Un presidente investido de candidato. El pez por la boca muere

Está claro que es ingenuo desconocer que cuando se trata de política todo vale. Ni que hablar si estamos en el preludio de una contienda electoral.

El presidente de la Nación, como si nada pasara en el país, se puso el traje de candidato a ser reelecto y se precipitó a la caravana del “Si se puede”.

Con una “audacia marketinera” que ya ni asombra, el Ingeniero Mauricio Macri viaja en tren y visita las plazas al grito de ¡Si se puede! ¡Si se puede!

El problema de los candidatos son las promesas.

Tras el debate de las elecciones nacionales pasadas ha quedado en evidencia de que los candidatos mienten.

El problema de los argentinos es que son muy tolerantes a las mentiras de campaña.

Una cosa es que un candidato haya prometido alguna propuesta y que por cuestiones de estricto orden coyuntural no la haya podido llevarla a cabo.

Pero acaso, ¿no es mucho que todas las propuestas hayan sido divergentes con lo que luego aconteció la gestión?

Creo significativamente que los debates deben empezar con un repaso del debate anterior donde se deje en evidencia las contradicciones del candidato electo.

Claramente, nadie quiere ni se atreve a decir que, en la verdad de los hechos materiales, el anterior debate fue ganado por Daniel Scioli. Es tan irrelevante como políticamente poco decoroso decirlo. Pero en mi opinión, es la realidad.

Sencillamente, los problemas que aquejan a nuestro país se explican ante la ausencia de un valor muy simple: “Decir la Verdad”.

El presidente de la nación no dice la verdad. Está mintiendo alevosamente en sus actos de última voluntad de campaña.

Sr. Lector, ¿usted se imagina operable la contratación de empleados con caras sociales al 0%? ¿Sabe lo que esto significaría en términos de impacto de desfinanciamiento de la Seguridad Social?

¿Usted acaso cree que verdaderamente el impuesto a las ganancias va a bajar al 22%, de alguien que dijo que ningún trabajador pagaría dicho impuesto y mandato cumplido duplicó la cantidad de contribuyentes afectados?

¿Usted puede creer que ahora vienen la mejora del salario, el crecimiento y el progreso, de alguien que redujo el Ministerio de Trabajo a Secretaria, que omitió hasta el silencio por cansancio las paritarias de los trabajadores y que permitió el degradamiento salarial que importó abaratar el salario promedio en dólares que paso de ser de lo más alto a los más bajo de la toda nuestra región?

Esto está lejos de ser un panfletario partidario, es tan solo una ponderación de hechos, promesas y consecuencias de gestión del actual presidente de la Nación.

Juan Pablo Chiesa, reconocido abogado laboralista y el líder de APRE (Aptitud Renovadora), un nuevo espacio nacido en la Ciudad de Buenos Aires, recorrió varios canales de televisión advirtiendo tres temas cruciales que afectan negativamente a los ciudadanos por causa de esta gestión nacional:

La exclusión del monotributo al régimen general de contribuyentes, el pago de un bono (que no es bono porque es un anticipo que luego los trabajadores deberán devolver con su aumento salarial que este año será en promedio muy por debajo de la inflación real) y la inconstitucionalidad del decreto de necesidad y urgencia Nº 669 donde se le baja la alícuota de actualización de interés a los casos judicializados de trabajadores reclamantes por daños causados por Accidentes del Trabajo o Enfermedades Profesionales.

El presidente en caravana dice que se vienen buenas nuevas para los trabajadores y por la espalda firma un decreto inconstitucional en detrimento de los derechos de los mismos.

Dan un paso adelante y hacen campaña con el paso atrás que luego no terminan dando.

Tanto el Dr. Juan Pablo Chiesa en su ardua labor de desmantelar los espejitos de colores mal vendidos a la sociedad como quien suscribe la presente intentamos volver a los valores básicos: Decir la Verdad.

Claro está que el Presidente Mauricio Macri está acostumbrado a prometer una cosa y hacer otra, y a su gestión nos remitimos como antecedente.

Es un claro ejemplo, de que las gestiones se miden por los resultados de los hechos, no por los deseos de las palabras al viento.

Como decían nuestras abuelas, “El pez por la boca muere”.

Sergio Rodríguez
Abogado, especialista en Relaciones Individuales del Trabajo, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Docente universitario y escritor doctrinal de varias editoriales jurídicas del país. Se desempeña como abogado en el Estudio Jurídico Leguizamon-Rodríguez.

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