura no prosperó en la sesión del domingo por la noche y sólo consiguió 42 votos afirmativos (lejos de los 60 necesarios), 52 en contra y 25 abstenciones, con rechazos de partidos que habían comprometido su apoyo, varios de ellos participantes de la vacancia de Vizcarra.

El Congreso debía designar a un nuevo presidente que pacificara el país. Es el tercero en menos de una semana, en una nación muy golpeada por la pandemia del coronavirus y la recesión económica, que se sumió en una crisis política tras la destitución de Vizcarra. Sagasti, de hecho, votó en contra de la moción de vacancia que llevó a la salida del expresidente.

El flamante presidente de Perú es una figura de relativo consenso, bien visto tanto por la izquierda y la derecha, y con un perfil que puede ayudar a tranquilizar a una ciudadanía hastiada con los manejos políticos y los intereses subalternos evidenciados por los partidos que impusieron la destitución de Vizcarra y la asunción de Merino.

Mientras tanto, el Tribunal Constitucional peruano anunció que adelanta a este lunes la sesión en la que debatirá la demanda de competencias interpuesta por Vizcarra sobre la vacancia presidencial, programada inicialmente para el miércoles.

La presidenta del Constitucional, Marianella Ledesma, explicó en declaraciones a la prensa que los siete magistrados votarán este lunes si deliberarán sobre el recurso sin escuchar los alegatos orales de los representantes del Gobierno y del Ministerio de Justicia.

La demanda solicita al tribunal que defina el criterio sobre la vacancia presidencial bajo la causal de incapacidad moral permanente, el utilizado para destituir del cargo a Vizcarra.

Vizcarra fue destituido el pasado 9 de noviembre tras la aprobación de una moción de censura en el Congreso y el cargo fue asumido por Merino, pero nada más asumir el cargo comenzaron las protestas que se agravaron hasta que el sábado murieron dos personas y 107 resultaran heridas en las movilizaciones, de las cuales 34 continúan hospitalizadas. Además hay 65 desaparecidos.

Tras los hechos de violencia del fin de semana, Merino fue denunciado penalmente junto a su primer ministro, Ántero Flores-Aráoz, y el ministro del Interior, Gastón Rodríguez, así como a los jefes de la Policía Nacional por los delitos de homicidio calificado, abuso de autoridad y lesiones. La fiscal general, Zoraida Ávalos, anunció este lunes la apertura de una investigación preliminar.

La denuncia “por graves violaciones a los derechos humanos” fue presentada ante la fiscal general de Perú, Zoraida Ávalos, después de que dos jóvenes murieran y más de cien de personas fueran heridas durante las protestas que tuvieron lugar la última semana en Lima contra el gobierno de Merino.

En el documento, presentado por ocho organizaciones de derechos humanos, se incluye al director general de la Policía Nacional, Orlando Velasco, y al jefe de la región policial Lima, Jorge Cayas, ya que la policía reprimió duramente las multitudinarias protestas que comenzaron el pasado miércoles en Lima.

La denuncia indica que, además de la represión a los manifestantes, los agentes antidisturbios también atacaron a los miembros de la prensa con impactos directos al cuerpo de bombas lacrimógenas y perdigones.

Agrega que tras la muerte de los estudiantes universitarios Jack Pintado, de 22 años, e Inti Sotelo, de 24 años, el general Cayas declaró que el empleo de perdigones era un “hecho aislado”.

Los organismos solicitaron, por ese motivo, que se inicie una investigación penal a los comprendidos en la denuncia, ya que también hay numerosas personas heridas y mujeres que fueron agredidas sexualmente tras ser detenidas.

¿Quién es el nuevo Presidente de Perú?

Después de varios idas y vueltas, este lunes el Congreso de Perú aprobó la candidatura de Francisco Sagasti, quien se convirtió en el tercer presidente del país en una semana tras la destitución de Martín Vizcarra, y la renuncia de Manuel Merino.

El ingeniero industrial, investigador y autor, de 76 años, se desempeñó como congresista de la República desde marzo de este año para el período 2020-2021.

En sus comienzos desarrolló varios cargos en el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada tras el golpe de Estado de 1968. En esa época supo ser asesor del ministro de Industria, el contralmirante Alberto Jiménez de Lucio. Asimismo, colaboró en asuntos de industrialización y tecnología, y asesoró al Consejo de Investigación Nacional.

De 1985 a 1987 fue asesor del entonces ministro de Relaciones Exteriores, Allan Wagner Tizón, durante el gobierno de Alan García. Luego, entre 1988 y 1989, se desempeñó como presidente del Comité Consultor de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de las Naciones Unidas.

En su larga trayectoria también fue alto ejecutivo del Banco Mundial, donde ejerció como jefe de la División de Planeamiento Estratégico entre 1987 y 1990. Luego, de 1990 a 1992, pasó a desempeñarse como asesor principal de los Departamentos de Evaluación de Políticas y de Relaciones Externas del organismo internacional.

Sagasti también ejerció como profesor en la Universidad del Pacífico y en la Pontificia Universidad Católica del Perú, entre otras casas de estudio.

En 1996 fue secuestrado por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, en el marco de la toma de la residencia del embajador de Perú. Después de un par de días en cautiverio fue liberado y regresó a Costa Rica, donde se encontraba viviendo.

Sagasti escribió más de diez libros sobre política, economía, desarrollo y tecnología, entre otros temas.

El ahora mandatario interino había ocupado el lugar de primer vicepresidente en la anterior propuesta presidencial fallida que lideraba la legisladora izquierdista Rocío Silva Santisteban, cuya candidatura no prosperó en la sesión del domingo por la noche al conseguir sólo 42 votos afirmativos (lejos de los 60 necesarios), 52 en contra y 25 abstenciones, con rechazos de partidos que habían comprometido su apoyo, varios de ellos participantes de la vacancia de Vizcarra.

Si bien en un primer momento se presentaron dos listas multipartidarias, a última hora el Congreso anunció que se procedió a retirar la encabezada por María Teresa Cabrera (Podemos). De esta manera, el camino quedó allanado para que Francisco Sagasti se convierta en presidente de la República.

El dirigente del Partido Morado llega al poder en medio de una de las peores crisis políticas de la historia de Perú. Vizcarra fue destituido el pasado 9 de noviembre tras la aprobación de una moción de censura en el Congreso y el cargo fue asumido por Merino, pero nada más asumir el cargo comenzaron las protestas que se agravaron hasta que el sábado murieron dos personas y 107 resultaran heridas en las movilizaciones, de las cuales 34 continúan hospitalizadas. Además hay 65 desaparecidos. El principal objetivo de Sagasti será mitigar la tormenta política en el país y liderar una transición pacífica hasta las elecciones presidenciales de abril de 2021. La toma de posesión del presidente tendría lugar el 28 de julio de 2021.

El flamante presidente de Perú es una figura de relativo consenso, bien visto tanto por la izquierda y la derecha, y con un perfil que puede ayudar a tranquilizar a una ciudadanía hastiada con los manejos políticos y los intereses subalternos evidenciados por los partidos que impusieron la destitución de Vizcarra y la asunción de Merino.

De hecho, fue uno de los pocos diputados (solo 19 de 130) que se opuso activa y pasivamente a la destitución de Vizcarra por su carácter ilegítimo, desestabilizador y su alejamiento de la voluntad popular, lo que finalmente se ha terminado de mostrar en los hechos.

Giselle Tkaczuk

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