Rusia: crece la cantidad de muertos por coronavirus

Rusia superó la barrera de los 1.000 muertos y más de 100.000 casos de contagio confirmados de coronavirus, entre ellos el primer ministro, Mijail Mishustin, que anunció este jueves que dio positivo y entraba en aislamiento.

El primer ministro aseguró que seguiría de cerca «los principales asuntos» del país, y sugirió el nombre del vice primer ministro Andréi Belusov para sustituirlo.

«Lo que le ha pasado a usted puede sucederle a cualquiera», le respondió Putin durante la teleconferencia.

«Espero que pueda seguir trabajando y que participe activamente» en las decisiones del gobierno, añadió.

Putin no ha mantenido reuniones directas con ningún cargo desde hace semanas, según el sitio internet del Kremlin. La última vez que apareció en la misma sala junto a Mishustin fue el 24 de marzo.

Por su parte el sitio de información oficial sobre el coronavirus en Rusia comunicó 1.073 decesos y 106.498 personas contagiadas, en su mayoría en Moscú, en su región y en San Petersburgo, la segunda ciudad del país.

Si bien se registraron 7.099 casos en las últimas 24 horas, el número de personas curadas asciende a 11.619 desde el principio de la epidemia en Rusia, precisa esta fuente.

Después de haber cerrado sus fronteras terrestres con China en febrero, Rusia constató durante varias semanas muy pocos casos, mientras la epidemia golpeaba con fuerza a Europa occidental.

Pero a partir de mediados de marzo los contagios no dejaron de aumentar y el presidente Putin anunció un periodo sin actividad laboral (pero con salario pago) durante todo abril, que prolongó el martes hasta el 11 de mayo, para incitar a la población a quedarse en casa.

El presidente afirmó este jueves que la respuesta del país ante la epidemia había demostrado que «estamos juntos y que somos un país unido».

La tasa de mortalidad por coronavirus de Rusia sigue siendo relativamente baja y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que las acciones del país ayudaron a evitar el catastrófico «escenario italiano».

El éxito de Rusia se debió a «duras decisiones de autoaislamiento» y a medidas gubernamentales «que convencieron a la gente de quedarse en casa», precisó Peskov al canal de televisión RTVI.

El inicio del desconfinamiento se prevé a partir del 12 de mayo.

Rusia pospuso un importante referéndum sobre la reforma constitucional, previsto el 22 de abril, y que permitiría a Putin (67 años) permanecer en el poder teóricamente hasta 2036.

La palabra del Primer Ministro de Rusia

El primer ministro ruso, Mijail Mishustin, anunció el jueves que dio positivo al test de coronavirus ​y que entrará en confinamiento voluntario para proteger al resto del Gobierno.

«Me acaban de comunicar que di positivo en el test del nuevo coronavirus», explicó Mishustin en una videoconferencia con el presidente Vladimir Putin​. Así, Andréi Beloúsov, viceprimer ministro, ocupará su cargo de forma interina.

Por su parte, Putin le deseó una rápida recuperación y apoyó la candidatura de Beloúsov como jefe del Gobierno interino. «Lo que le está sucediendo ahora puede pasarles a todos», le dijo Putin a Mishustin.

Rusia, que prolongó hasta mediados de mayo el confinamiento de su población, superó ya los 100.000 casos y mil muertos por Covid-19.

Además, el Gobierno decidió prolongar de forma indefinida la prohibición de entrada en el país a los ciudadanos procedentes del extranjero.

Horas antes de dar positivo, Mishustin explicó que las restricciones, que excluyen a aquellos ciudadanos que cuenten con permisos de residencia en Rusia, iban a terminar esta semana.

«He firmado una orden ejecutiva para extender esta medida hasta que la lucha contra la infección se haya completado», afirmó.

El curioso caso de la amiga de Vladimir Putin

Elena Malysheva, una conocida médica y presentadora de la televisión estatal rusa, adquirió una mansión en las afueras de Nueva York y dos departamentos en Manhattan por un valor total de 11 millones de dólares, denunció este miércoles el político opositor Alexey Navalny en una nueva investigación sobre las riquezas acumuladas por las celebridades rusas vinculadas al poder.

Malysheva es una estrella del canal estatal Canal Uno, donde su programa “Vive saludable”, una mezcla de entretenimiento e información médica a menudo controvertida, se emite todos los días desde hace 23 años. En las últimas semanas, la pandemia de coronavirus se convirtió en tema principal de su programa, y Malysheva fue acusada por los críticos de minimizar la peligrosidad de la enfermedad para complacer al gobierno de Vladimir Putin.

“Malysheva primero convenció a todos de que no había nada de qué preocuparse. Y luego apoya al gobierno, que ahora está multando y encarcelando a quienes dicen: no hay nada de qué preocuparse”, dijo Navalny, quien recordó que la presentadora es miembro de la sede central del oficialista Frente Popular Panruso.

Según Navalny, en 2016, el “principal médico de la televisión” del país compró una mansión cerca de Nueva York con su esposo por 6.4 millones de dólares, según documentos firmados por la pareja. Fue la transacción de bienes raíces más cara de 2016 en esta zona.

El área del palacio de 21 habitaciones es de 1100 metros cuadrados, y sus interiores sorprenden con una abundancia de dorado y lujo ostentoso en estilo barroco.

Malysheva adquirió además dos departamentos de 110 metros en Manhattan en los que viven sus hijos. El costo total de ambos apartamentos al momento de la compra ascendió a 4.2 millones de dólares.

“En total, Elena Malysheva gastó casi 11 millones de dólares en propiedad inmobiliaria estadounidense. ¿De dónde vino el dinero?”, se preguntó Navalny.

El activista descartó que fuera dinero de su esposo, un cientifico de la Universidad de Moscú, y aseguró que tampoco le alcanzan las ganancias de otros negocios de Malysheva, que incluyen una línea de productos saludables y una red de clínicas con su nombre, y que cuentan entre los socios a la esposa del viceministro de Finanzas, Gulnara Farrakhova, al vicepresidente del Foro Mundial de los judíos de habla rusa Dmitry Shchiglik y al multimillonario de Forbes Ucrania, Alexander Rovt, según el medio Secretmag.

“Podemos ver esto en sus cuentas, y la propia Elena Vasilievna lo dice: su principal ingreso es su salario en Canal Uno”, escribe Navalny.

El opositor recordó que el Canal Uno no es rentable y recibe dinero del presupuesto, parte del cual se asigna directamente a la producción del programa de Elena Malysheva por ser “socialmente significativo”. A partir de esto, Navalny concluye que los ciudadanos rusos pagaron con sus impuestos los inmuebles de Malysheva en Estados Unidos.

“Elena Malysheva sola hizo más para propagar el coronavirus en Rusia que cualquier otra persona. Y si le parece que esto es algún tipo de falla accidental o error “médico”, está muy equivocado. Malysheva es una propagandista ordinaria, simplemente de un formato diferente, “médico”. Solo a primera vista parece ser la anfitriona de un programa de entretenimiento con órganos humanos gigantes que bailan”, concluyó el opositor.

La denuncia de Navalny llega en en momentos en que el primer ministro de Rusia, Mikhail Mishustin, anunció que tiene coronavirus y cunado los casos confirmados en el país superaron los 100.000 con 1.073 muertos, aunque hay desconfianza sobre estos números oficiales.

Edgardo Marano

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