¿Por qué la Corte Suprema no tuvo nunca un magistrado laboralista?

En los últimos días, en la República Argentina, a través de declaraciones del Presidente de la Nación Alberto Fernández, se ha instalado el tema de una potencial reforma al Poder Judicial.

No sería la primera vez que en los planes del poder ejecutivo se encontraría esta posibilidad.

Entre las cuestiones que se desarrollaron a lo largo de este tema se planteó la posibilidad de modificar la Corte Suprema Nacional de Justicia, que es el máximo órgano de autoridad del Poder Judicial en la República Argentina.

Esta polémica idea, tuvo repercusión y numerosos referentes que emitieron su opinión de forma pública, como el exmiembro de la Corte Suprema, Raúl Eugenio Zaffaroni, quien propuso como alternativa la creación de distintas comisiones o cámaras de la Corte separadas por cada especialidad en general.

“Cuando yo estuve éramos siete miembros y ahora son cinco. Hoy tiene 14 mil firmas por año y casi todas son recursos de inconstitucionalidad por arbitrariedad de sentencia. Por eso necesitaríamos tener una Corte de 15 jueces, dividida en cinco salas especializadas, que se ocupen de resolver esos casos de recursos por arbitrariedad de sentencia”, expresó el exmagistrado.

La cuestión de la productividad

«Quiero destacar dos cuestiones elementales. La primera cuestión tiene que ver con el análisis
histórico de fondo y con una extrapolación de la realidad en base a hechos concretos»
prosiguió Zaffaroni.

«Esto tiene que ver con la posibilidad de aumentar la cantidad de miembros en la Corte con la
esperanza de que el funcionamiento de la misma sea más acorde a las necesidades que la
sociedad tiene, (…) como si esto tuviera correlato en la realidad con la mayor productividad del órgano en el marco de los fallos que este máximo Tribunal expide
«, dijo.

«Quiero reiterar que ha quedado cabalmente demostrado en las experiencias pasadas que el
aumento de magistrados en el ámbito de la Corte Suprema, no ha ido proporcionalmente a
correlato de su aumento de productividad»
, reiteró.

Opinó que «instar una modificación en ese orden a mi criterio responde más a fines políticos quea la verdadera tutela de los derechos constitucionales que el máximo Tribunal debe bregar por hacer valer y proteger».

«Nuestra Corte Suprema es la última ratio, es decir que es el último eslabón de la amplia cadena de jurisdicción que define el Derecho en los casos en particulares, es decir que establece los parámetros y reglas que los demás tribunales inferiores deberían de alguna manera aplicar a fin de poder socavar el Derecho de los distintos justificables y la justa defensa de los demandados», especificó.

¿Por qué la Corte Suprema nunca albergó entre los miembros integrantes un abogado laboralista?

«En la República Argentina el fuero del Trabajo es uno de los fueros con más causas que se
trabajan en el marco de un año judicial», comenzó describiendo Zaffaroni, para plantear la cuestión de derecho laboral.

«Es uno de los fueros que más “atascos” tiene a nivel cantidad de causas y litigiosidad, también
es uno de los fueros que marcó tendencia en la auto composición de conflictos a través de
sistemas extra judiciales desempeñados a lo largo y ancho de todo el país, esto es por ejemplo
el Servicio de Conciliación Obligatoria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Ministerio
del Trabajo en muchas otras jurisdicciones del país», afirmó.

«El derecho del trabajo es uno de los derechos que ha tenido mayor incumbencia en materia de
generar no solo interpretaciones del máximo Tribunal sino además la necesidad imperiosa y
constante de actualizar las nuevas normas que regulen las relaciones de trabajo», ejemplificó.

«Sin ir más lejos, recientemente la Cámara de Diputados de la Nación ha dictado media sanción
a un proyecto de ley para incorporar a la Ley de Contrato de Trabajo como una nueva
modalidad el teletrabajo. Con todas estas cuestiones lo que quiero manifestar es que básicamente el Derecho del Trabajo requiere de un trabajo sistemático, orgánico y específico que no encuentra razón por la cual en el máximo tribunal nunca tuvo en cuenta la posibilidad de participación de un magistrado dedicado a representar exclusivamente la voz de esa especialidad», sugirió.

Respecto de quién podría ser designado en el cargo, aseguró que «es dable mencionar que en la República Argentina contamos con referentes, más que prestigiosos para ocupar un cargo en la Corte». «Cito solo para el caso de ejemplo al Dr. Mario Eduardo Ackerman, que bien podría ocupar esa posición, siendo él mismo representante de la República Argentina en la OIT«, detalló. Aclaró que «la OIT es la Organización Internacional del Trabajo, el organismo internacional más importante del mundo».

«Sin embargo», justificó el magistrado, «en la República Argentina la Corte Suprema nunca ha tenido desde su existencia un representante que porte la voz y representación del Derecho del Trabajo en su gestión».

Debido a que «es muy probable que en el futuro, en las relaciones laborales, que están muy implementadas en reglamentaciones del siglo XX, se instale un sistema nuevo
que sea propio del siglo XXI»
, vaticinó.

«Un Siglo XXI que trajo hitos que modificaron el funcionamiento de la humanidad tales como: La globalización, la mejora de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), la
incorporación de los nativos digitales, la inclusión laboral genuina de los millenials (que serán
los futuros CEOS de las compañías de todo el país y el mundo)»
, prosiguió explicando.

«Todo esto no hace más que dar claras muestras de que de alguna manera, en la Argentina
como en el mundo, se pasó de formar parte de una generación analógica a una generación
tendiente a constituirse en 100% digital»
, afirmó.

Seguidamente se refirió a que el cambio de paradigma «no se ha materializado en el concreto de la materialización normativa. Mucho tiene que ver que la Corte nunca haya tenido un especialista en materia del derecho del trabajo», relacionó.

«Se entiende que la Corte Suprema Nacional de Justicia es el órgano que se encarga de la
gestión estratégica de cada fuero, ante las distintas situaciones que afectan a los mismos en su
realidad»
, continuó, «en materia de Trabajo se pueda trabajar de manera preventiva, en razón de ello y teniendo en cuenta que los tribunales y juzgados laborales de todo el país tendrán nuevas incumbencias en materia de nuevos derechos que se van desarrollando por las razones que acabo de describir».

Para reafirmar su postura, dijo: «Esto sería de un gran provechoso para el fuero, superlativamente auspicioso, que un magistrado laboralista que conozca la realidad del fuero, se incorpore al máximo tribunal». Y concluyó: «es una posibilidad latente que debemos mantener esperanza en que pueda acontecer».

Sergio Rodríguez
Abogado, especialista en Relaciones Individuales del Trabajo, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Docente universitario y escritor doctrinal de varias editoriales jurídicas del país. Se desempeña como abogado en el Estudio Jurídico Leguizamon-Rodríguez.

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