Reforma política: Nosotros la gente

Republicanos Unidos Córdoba propone mudar de un sistema económico extractivo a uno cooperativo 

En los estudios de los animales sociales, el término “alfa” fue introducido  por primera vez cuando se analizaba el comportamiento de los lobos; este  concepto se refiere al individuo de la comunidad con mayor rango a quien el resto de los ejemplares sigue. A su vez el “beta”, es el contendiente y  subordinado del macho alfa (o hembra alfa según la especie), quien somete a prueba constantemente el liderazgo del alfa. Los betas actúan  como segundo comandante y pueden destronar a los machos alfas o a los  futuros alfas si persisten en retar al macho alfa reinante. 

La organización política vigente fue concebida alrededor de la figura del  líder carismático, el alfa humano que actúa en política, lo cual se refleja en un sistema crecientemente híper presidencialista. Esto nos mantiene  atrapados en una dinámica propia de un grupo de simios y nos mantiene  expuestos todo el tiempo a las luchas por el poder entre los alfas. 

El foco de la acción correctiva pasa entonces por contener a los alfas;  para mudar a una sociedad civilizada, hay que dejar de discutir personas y  comenzar a debatir ideas.

La reforma electoral 

El régimen electoral en uso del tipo «toma todo» es un resorte  fundamental del corporativismo extractivista. En este sentido la reforma  electoral es crítica.  

Es importante destacar que la adopción de un sistema electoral nunca es  neutro en relación al resultado de la elección. Si queremos elegir las  autoridades de un club social y deportivo, por ejemplo, y definimos que el  próximo presidente será el ganador de un torneo interno de ping pong,  seguramente el ganador será una persona joven y rápida de reflejos; si la  regla es que será presidente el ganador de un torneo interno de ajedrez,  el ganador será quizás una persona más reflexiva y con pensamiento estratégico; si la definición surge a partir de un torneo de truco, entonces,  seguramente el ganador será un maestro del engaño.  

En el caso que nos ocupa, el sistema de mayorías vigente favorece el  triunfo de los alfas y nos mantiene entrampados en la lucha por el poder  entre ellos. Los alfas tienden a exacerbar y hasta a crear problemas  nuevos que justifican su existencia; por el contrario el dominio de los  moderados genera el ambiente propicio para el análisis y la resolución  de los problemas, lo que hoy necesita y reclama la ciudadanía de manera  urgente

La Democracia Certera 

La Democracia Certera es un régimen electoral que favorece el triunfo de  los moderados. Este sistema tiene muchísimo para ofrecer, es la puerta de  entrada a una reorganización integral de la sociedad en una sintonía de  cooperación.  

Muy brevemente, consiste en la combinación de dos instrumentos: 

– El Voto Preferencial 

– La Segunda Vuelta Instantánea (a veces denominada Voto Único Transferible)

El Voto Preferencial propone que cada votante haga un ordenamiento  de sus preferencias, es decir un ranking de sus candidatos. Entonces, el votante deberá consignar en la boleta electoral tal candidato es mi  primera elección, tal otro mi segunda, etc.  

Por diseño, este método deja fuera del juego a los alfas; los líderes  mesiánicos deberán moderar su posición si pretenden continuar teniendo  espacio en la vida política. La lucha por la sucesión del alfa se puede  explicar por diferentes motivos y, dado el proceso natural de  envejecimiento del líder, resulta inevitable. Esta lucha produce efectos  devastadores sobre el sistema político. La trama de las películas sobre  mafias ilustran de manera nítida estos procesos, los cuales también  operan en las internas partidarias. 

El método propuesto recorta ambos extremos del espectro ideológico como potenciales ganadores. En nuestro sistema actual, cuando un extremo fracasa en su gestión y pierde el soporte de los moderados, el  poder muda hacia el extremo opuesto; es la historia de nuestro fatídico movimiento pendular con tendencia decadente.

Bajo este sistema alternativo, el resultado de la votación de las primeras preferencias, en líneas generales, NO resulta definitorio; para ganar la elección es necesario obtener una base de sustentación mayor, para lo cual se toma en consideración el total de las preferencias manifestadas.  Así, ahora el sistema induce a desplazar el foco hacia las soluciones y  desalienta la campaña negativa -todos los candidatos necesitan al menos  algún apoyo de los “votantes ajenos” en su manifestación de segunda y  tercera preferencia. En este nuevo contexto, los candidatos deben ser  extremadamente cuidadosos de no ofender a nadie

Para cuando está establecido que para resultar ganador se debe obtener  al menos el 50% de los votos más 1, la Segunda Vuelta Instantánea  introduce la cuestión dinámica al Voto Preferencial arriba descripto. 

Si en una primera ronda ninguno de los candidatos alcanza el umbral de votos establecido, el candidato con menor cantidad de votos es descartado y los votos que hubiera obtenido son redistribuidos de acuerdo a la segunda preferencia de sus votantes al resto de los candidatos aun en carrera, a los efectos del escrutinio de la segunda vuelta  –probablemente, alguien con un perfil similar pero con mayor popularidad. 

Este traspaso permite aglutinar a los votantes en grupos más grandes que apoyan a los candidatos más fuertes. Los votos son recontados nuevamente para verificar que algún candidato haya logrado sobrepasar el umbral mínimo en esta nueva instancia. 

El escrutinio de las segundas preferencias nunca puede dañar la primera  preferencia –la segunda preferencia no entra en operación hasta que haya perdido la primera. 

Así, la Democracia Certera resuelve de un plumazo la muy trillada “batalla cultural”; permite la convivencia armónica de los diferentes pareceres en función de su peso relativo en la ciudadanía. Los mismos  votantes, sosteniendo las mismas opiniones, podrían producir decisiones de mejor calidad en beneficio de todas las partes. En base a un efecto estadístico, la Democracia Certera produce mejores resultados para todo colectivo de votantes.

Por diseño, el sistema tiende a establecer el predominio de los moderados lo cual le confiere estabilidad, condición necesaria para el anclaje de la seguridad jurídica. 

Todo el poder político a los cuerpos colegiados 

Otro cambio central en la misma dirección es eliminar del ordenamiento político el caldo de cultivo para que nazcan, crezcan y se consoliden los alfas. Los cargos ejecutivos unipersonales que concentran poder, en búsqueda de la permanente reelección y del financiamiento de una carrera política con recursos públicos, son los que inducen la  perversión primera al sistema de contrapesos republicanos. Una forma  alternativa de expresar esta misma idea es decir que, en la nueva  organización, el poder político debería recaer enteramente en cuerpos  colegiados.  

Complementariamente, la gestión pública se depositaría en manos de  profesionales independientes –ya no más toda la nube de empresas y  entidades públicas como botín de la política. 

Así, la voluntad política se define en un ámbito sin contacto con la  gestión pública; la opinión política va por un carril y los recursos públicos van por otro, ni más ni menos que la piedra basal del éxito de numerosos países. 

¿Cómo salir de la “peorcracia”? 

Parece claro que desde el ´83 a esta parte los gobernantes son cada vez más radicalizados ideológicamente, más corruptos y más inoperantes. Cada tanto surge entre nosotros el debate acerca de si la dirigencia política es un reflejo fiel de nuestra sociedad o si se trata de un accidente.

Hemos observado que hay personas bien intencionadas quienes, con su vida personal y económica ya acomodadas, estarían dispuestas a colaborar con su experiencia en el manejo de la cosa pública; desafortunadamente, la dedicación exclusiva a la acción cívica –tanto sea por límites en la disponibilidad de tiempo como por comodidad- aparece  como un caso poco frecuente. 

Habría más factores que limitan el ingreso de personas probas a la política, tales como el miedo a la persecución impositiva, a represalias gubernamentales que afecten el normal funcionamiento de sus negocios, a la pobre formación ciudadana y también la poca disposición a la exposición pública. 

Conociendo el sistema político suizo y sus numerosos aciertos, es posible esbozar un análisis que podría echar algo de luz al porqué de nuestra  peorcracia. El sistema vigente en Argentina ofrece dos alternativas  mutuamente excluyentes: Vida de carrera política plena o vida de carrera  particular plena. Quien tiene la posibilidad de ganarse la vida de manera  honesta difícilmente elija lo primero -porque además lo convencieron de que la política es sucia. Entonces, esta restricción podría ser un factor que daría lugar a una auto exclusión de la gente honesta; así, se dejaría todo el espacio abierto a quienes solo pueden acceder a elevados niveles de consumo material por medio de una práctica política signada desde su origen por el dolo. 

Por el contrario, otros sistemas ofrecen la posibilidad de la participación ciudadana en cargos electivos a tiempo parcial -media jornada y también intercalando bloques de años con y sin actividad pública. Esto abre la  puerta a la renovación de ideas y de protagonistas, se introduce una dinámica de cambio que habilita la adaptación de la conducción del Estado al devenir de la sociedad. 

Una movida en esta dirección podría ayudar a remozar el debate político;  también, con el ingreso permanente de ciudadanos honestos, se desplazaría a los malos políticos con innumerables fracasos y desfalcos ya en su haber. La tan deseada bocanada de aire fresco. 

La propuesta del nuevo ordenamiento municipal que hemos esbozado incorpora las tres grandes nociones antes presentadas –reforma electoral, mudanza al sistema parlamentario y mayor apertura a la participación ciudadana con profesionalización de la gestión pública.

City Manager 

En el nuevo ordenamiento, se introduce la figura del intendente  profesional contratado, el cual sería identificado mediante el proceso de  selección habitual del sector privado; tendría un mandato de cuatro años revocable bajo ciertas circunstancias y sería designado por votación directa de los concejales –no de los ciudadanos- y sin posibilidad de renovación. Es decir, algo asimilable al funcionamiento de una empresa, un club social, un consorcio o una cámara empresarial. 

Por su parte, los concejales serían elegidos en circunscripciones  binominales, un hombre y una mujer por cada circunscripción, los cuales  no necesariamente deberían pertenecer a un partido político. Se propone aplicar el Voto Preferencial (ranking de candidatos) y procesar el  escrutinio por el sistema de Segunda Vuelta Instantánea -tal como  propone la Democracia Certera

Argentinos, a las cosas 

Estamos siendo empujados a la arena política. No tendremos espacio para el desarrollo personal sin asumir activamente, de un modo u otro, la dimensión política. El premio que ofrece el impulso de estas reformas bien vale el esfuerzo, un duro golpe a la pobreza.  

A partir observaciones propias y del testimonio del Ing. Javier Iguacel*, dado lo desmesurado, lo grotesco del saqueo de la política corporativista en los municipios, sería posible recortar el gasto público comunal a la mitad sin costo social alguno. Este recorte de gastos haría posible un recorte de impuestos de una magnitud similar. Si esta transformación, en  un plazo “x”, se hiciera extensivo progresivamente a más municipios y  luego a las esferas provincial y nacional, en términos agregados, la  sociedad recuperaría el control de una masa de recursos equivalente a  un cuarto del PBI, aproximadamente. Esto no solo permitiría recuperar el consumo privado, sino también el ahorro y la inversión. Más aún, si con esta transformación se lograra desactivar la persecución de la política corporativista a todo dinero que esté a su alcance, se podrían volcar a la  inversión al menos una parte de los recursos hoy atesorados en manos de argentinos fuera del sistema. En este escenario, el crecimiento económico podría alcanzar los dos dígitos y entonces la pobreza sería un problema mucho más manejable

A partir de la expectativa cierta de una mejor condición económica, se podría generar la paz social necesaria para consolidar el nuevo ordenamiento político que se propone. 

Muchas gracias por leer. 

(*) Actual intendente de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires.

Por Andrés Braun y Alejandro Cabrera de Republicanos Unidos Córdoba

Politicos.com.ar

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