Polonia va a segunda vuelta electoral

Los electores de Polonia enviaron hoy una seria advertencia al presidente saliente, el ultraconservador Andrzej Duda , al enviarlo a ballottage en la primera vuelta de unas elecciones que podrían marcar un giro fundamental en el futuro político de ese país.

Según proyecciones al cierre de las urnas, Duda, aliado del partido de gobierno Ley y Justicia (PiS), obtuvo 41,8% de los votos y deberá enfrentar en la segunda vuelta , el 12 de julio, al alcalde liberal de Varsovia, Rafal Trzaskowski, que logró 30,4% de los sufragios. El independiente Szymon Holownia llegó en tercera posición, con 13,3% de los votos, seguido por el nacionalista de extrema derecha, Krzysztof Bosak (7,4%).

«Gané esta primera vuelta en forma incontestable gracias a vuestros votos. La ventaja es enorme y les estoy agradecido», se felicitó Duda desde la ciudad de Lowicz, en el centro del país.

Duda, de 48 años, se enfrentó ayer a otros diez candidatos , aunque todos los sondeos señalaban a Trzaskowski, del principal partido de oposición, Plataforma Cívica (PO), como su seguro rival en el ballottage.

Un revés en potencia para Polonia

Una eventual victoria de Trzaskowski (48) sería un duro revés para el gobierno actual, cuyas controvertidas reformas judiciales, mediáticas y sociales provocaron con frecuencia choques y condenas de la Unión Europea (UE). Fue precisamente por esa política ultraconservadora que la campaña estuvo dominada por preocupaciones sobre el estado de la democracia y los temas sociales, en momentos en que Polonia enfrenta la primera recesión desde que terminó el comunismo, en 1989.

El PiS asegura que esas reformas eran necesarias para eliminar la corrupción de los jueces. Pero la oposición y la mayoría de los países miembros de la UE critican esas medidas «que erosionan la democracia y violan los principios del bloque».

El último de esos episodios sucedió este mes, cuando Duda condenó la promoción de los derechos de la comunidad LGBT, calificándolos de «ideología más destructiva que el comunismo» y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, respondió que era «triste» que un dirigente, ejerciendo un alto cargo, «decida atacar a una minoría para obtener rédito político».

Durante su enérgica campaña, Trzaskowski prometió por su parte reparar, en caso de triunfo, la relación con Bruselas y una «nueva era» para su país. El alcalde de la capital, que hizo su campaña con el simple eslogan «Estamos hartos» asegura que «solo cooperará con el PiS si cambia de política en numerosos aspectos». Joven y cultivado , Trzaskowski tuvo que luchar para deshacerse de una imagen de condescendiente y elitista metropolitano en el interior del país.

Una elección clave

«Estamos ante un momento decisivo . Muchas cosas dependen de esta decisión», advirtió Lech Walesa, líder del movimiento Solidaridad y primer presidente de Polonia de la era poscomunista. En los últimos años, Walesa se convirtió en un severo crítico del gobierno del PiS.

Andrzej Duda tuvo mucho más éxito del otro lado del Atlántico cuando el miércoles pasado se convirtió en el primer líder extranjero que visitó a Donald Trump desde que comenzó la pandemia del coronavirus. «Está haciendo un trabajo fantástico. Los polacos confían ciegamente en él», dijo Trump, en una declaración que fue interpretada como un decidido apoyo a su homólogo polaco. Tras tomar la decisión de retirar las tropas estadounidenses estacionadas en Alemania, Trump también prometió a Duda que parte de esos miles de soldados serán enviados a Polonia.

Antiguo colaborador del expresidente Lech Kaczynski, cofundador del PiS, que murió en un accidente de avión, el actual mandatario es un ultracatólico , empecinado enemigo del matrimonio y la adopción por parte de parejas gay.

Trzaskowski, por su parte, tuvo un meteórico ascenso en los sondeos cuando decidió en mayo participar en estas elecciones. Miembro del partido Plataforma Cívica del ex primer ministro -y después presidente del Consejo Europeo- Donald Tusk, ganó las municipales de 2018 prometiendo una «Varsovia para todos».

Inicialmente, las elecciones estaban previstas para mayo , cuando Duda llevaba una holgada ventaja en los sondeos. Aunque los líderes del PiS hicieron esfuerzos para organizar los comicios por correo debido a la pandemia, estos fueron finalmente anulados a último momento .

La de ayer fue la primera elección presidencial realizada en la UE desde que comenzó la pandemia. Polonia registró hasta el momento 34.000 casos , muchos menos que el resto de sus socios europeos. No obstante, los votantes debieron presentarse a las oficinas de voto con tapabocas, sus propias lapiceras, evitar tocar picaportes y respetar la distancia interpersonal. A pesar de las restricciones, la participación superó las expectativas: 48% del electorado había votado a las 17, hora local, contra 34% en las anteriores presidenciales, en 2015.

Giselle Tkaczuk

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