Stornelli, sobre los cuadernos K: «Es tan grande que puede llegar a cualquier parte»

El fiscal Carlos Stornelli, que investiga el esquema de corrupción entre empresarios de la obra pública y funcionarios de la administración kirchnerista que se develó a partir de los cuadernos de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, número dos de Julio De Vido en Planificación, dijo que el expediente «es tan grande que no tiene límites y puede llegar  a cualquier parte».

«No está agotada la investigación, es obvio, yo diría que esto es una primera parte. La causa puede llegar a cualquier parte, no paré de sorprenderme día tras día en todo el mes de agosto», explicó Stornelli en una entrevista.

El fiscal recordó que la primera vez que vio las copias de los cuadernos que anotó el chofer de Baratta le pareció «difícil de creer que fuera cierto» y agregó: «En casi 40 años que voy a cumplir en la Justicia era la primera vez que veía una cosa así. Muchas veces aparecen cosas de este tipo pero son operaciones e inventos, esto evidentemente no lo era».

«Durante dos meses soñábamos con los cuadernos, los subrayábamos, buscábamos datos y los cotejábamos», repasó. «Todos los días me voy a dormir y sueño con esta causa, la otra noche soñé que estaba interrogando a una persona toda la noche —continuó—. Siempre hay preguntas que quedan y nuevos interrogantes que aparecen, esto es una primera parte de la investigación que espero que sea muy profunda».

Sin entrar en detalles, Stornelli se refirió a la declaración del ex secretario de Obras Públicas, José López: «Lo vi muy asustado, él explicó por qué tenía miedo. Si se lee la declaración se sabe a qué tenía miedo, por qué y por qué había guardado silencio».

Consultado sobre el destino del dinero de la corrupción, respondió: «Cuando Bonadio dicte las resoluciones de mérito va a hablar sobre el tema. Hay mucha que está encontrada y está detectada, falta sistematizar todo y presentarlo junto. Hay plata que está encontrada en otras investigaciones, en bienes, cuentas, compras y efectivo en algunos casos».

Además, dijo que nunca había creído que el número de arrepentidos podía llegar a ser tan alto. «Creo que mucha gente vio los beneficios que podía obtener, hubo gente que vino por presión de sus familiares o porque estaban hartos y querían cambiar», detalló.

En este sentido, el fiscal defendió la figura del arrepentido que contempla la legislación argentina: «¿Por qué quitarle valor de prueba a la declaración del arrepentido? Entiendo que no les guste a algunos, pero lo lamento».

Edgardo Marano

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