PyMEs: altísima adhesión al teletrabajo postcuarentena

Una encuesta de opinión determinó que el 83% de los empleados en Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) aceptaría mantener o incrementar sus horas actuales de teletrabajo una vez finalizadas las restricciones de la cuarentena, una cifra que se extiende algo más, al 86%, en el caso de trabajadores de grandes empresas. A la vez, el 69% de los empleados de ambas tipologías de empresas considera el homeoffice como la herramienta más adecuada para conciliar la vida personal con la profesional. El mismo porcentaje asegura que esa modalidad permite equilibrar más libremente las tareas domésticas y familiares.

El estudio fue realizado por Isonomía Consultores entre más de 6.000 trabajadores, hombres y mujeres, de variadas jerarquías y especializaciones. Del total de los encuestados, durante la cuarentena un 79% mantuvo su empleo bajo la modalidad de teletrabajo y otro 11% lo hizo bajo un formato mixto, combinando el homeoffice con la asistencia a los lugares habituales de desempeño laboral.

La investigación fue dada a conocer en momentos en que se debate en el Senado un proyecto sobre teletrabajo que ya obtuvo media sanción en Diputados y que ha recibido fuertes críticas por parte de cámaras empresariales que representan tanto a PyMEs como a grandes compañías. Los cuestionamientos no apuntan al teletrabajo como modalidad sino a determinadas cláusulas del proyecto que, entienden en las empresas, no incentivarían su utilización una vez normalizado el mercado laboral.

Las principales conclusiones de la encuesta de opinión de Isonomía sobre las PyMEs y el teletrabajo, son:

  • Consultados sobre si tendrían interés en conservar sus horas actuales de teletrabajo una vez finalizada la situación excepcional de la pandemia, un 55% de los encuestados aseguró que le interesaría aumentarlas, un 30% dijo que le interesaría mantenerlas y un 12% dijo que preferíría disminuirlas. Como ya se explicó, esta tendencia fue levemente superior en grandes empresas que en PyMEs.
  • Un 35% respondió que su empresa, al comenzar el aislamiento, ya contaba con las condiciones necesarias para hacer teletrabajo; otro 43%, que solo lo tenía en algunas áreas de la compañía. Por último, un 20% señaló que la empresa debió adaptarse repentinamente.
  • Un 52% de los encuestados dijo tener un lugar exclusivo para trabajar dentro de su hogar.

Un 69% de los consultados manifestó sentirse identificado con la frase “el teletrabajo es la herramienta más adecuada para conciliar la vida laboral con la personal” y sólo el 10% señaló no sentirse nada identificado. Algo similar ocurrió con la frase “puedo manejar y equilibrar más libremente las tares domésticas y familiares”, con un 69% de completa identificación y un 13% de rechazo.

El principal beneficio del teletrabajo mencionado por los encuestados es el ahorro de tiempo y costos de viaje al lugar de trabajo, con un 45% de las respuestas. Un 10%, refirió al aprovechamiento del tiempo y otro 8% aludió al equilibrio entre la vida laboral y la personal.

Al mismo tiempo, los principales temores al teletrabajo mencionados fueron el aislamiento y falta de contacto humano (15%), la imposibilidad de desconectarse del trabajo (14%), los problemas de conectividad (8%) y la baja productividad (4%).

  • El 52% de los encuestados prefiere que el horario de la jornada de teletrabajo sea establecida previo acuerdo con el empleador, un 35% prefiere manejar sus horarios y otro 12% que la jornada tenga horarios predeterminados por su empleador.
  • Un 46% de los consultados dijo haber escuchado hablar sobre el proyecto legislativo para regular el teletrabajo pero no saber lo suficiente como para opinar, un 17% dijo estar en desacuerdo con el mismo y otro 15% señaló acordar.

El Gobierno convocó a referentes para debatir el teletrabajo

Representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA) fueron convocados para dar su opinión sobre el proyecto de Ley de Teletrabajo que se debate en el Senado de la Nación, se informó este lunes oficialmente.

Los legisladores escucharán también a integrantes del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA); de ARGENCON, entidad que nuclea a empresas prestadoras de servicios de todos los verticales de la Economía del Conocimiento, y del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento).

El proyecto de Ley de Teletrabajo ya fue aprobado por Diputados y está en estudio en el Senado, donde la semana pasada se escuchó el testimonio del ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni; y de los representantes de las centrales sindicales CGT y CTA.

La iniciativa establece los derechos que tendrán los trabajadores y las obligaciones de los empresarios en esta modalidad de empleo que se incorporará a cada convenio colectivo de trabajo.

El dictamen establece presupuestos mínimos para el trabajo a distancia, el derecho a la desconexión, a tener una jornada determinada, y el carácter voluntario de esta modalidad de empleo a distancia.

Entre otros aspectos, se considera «teletrabajo» a la tarea que se realiza en forma parcial o total en el domicilio o en lugares distintos al establecimiento de la empresa.

El proyecto establece presupuestos mínimos que deben cumplir trabajadores y empleadores y deriva aspectos puntales a los convenios colectivos.

Los teletrabajadores tendrán los mismos derechos -salarios, licencias y vacaciones- que aquellos que lo hacen en forma presencial.

La idea es que la ley, una vez promulgada por el Poder Ejecutivo, comience a aplicarse tres meses después de que finalice el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio dispuesto por el gobierno para mitigar el avance del coronavirus.

La jornada laboral por la modalidad del teletrabajo debe pactarse por escrito y los trabajadores tendrán el mismo horario como si fuera presencial, garantizándose su derecho a la desconexión.

En tanto, los empleados que acrediten tener a su cargo menores y adultos mayores tiene derecho a adecuar su jornada de trabajo.

La modalidad a distancia, salvo en casos de fuerza mayor, es voluntaria.

De hecho, el trabajador podrá revertir el teletrabajo y volver a su tarea presencial.

Los empleadores deberán otorgar el equipamiento, las herramientas de trabajo y asumir sus gastos.

Por su parte, los trabajadores tendrán los mismos delegados que los empleados que lo hacen en forma presencial y se incorporará la modalidad de trabajo a distancia al listado de enfermedades de las ART.

Finalmente, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación deberá crear un registro donde se inscriban a las empresas que tienen trabajadores de esa modalidad.

Giselle Tkaczuk

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