¿Por qué una piba que vivió en una villa le dice «Gracias» al Capitalismo y no a un político?

En estos momentos uno tiene que aislarse socialmente para no agravar la situación actual que estamos viviendo con el coronavirus. Todos estamos buscando formas de cómo pasar el tiempo. En mi caso particular hago muchas actividades para no pensar tanto y no llegar a ese grado de paranoia que no nos hace bien. Aunque hay un pensamiento que es recurrente que mi mente y no puede frenar. El recuerdo de mis años en la villa y las crisis que viví allí, también es inevitable hacerme esta pregunta ¿Que sería de mi hijo y de mí si en este momento estuviese allá y no en un departamento con todas las comodidades como estoy ahora? No quiero ni imaginarlo, entonces empiezo a agradecer, agradezco al capitalismo. ¿Por qué le agradezco a él y no a un político? Hoy vivo esta pandemia en un departamento que puedo pagar, con agua potable, gas natural y dinero en mi cuenta para poder comprar provisiones. Tengo un empleo estable, bien pago el cual disfruto mucho y me da la posibilidad de seguir trabajando desde mi casa como si estuviera en la oficina.

Recuerdo la primera crisis que viví y aunque sé que no es lo mismo, en el fondo la siento igual. En 1989 en el gobierno de Alfonsin hubo una Hiperinflación que la mayoría recordará, esta crisis fue económica como muchas otras a las cuales Argentina nos tiene acostumbrados. Tenía 9 años, ya hacía 3 que estábamos viviendo en la villa Santa Brígida. Sus calles eran de tierra, las casas muy precarias, no había agua corriente ni gas natural, el baño estaba afuera de la casa y lo compartíamos con mi tía y sus 5 hijos. Para bañarnos usábamos baldes, ya que no teníamos ducha, y cuando terminábamos de hacer nuestras necesidades, arrojábamos agua en el inodoro con el mismo balde que usábamos para higienizarnos.

Se armaban ollas populares y venían periodistas de todos los países a ver cómo estábamos viviendo. No se conseguía comida, cada minuto aumentaba todo y había escasez de los productos básicos. Aparte en estos barrios se vive al día, no hay capacidad de ahorro, pero tampoco hay cultura de la misma. En aquel entonces no había planes sociales, sólo la caja PAN que fue un programa implementado por Alfonsín como paliativo de la crisis, destinado a la clase con menos recursos. Que al final sólo sirvió para el comienzo de la corrupción de los primeros punteros políticos, pero otro día hablaré de eso. Hoy me voy a centrar en por qué más que nunca le doy gracias al capitalismo y no a un político.

Segunda crisis, año 2001, todavía seguía viviendo en la villa, con 21 años, madre soltera y un hijo. No hace falta que entre en profundidad sobre esta crisis. Todos sabemos que fue una época muy complicada, no sólo para nosotros (los estratos bajos), sino para todo el país. Otra vez pasando por la misma situación, intentando sobrevivir, si bien en un momento tuve un empleo estable nadie me garantizó nada, todavía no había podido salir de la villa, tuve que ayudar a mi familia para que pudiera comer. Aquí comenzaron los planes sociales que solo sirvieron para afianzar la corrupción de los punteros políticos que juegan con la necesidad de las personas.

Recién a los 27 años logré salir, y hoy me toca vivir esta pandemia en un departamento que alquilo en Almagro. Sé que esta situación a todos nos tomó por sorpresa. Pero esta vez yo estaba preparada por las experiencias de crisis anteriores. Sabía que en algún momento iba a llegar alguna, me inclinaba más por la económica. Aunque esta fue peor. Pero quiero enfatizar en por qué agradezco al capitalismo y no a un político. El capitalismo nos proporcionó la posibilidad de ir a comprar nuestros alimentos, sin necesidad de ir a cazar. Tener tecnología que nos permite trabajar desde casa. Mejoró notablemente nuestra calidad de vida entre otras cosas. En cambio, un político lo único que hace es gastar el dinero de nuestros impuestos y decirles a los pobres que ellos son sus salvadores. La mayoría tienen el mismo discurso: “Ustedes son seres especiales, solos no pueden salir de ahí, solos no pueden conseguir su comida, solos no pueden pensar” En resumen nos dicen en la cara que somos una manga de inútiles que no podemos pensar solos y que los necesitamos. Es cruel lo que dije, pero es la traducción de lo que ellos nos repetían cada vez que pasaban por el barrio.

Mientras hay personas que aún viven en villas y en los barrios humildes, Hay otras que se jactan sobre la pobreza y están pasando la pandemia en una mansión, sin tener la preocupación de qué van a comer mañana, esto abarca políticos y empresarios que se enriquecen siendo cómplices de ellos.

Vuelvo a agradecer al Capitalismo, a los buenos empresarios, que nos dan la posibilidad de salir del lugar donde nos tocó nacer. Porque si fuera por los gobiernos populistas nos dejarían ahí sumergidos eternamente en la ignorancia y el abandono.

Gracias al capitalismo porque nos vas a dar la vacuna para que termine la pandemia y nos vamos a levantar.

Que la próxima crisis o pandemia, te agarre con mucho capitalismo. No es lo mismo pasar esta pandemia en una Villa que en un departamento cómodo en Almagro o en una mansión como lo hace Tinelli y su familia.

Quizás algún día cuando Argentina baje sus impuestos y deje de mantener a la casta política y llenar de dinero a los empresarios corruptos cómplices de ellos, podamos estar todos en mejores condiciones para soportar cualquier crisis mundial o pandemia. El capitalismo es el único sistema válido para que cualquier persona pueda salir de la pobreza. El Padre Opeka dice; “Los planes Sociales son lo peor que se le puede hacer a un pobre”. concuerdo totalmente con él, porque si los planes sociales fueran la solución seríamos un país rico y sin pobres.

Nancy Mendoza. Idónea en el mercado de capitales por la CNV. Ejecutiva Select Online de Santander Rio. Estudiando de Maestría de Economía y Ciencias políticas de ESEADE

Nancy Mendoza

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