¿Se vienen cambios en el gabinete de Mauricio Macri?

Después de recibir a parte del gabinete el viernes en la Quinta Presidencial, hoy fue el turno de la mesa más chica de Cambiemos. Casi una vuelta al origen del PRO. Mauricio Macri recibió a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y al consultor Duran Barba. Los esperaba con el jefe de Gabinete Marcos Peña. ¿El objetivo? Discutir la reestructuración de ministerios, que será una (otra) señal de ajuste en el gasto público y un mensaje político. ¿Alcanzará

Fuentes oficiales dijeron que el achique de ministerios podría provocar que, de los 20 actuales, quedarían 12. «Vamos a fusionar varias carteras», anticiparon.

La situación de los vicejefes de gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, sigue siendo un enigma. Ayer trascendió que podrían dejar su cargo. Pero las versiones fueron desmentidos. Ahora, en el entorno de ambos funcionarios dicen que «habrá cambios» y reconocen que su situación es «incierta».

Por la tarde, el Presidente volverá a juntarse con el ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, para definir los anuncios de medidas fiscales, previas al viaje a Washington para cerrar el nuevo acuerdo con el FMI. Se descuenta que las conversaciones seguirán este domingo, casi hasta que el funcionario esté en el estribo del avión.

Antes, Macri espera definir cambios en el Gabinete. Mientras que Peña resistiría en su cargo, hay rumores de que podría perder poder. En ese sentido, la salida de Lopetegui o Quintana -o de ambos – sería toda una señal.

Una primera mirada sobre la cumbre de este sábado es que, mientras un sector le pide apertura en sus decisiones, Macri se cerró en su mesa más chica. A la reunión no fueron convocados otros macristas del ala política, como el ministro Rogelio Frigerio y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Tampoco aliados radicales como el jefe del partido, Alfredo Cornejo, o el gobernador Gerardo Morales. Ni representantes de la Coalición que lidera Elisa Carrió.

Respecto a los cambios en la estructura y la fusión de algunos ministerios -en caso de confirmarse-, se licuaría el poder de los ex CEO. Por otro lado, se espera que desaparezcan como tales algunos ministerios. La Nación tiene una veintena, número poco acorde con un Gobierno que promueve una reducción del gasto político. La versión de la reducción va y viene desde antes de las elecciones 2017, pero recién ahora se haría efectiva.

Los rumores alcanzan varias carteras: Agroindustria, dirigido por Luis Miguel Etchevehere; Ciencia y Tecnología, de Lino Barañao; Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Sergio Bergman; y Energía, de Javier Iguacel, entre otros.

«Entre hoy y mañana se va a avanzar con los temas fiscales como continuidad de la reunión del viernes», agregaron fuentes oficiales.

Otros cambios

El Gobierno logró contener al dólar, pero no pudo despejar los rumores de cambios. Desde el mismo corazón del Gabinete, algunos de sus integrantes ponen en duda la continuidad de los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. En cambio, las versiones sobre Marcos Peña se apagaron durante las primeras horas de la mañana. «Marcos es Mauricio, es el estratega, el que nos trajo hasta acá. Se equivocaron con la presión sobre él», sostuvo uno de los numerosos ministros, que este viernes participó de reuniones con Mauricio Macri en Olivos. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, en medio de las negociaciones con el FMI, como el jefe de Gabinete, también está a salvo.

Por partida doble, el ministro de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere sería una de las primeras bajas. Sucede que con la cotización actual del dólar, Macri deberá romper parcialmente su promesa sobre las retenciones a la soja. «Vendrán por el lado del ingreso y de las exportaciones, no serán las retenciones clásicas, todavía no está del todo definido», explicaron muy cerca del Presidente.

Esa decisión podría signar la suerte del ministro, que no fue consultado sobre los posibles cambios arancelarios y que estuvo ocupado con los 548 despedidos y los disturbios en su Cartera. En cualquier caso, su ministerio tiene buenas chances de ser absorbido por Hacienda, si se concretan los cambios en carpeta.

Al Presidente no lo convencían las modificaciones: un estudio previo que incluía la posibilidad ahora cierta de que la Cartera de Educación absorbiera a las de Ciencia y Tecnología, refirió que el ahorro solo sería de US$ 8 millones. Sin embargo, el Jefe de Estado sabe que algunos sectores le reclaman un sacrificio propio. El ministerio de Energía también está en la mira.

Algunos funcionarios relativizaron el impacto de un nuevo organigrama. «No es la prioridad», sentenciaron. La prioridad es la misma que atraviesa al Gobierno desde el inicio de la corrida cambiaria, a fines de abril: estabilizar el precio del dólar y reducir el déficit.

Los cambios, si se confirman, servirán para descomprimir y enviar una señal política como la que reclamaban el círculo rojo, el jefe de de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, la gobernadora María Eugenia Vidal, y los socios radicales de Cambiemos. Cerca de Peña insistieron en rechazar los desplazamientos de los vicejefes.

A cuánto y cómo se logrará el nuevo equilibrio son las preguntas que empezarán a contestarse desde el lunes, cuando Dujovne brinde una conferencia de prensa y viaje a Washington para cerrar un nuevo acuerdo con el FMI.

No se descarta la meta del «déficit cero», un objetivo y un eslogan que genera escalofríos en parte de la sociedad y de la dirigencia política. Como reconoció Dujovne durante la conferencia de prensa del jueves y como exploraba el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el Gobierno no solo avanzará sobre el gasto, sino también -como reclamaban los gobernadores del peronismo y la oposición- sobre el ingreso.

Los movimientos del dólar no solo paralizaron a un sector importante de la economía. También postergaron la paritaria reabierta entre Alejandro Finocchiaro y los rectores de las universidades tras la multitudinaria marcha del jueves. «Hay que esperar», repiten varios ministros.

Las obras de los proyectos de Participación Público Privada (PPP) también penden de un hilo. Además de los cuadernos, están amenazadas por la tasa del Central. Así lo transmitió Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina después de visitar a Frigerio en su despacho.

La reunión de coordinación fue la única actividad oficial que se publicó en la agenda del Presidente. Además de Peña estuvieron los cuestionados vicejefes, Dujovne, la vicepresidenta Gabriela Michetti y Frigerio, cuya palabra ganó espacio y volumen con el clímax de crisis. Todos ellos son habitúes de las reuniones. También estuvieron los jefes de las Carteras de Producción, Dante Sica; y de Trabajo, Jorge Triaca.

Jaime Durán Barba, el consultor preferido del Presidente, también pasó por la Quinta. Se reunió con el equipo de comunicación que responde a Peña y más tarde con Macri. «Escuchó básicamente», contaron.

Andrés Ibarra, de Modernización, fue otro de los ministros que pasó por Olivos. El jefe de la AFIP Leandro Cuccioli también se sumó para analizar el impacto de las cuentas públicas: el martes habrá una nueva reunión con los ministros provinciales. El hermetismo y las desmentidas dominaron la jornada.

En su momento más crítico, Macri se refugió en su círculo más cerrado de poder. Ni María Eugenia Vidal ni Horacio Rodríguez Larreta y mucho menos Emilio Monzó, que se siente afuera, fueron invitados a Olivos. Los radicales también brillaron por su ausencia. Elisa Carrió, a distancia, se mantiene en permanente contacto telefónica. La gobernadora y el jefe de Gobierno se reunirán este sábado con Macri. Acaso sea el momento de evaluar los posibles cambios

Edgardo Marano

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